El Trabajador Centroamericano
Nº 15

(Mayo 1999)

HONDURAS: Acuerdos entre la Standard y el Sutrasfco

Un Golpe Traicionero


El Trabajador Centroamericano Nº 15
Mayo 1999

Por Manuel Rosales, Honduras

Los trabajadores que venden su fuerza de trabajo a la Standard Fruit Co. no se escaparon de los brutales golpes que las empresas bananeras les propinaron a sus empleados aprovechándose del desastre provocado por el huracán Mitch y de la política burocrática de la dirigencia sindical que adoptó un papel conciliador para concertar y adoptar "Actas Mitch" sin tomar en consideración los problemas y necesidades más sentidas por los trabajadores.

Mediante estas actas se perdieron varias conquistas del Contrato Colectivo y se aceptaron nuevas condiciones de trabajo negativas para la salud, estabilidad laboral e ingreso salarial.

Para conocer el papel que jugó la dirigencia se necesita ver los acuerdos firmados que según ellos "tienen beneficios para los trabajadores".

El primer acuerdo firmado en los primeros días pasado el huracán contenía la suspensión temporal de cuatro cláusulas del contrato colectivo: servicio médico-hospitalario, la que regula las condiciones y salarios de los nuevos sistemas de trabajo, las que obligan a la empresa al pago de la alimentación de los trabajadores y la que define el centro de trabajo o bloque de finca donde labora el trabajador. Se aprovecha para introducir un nuevo sistema de cosecha en forma anual y sincronizada y se eliminan las garantías salariales.

El acuerdo final termina aceptando la eliminación de cuatro cláusulas del contrato colectivo: le restringen el uso del servicio médico hospitalario, reforma a la cláusula de nuevos sistemas de trabajo que le permite imponer el criterio patronal, se elimina el pago de alimentación canjeándola por un termo que nunca llegó, desaparecen tres fincas completas y además se despiden 550 trabajadores con el peligro que se incrementen las cifras, y se establecen nuevos sistemas de producción por medio de cosecha sincronizada y una cosecha anual.

La base había sido contundente rechazando la primer propuesta y señalando que "no era negociable", que era mejor que la empresa se fuera. Al mismo tiempo nombró una comisión de apoyo al Comité Ejecutivo para rechazar y repudiar la propuesta y mantener informada a la base. Se estableció un plazo para la respuesta patronal y de no haber solución pasar a las acciones directas.

Sin embargo, todo lo que pudo, quiso e intentó hacer la base se vio congelado por la comisión que sirvió de apoyo no para defender a los trabajadores sino para apoyar al Comité Ejecutivo a firmar la entrega de sus derechos y conquistas.

En el segundo acuerdo se empieza a mencionar claramente que no rehabilitará todas las fincas dejando abiertas las puertas a los despidos.

La base amenaza con no aceptar o firmar acuerdo alguno que no sea previa consulta y aprobación de la base, por lo que se llega a una asamblea de directivos sub-seccionales y seccionales en Olanchito para informar sobre la nueva propuesta de la empresa.

Los factores que permitieron que la Standard impusiera su política a través de acuerdos que pusieron de rodillas a los trabajadores fueron:

Una dirección burocrática y conciliadora

Nunca se planteó como política llamar a movilizarse a los trabajadores contra la política de la Standard, sino que se dedicaron a girar alrededor de la negociación sobre esa política patronal que al final se impuso. Al mismo tiempo que actúa con poderes absolutos con los que negocia y concerta arreglos contra la voluntad de los trabajadores.

La falta de unidad

"Divide y vencerás" fue la política que impuso la transnacional bananera para el logro de sus objetivos. De esa manera y en forma separada logra imponer los mismos acuerdos a todos los trabajadores. Tras la firma del acuerdo con el Sutrasfco, siguió en la lista Sitrabarimasa, Sitraproadasa, Sitraeasisa y Sitramacsa quienes se preocuparon más en tratar de salvarse solos logrando acuerdos bilaterales y no unificando sus fuerzas para una sola lucha.

El único intento unitario se realizó en San Pedro Sula cuando la Fesitranh convocó a una sesión unificada de los Comités Ejecutivos que concluye con la firma de un documento en donde se planteó: "la amenaza de movilizarse, tomas masivas de tierras y no permitir ningún arreglo que "cercenara" los derechos y conquistas ya adquiridos". Sin embargo, esto no pasó de ser buenas intenciones ya que cada sindicato continuó tratando de llegar a acuerdos bilaterales.

Por otro lado, la Fesitranh que impulsó la reunión unitaria termina haciéndole, con sus sindicatos miembros, una cena de despedida al Gerente de la Standard, el señor William Sinford, verdugo de los obreros.

Una dirección que traicionó

Aún cuando las bases fueron contundentes en rechazar las intenciones y propuestas de la patronal, nunca se hizo ni se tomó en cuenta los mandatos de la base.

La política que se aplicó fue "rechazar con argumentos el planteamiento de la empresa", sin embargo, fue un simple excusa para llegar a un arreglo ya que nunca se rechazaron las posiciones patronales sino que se terminaron aceptando.

En este caso el papel de la comisión que negoció con el Comité Ejecutivo al no pensar en las grandes mayorías traicionó las aspiraciones de las bases a tener trabajo con un salario digno para vivir y recuperarse de las pérdidas ocasionadas por el huracán Mitch.

Práctica y métodos antidemocráticos

La dirección para imponer el arreglo no quiso convocar a la Asamblea de directivas sub-seccionales como había sido la resolución de Olanchito; y también se negó a convocar a un Congreso de Delegados que es la máxima autoridad del sindicato y el único autorizado, de acuerdo a los estatutos, para entregar, reformar o abolir cláusulas del Contrato Colectivo.

En su lugar se fue finca por finca en tiempo relámpago, supuestamente con el propósito de informar y escuchar las recomendaciones de las bases. Sin embargo en la práctica se fue como vocero de las posiciones de la empresa.

Una dirección dependiente de la patronal

La falta de independencia sindical que se practica en la organización lleva a que los trabajadores sufran las consecuencias, ya que las direcciones aceptan los despidos a cambio que la patronal les pague el dinero que dejarán de recibir como cuota sindical por reducción de membresía. Por eso no existe preocupación por defender el derecho al trabajo si la empresa garantiza el pago de las cuotas.

Mientras sea la empresa la que inyecta dinero a los Dirigentes y Sindicatos jamás se tendrá la moral de enfrentar a la patronal y sus políticas.

La falta de lucha

La dirección siempre orientó a las bases a confiar en que la empresa resolvería sus problemas, y aunque la base estaba dispuesta a realizar acciones, la comisión que negoció el arreglo siempre planteó que no se podía hacer nada, que la empresa tenía la sartén por el mango y que no se podía hacer una huelga. Sólo excusas para evitar irse a la lucha en defensa de los derechos y conquistas obreras.

Hay que reorganizarse

Los trabajadores bananeros tenemos que reorganizar nuestras fuerzas sobre firmes principios, entre los cuales los más urgentes son:

  1. Democratizar los sindicatos para que sean las bases quienes decidan y no las cúpulas a sus espaldas.
  2. Reconquistas la independencia de clase. Tenemos que aprender que nuestras organizaciones deben ser totalmente independientes de la patronal y no aceptar sus falsos favores.
  3. Impulsar permanentemente la más amplia unidad para la acción con todas las organizaciones sindicales, campesinas y populares.

Es necesario, si queremos cambiar el rostro del sindicato, echar abajo a los dirigentes que ya perdieron los principios, que no cumplen con los mandatos de las bases y se acomodan a la patronal traicionando a los trabajadores. Es urgente botar esa dirección cómplice y buscar compañeros con principios y comprometidos con la lucha y necesidades de los trabajadores. Que defiendan un programa que refleje esas necesidades como ser:

  1. El derecho al empleo y a un salario ajustado automáticamente de acuerdo al costo de la canasta familiar; que el trabajo existente sea distribuido entre todos los trabajadores sin reducción salarial.
  2. El derecho a la tierra y a la vivienda. Que sean expropiadas sin indemnización a las bananeras todas las tierras que no sean rehabilitadas y que sean entregadas a los trabajadores para su cultivo con facilidades crediticias y técnicas. Construcción de viviendas para todos los trabajadores que la perdieron sin costo alguno y que sea de su propiedad.
  3. Defensa del Contrato Colectivo, que no se entregue ninguna de las conquistas ya logradas.
  4. Luchar por desconocer y dejar sin valor todo arreglo, acta de compromiso que signifique pérdida de conquista de los trabajadores.
  5. Convocar a un Congreso para elegir un nuevo Comité Ejecutivo que responda a las necesidades de las bases.
  6. Convocar a una Asamblea unificada donde participen delegados de base de todos los sindicatos bananeros y luchar por un sindicato único de la industria bananera para enfrentar a las transnacionales.

Hoy más que nunca se hace necesario que organicemos la oposición que reivindique los principios y nuestro programa de lucha contra los explotadores y unidos todos los bananeros explotados organizarse con apoyo de la población para recuperar las tierras que las empresas bananeras se niegan a rehabilitar.


H O N D U R A S

¡Unamonos en defensa del Empleo, el Salario, el derecho a la Tierra y la Vivienda!


El Trabajador Centroamericano Nº 15
Mayo 1999

A cinco meses del paso del huracán Mitch con su secuela de destrucción y muerte, la situación del pueblo hondureño sigue empeorando a pasos acelerados. El huracán vino a profundizar la miseria y pobreza existente en nuestro país. Miles de trabajadores, campesinos y pobladores perdieron en un par de horas sus esfuerzos de décadas: viviendas, bienes personales, cultivos y en muchos casos también a sus familiares.

Sin embargo, los sufrimientos no terminaron allí. Inmediatamente la empresa privada y el gobierno se dieron a la tarea de quitarle el salario y el empleo a miles de hondureños cuando más lo necesitaban. Con las transnacionales bananeras a la cabeza suspendieron y despidieron miles de trabajadores; y con la ayuda de dirigentes sindicales corruptos congelaron el salario mínimo. El Congreso de la República se dedicó a entregar nuestro territorio con la reforma al artículo 107 constitucional y con la aprobación de las leyes de inversión agrícola, de minería, turismo, conseciones, etc. Y por si el pueblo decide rebelarse, el gobierno gastó millones de dólares en comprar fusiles y municiones, sacó el ejército a las calles, y permitió que las tropas gringas instalen bases en puntos estratégicos de nuestro país con la excusa de la reconstrucción de puentes y carretaras.

Hoy, sin haber resuelto ninguno de los problemas que nos dejó el Mitch, el gobierno firma la carta de intenciones con el Fondo Monetario Internacional dándonos el tiro de gracia. El Plan Maestro que se presentará en Estocolmo es otro engaño más, el verdadero Plan es el del FMI que establece: aumento de tarifas de los servicios públicos, eliminación de subsidios al transporte, congelamiento de salarios, nueva estructura de puestos y salarios, aumento de la cotización al Seguro, privatización de las telecomunicaciones y de la distribución de energía eléctrica, concesionamiento de los aeropuertos y puertos marítimos.

En otras palabras: NO HABRA RECONSTRUCCION NACIONAL SINO ENTREGA NACIONAL, DESEMPLEO, HAMBRE Y MISERIA.

Mientras, las dirigencias de las centrales y federaciones mantienen sus organizaciones en la postración y subordinación frente a los capitalistas, preocupadas unicamente en mantener sus cargos para seguir gozando de las migajas que caen del plato de los explotadores, llegando al extremo de manipular sus propios Congresos; firmar actas desmejorando condiciones de trabajo y autorizando el despido masivo de personal.

Ha quedado plenamente demostrado que las convergencias y concertaciones son un invento del gobierno y los ricos para tener engañados y desmovilizados a los trabajadores del campo y la ciudad con la ayuda de dirigentes y personalidades corruptas y oportunistas mientras los ricos se hacen más ricos a costa del pueblo trabajador. Ha llegado la hora de decir basta a la postración, ha llegado la hora de RETOMAR EL CAMINO DE LAS LUCHAS UNITARIAS, única forma que ha tenido el pueblo hondureño para defender sus conquistas y obtener otras nuevas. Hoy, para derrotar el hambre necesitamos organizarnos bajo las banderas de la unidad popular, la independencia de clase y la democracia interna.

No hay tiempo que perder. Es necesario construir una alternativa obrera, campesina y popular para enfrentar el hambre al que nos condena el gobierno, el FMI y los empresarios.


H O N D U R A S

Magisterio:
¿Y después de esta lucha Qué?


El Trabajador Centroamericano Nº 15
Mayo 1999

Equipo del PT, Honduras

No hay duda que la lucha librada por el Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (COPEMH) en los últimos 6 meses ha sido heroica y, mientras muchas organizaciones por culpa de sus dirigentes se han replegado ante los ataques del gobierno, la dirigencia las bases de nuestro gremio hemos defendido con valentía la correcta aplicación de la cláusula salarial establecida en el Estatuto Docente.

Nunca antes nuestra organización había alcanzado tal grado de combatividad y sobre todo, de identidad; nuestro gremio casi siempre luchó dividido en el marco de las demás organizaciones de primaria. Por lo menos así ha sido del 82 para acá. Pero está vez nos tocó jugarnos solos ante la traición e indiferencia de la FOMH cuyos dirigentes a excepción de los del COPRUMH se pusieron del lado del gobierno.

Las preguntas que nos hacemos son las siguientes:

¿Qué pasará con el COPEMH después de esta lucha? ¿Toda la experiencia y madurez alcanzada en esta lucha quedará diluida en un movimiento coyuntural de carácter reivindicativo? ¿Hacia dónde debe ir el gremio independientemente del resultado de la lucha por el salario?

La dinámica interna del COPEMH nos dice que en su interior se mueven fuerzas que desde hace varios años y de manera consecuente vienen desarrollando una política que tiene el propósito de eliminar la independencia del COPEMH frente a los gobiernos de turno, especialmente frente a los gobiernos liberales: los viejos cuadros de la organización en su mayoría se convirtieron en burócratas que poco a poco con su política oportunista de "abrir espacios" terminaron formando parte de la alta nomenclatura de la Secretaría de Educación y han asumido su nefasta ideología de los nuevos paradigmas educativos.

Esta visión es compartida por los burócratas de los dos frentes tradicionales del COPEMH; es tanta la incidencia del Partido Liberal en el gremio que hasta existe un movimiento de profesores seguidores del diputado Liberal Marco Antonio Andino, quien además tiene candidatos en los dos frentes.

Esta dinámica interna contrasta con el espíritu de lucha, con la honestidad de miles de compañeros que reconocen que sólo la movilización y la independencia frente al gobierno y sobre todo, la confianza en nuestras propias fuerzas es lo que hará posible defender consecuentemente nuestras conquistas. Pero el dilema es este ¿cómo hacer para darle a estos honestos luchadores una orientación política que les permita canalizar esa combatividad en una toma de conciencia sobre el rol histórico que debe jugar el COPEMH como organización popular ligada al pueblo y sus luchas?

Para nosotros la actual lucha por el salario no es un fin, es un medio para llevar nuestras luchas reivindicativas de lo gremial a lo político.

El COPEMH tiene más que dar, los trabajadores, los campesinos, los pobladores esperan ver a los profesores no como los "maestros de casimir y zapatilla" que sólo nos consideramos pueblo cuando nos tocan el salario. El pueblo trabajador necesita ver a los profesores como un gremio más entre todos los que luchan con dignidad allí donde sea necesario.

La actitud del gremio en los últimos 20 años ha sido la de ver para adentro y esto ha significado un marcado aislamiento del COPEMH del conjunto de la clase trabajadora teniendo una gran fuerza organizativa no hemos salido a defender al pueblo, es más, hemos sido a veces consciente y otras inconscientemente promotores de los trancazos que el Ministerio de Educación les da a los padres de familia. En los últimos diez años hemos asistido a un proceso acelerado de privatización de la educación y jamás hemos hecho nada para detenerlo, esto hace que muchos padres de familia nos vean con resquemor cuando salimos a luchar.

La discusión está abierta para todos aquellos compañeros con los que coincidimos en la preocupación de orientar políticamente al gremio: ¿o club social u organización para la lucha obrera y popular?

Hoy el COPEMH está integrando el proyecto unitario del CCOP ¿está todo el gremio consciente de este paso? ¿Se han definido con claridad nuestros objetivos al interior de ese proyecto? ¿Está abierto el COPEMH a realizar unidad de acción con otras organizaciones político-gremiales? ¿Bajo qué principios y bajo qué programas debemos reorganizar nuestras fuerzas políticas al interior del COPEMH? Son preguntas que debemos empezar a responder.

Al cierre

¿Hacia la unificación de las luchas?

Al cierre de la presente edición el COPEMH, la FUTH, el SITRAUNAH, el SIEMHONS y el SITRAMEDHYS, acordaron hacer un llamado a realizar junto a todas las organizaciones populares, una jornada de resistencia para el día miércoles 12 de mayo contra la "carta de malas intenciones" firmada entre el gobierno y el FMI.

En el mismo documento rechazan el congelamiento de salarios para todos los trabajadores a nivel nacional; respaldan la lucha por el reajuste salarial que están librando los trabajadores de la salud; se solidarizan con el COPEMH y todo el magisterio nacional, en su lucha por el cumplimiento del estatuto del docente; y condenan el zarpazo a la Ley Orgánica del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, realizado por el Congreso Nacional.

El PT saluda estos acuerdos y llama a todas las organizaciones obreras y populares a imitar este ejemplo conformando un gran frente de resistencia al plan de ajuste.


Situación agraria:

En Honduras todavía impera la injusta distribución de la tierra


El Trabajador Centroamericano Nº 15
Mayo 1999

Según cifras de las organizaciones campesinas, en Honduras, sólo el sector ganadero tiene alrededor de 1.8 millones de hectáreas de tierra las que en promedio ocupan dos vacas por hectárea, y eso a criterio de las autoridades del Instituto Nacional Agrario I.N.A. es incorrecto porque el país cuenta con alrededor de 11 millones de hectáreas de los cuales apenas 3.2 millones son aptas para la agricultura.

En cualquier zona del país se comprueba que las mejoras y mayor partes de tierras pertenecen a un reducido número de terratenientes que las adquirieron a través de generaciones y en épocas que podían cercarse al libre albedrío o mediante concesiones del Estado como ha sucedido con las transnacionales bananeras Standard Fruit Co. y Tela Railroad Co. que según datos que tienen las organizaciones campesinas poseen alrededor de 22 mil y 38 mil hectáreas respectivamente.

La posesión de tierra nacional se ha facilitado para los terratenientes debido a que en Honduras todavía no se ha hecho o levantado un censo nacional de tierra completo pues hasta 1998 ni siquiera el departamento de Francisco Morazán contaba con un registro preciso de sus tierras.

Por eso no extraña que a nivel de la Procuraduría de la República estén pendientes varios casos de particulares y extranjeros que se han apropiado de tierras nacionales. Por eso no es casual que un solo individuo posea hasta cuatro mil hectáreas de las que apenas utiliza un 25 por ciento.

Según el Director del INA, en Honduras todavía no existe una distribución justa de la tierra lo cual provoca conflictos agrarios y ante esa situación deben ejecutarse mecanismos técnicos y sociales que rompan esa desigualdad a fin de cumplir la Carta Magna que manda que haya un sistema político justo de distribución de la tierra que elimine el latifundio y minifundio improductivo.

El gobierno no tiene una política de frenar el acaparamiento de tierra pues en los últimos años los Facussé se han convertido en los más grandes terratenientes del país mediante compra de tierras que poseen las cooperativas del Departamento de Colón, Atlántida y Yoro. Tierras que obtuvieron baratas engañando a los cooperativistas diciéndoles que es mejor vender las tierras y dedicarse a otros negocios para descansar. De la misma forma le están quitando la tierra a las comunidades garífunas por toda la Costa Atlántica del país.

El gobierno aprovechando la situación de miseria que dejó el huracán Mitch, reformó la Constitución de la República en el artículo 107 que prohibía la venta de tierra de las playas y fronteras a los extranjeros. Hoy quedan libres para la venta al mejor postor.

De la misma forma el Congreso de la República aprobó un decreto llamado "Ley Especial de Incentivos a la producción agrícola y generación de empleo rural", esta ley autoriza a las transnacionales y terratenientes a hacer un gran negocio con la venta a precio de mercado de las tierras que obtuvieron mediante concesiones.

¡Libertad para Pablo Aranda!

En los próximos días se cumple un año del encarcelamiento del compañero Pablo Aranda de la Empresa Asociativa Campesina "La Morazán" de Quebrada de Yoro, afiliada a la C.N.T.C Regional El Progreso.

El compañero fue encarcelado bajo una falsa acusación de asesinato con el objetivo de intimidar al grupo al que pertenece y lograr que abandonen o mal vendan las tierras que ocupan y tienen en producción desde hace casi veinte años.

A pesar que al día de hoy numerosos testigos han señalado la inocencia del compañero y han dado el nombre del verdadero hechor, todavía no se le ha hecho justicia otorgándole la inmediata libertad; al contrario, existen órdenes de captura contra otros cuatro compañeros más.

Mientras el compañero Pablo Aranda es víctima de todo tipo de maniobras legales de la parte acusadora y la lentidud del proceso, los asesinos de campesinos siguen en libertad, tal el caso de quienes asesinaron a los compañeros Porfirio Cabrera y José Antonio Cruz Alvarenga en Guanchías.


Vientos Huracanados


El Trabajador Centroamericano Nº 15
Mayo 1999

• Congreso de la CUTH: En un Congreso totalmente irregular, en el que los dirigentes no se responsabilizaban de los informes presentados, fue reelecto Israel Salinas. A pesar que la inmensa mayoría de los sindicatos y organizaciones miembros llegaron con la consigna de reestructuración, 70 "delegados" procedentes de supuestas "federaciones" de Yoro e Intibucá garantizaron los votos necesarios para darle continuidad a uno de los más nefastos dirigentes que ha tenido esta Confederación.

• No hay despidos dice Mauro: Otro que se lució fue Mauro González, Secretario General de la Fesitranh, quien sostuvo que en la Standard no había despidos, que se habían adelantado algunas jubilaciones y que los trabajadores que se iban era porque no querían trabajar y preferían irse mojados.

• A propósito de Mojados: Muchos compañeros que invirtieron todas sus prestaciones para pagar a los coyotes para cumplir con el "sueño americano" ya han regresado deportados por las autoridades gringas y hoy se encuentran sin trabajo, sin dinero y sin sueños; mientras los coyotes, que en realidad son verdaderas empresas de viajes con toda su estructura gerencial y cuyos socios son importantes empresarios y militares, obtuvieron ganancias multimillonarias.

• Nos dejaron sin Feriados: Los "padres de la patria" ocultos tras la "reconstrucción nacional" aprobaron la eliminación de los feriados nacionales golpeando el salario ya que las empresas no solo hicieron laborar a los trabajadores sino que no reconocieron el pago extra.

• El Congreso y el Comisionado: En otra clara manifestación del autoritarismo del actual régimen (no sólo del autoritario presidente Flores, sino también del autoritario Congreso Nacional) quisieron castigar al Comisionada por haber hecho denuncias de mal manejo de la ayuda internacional, y recibieron el rechazo masivamente de todo tipo de organizaciones a nivel nacional.

Las ONG’s y las Centrales Obreras: Es de admirar la rapidez, organización y recursos financieros que se pusieron en movimiento para defender al Comisionado, ojalá la misma rapidez, organización y recursos financieros se pusieran en movimiento para defender a los trabajadores de los violentos ataques que estamos sufriendo como consecuencia de la "Carta de Malas Intenciones" aprobadas e implementadas por el gobierno y el FMI.

Comité Central de Representantes de más de 100 Aldeas de El Progreso

En el mes de marzo, se organizó el Comité Central en la ciudad de El Progreso, con representantes de los campos bananeros, aldeas y caseríos del municipio.

La determinación de constituir este comité fue el resultado de la experiencia unitaria y organizativa surgida después del paso del Huracán Mitch alrededor del Comité de Provisiones de la Iglesia Católica dirigido por los jesuitas.

Un papel destacado en el Comité lo ocupa la Central Nacional de Trabajadores del Campo, Regional El Progreso, que desde el mismo día del desastre provocado por el huracán, ha estado organizando y atendiendo a sus bases entre las cuales hay más de cuatrocientas familias damnificadas sobre todo del sector de Guanchías, que se encuentra en lucha por la tierra, del sector de Higuerito y de El Cayo.

El Comité Central que representa unas ocho mil familias se constituyó con el objetivo de exigir al gobierno la reparación de los bordos y el dragado de los ríos; la solución al problema habitacional; el arreglo de caminos y puentes, de los servicios públicos; y de la defensa del empleo en los campos bananeros, el derecho a la tierra y el apoyo para la producción de granos básicos.


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Secretariado Centroamericano

Créditos:

El Trabajador Centroamericano es una publicación conjunta del Partido de los Trabajadores (PT) de Honduras, del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Nicaragua y del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Costa Rica.

Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión editorial, ni la de los partidos que la editan y son de exclusiva responsabilidad de sus autores.

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