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por Martín Hernández, Honduras
Después de varios meses en los cuales las reformas al Código de Trabajo salieron a luz pública generando un importante debate y llegando inclusive a la movilización del 14 de agosto, nuevamente se ha silenciado el tema.
Una comisión tripartita conformada por la empresa privada, el gobierno y los mismos dirigentes sindicales que habían negociado la concertación anterior más la incorporación de los sectores críticos, ha iniciado sus reuniones. Todo indica que el gobierno esperará mejores tiempos para tratar de imponer la nueva legislación mientras la empresa privada no pierde tiempo y desde ya implementa las modalidades de contratos a tiempo fijo y la ampliación o reducción de la jornada laboral de acuerdo a sus necesidades; así como la sobreexplotación de la mano de obra infantil y de las mujeres, entre otros aspectos que ya se han impuesto de hecho.
Es importante en esta coyuntura en la que parece que se ha abandonado el tema, recordar que en mayo del presente año el gobierno a través del Ministro del Trabajo anunció que ya se había concertado el nuevo Código de Trabajo con las centrales obreras y que su aprobación era inminente. Es más, el presidente del Congreso Nacional llegó a afirmar que con o sin acuerdo de los trabajadores el Código se aprobaba a fines de julio.
¿Qué hizo cambiar la posición del gobierno?
Con el agua al cuello, la Fesitranh que desde hace años tiene aprobados acuerdos en contra de las reformas se vió obligada a pronunciarse en contra y realizar diversas actividades con el objetivo que sus propias bases conocieran el proyecto que hasta ese momento no habían tenido ni el tiempo ni la preocupación de estudiar.
El Sutrasfco fue el sindicato afiliado a la Fesitranh que más lejos llegó en sus cuestionamientos y declarando non grato a su ex dirigente Víctor Artiles actual Ministro de Trabajo.
Por su parte, el Sitraterco y Cosibah también iniciaron el estudio del proyecto y no solo se pronunciaron en contra sino que hicieron una invitación a todos los sindicatos a presentar una posición unificada en contra de las reformas. Llamado al que respondió el Stibys y el Sitramedhys, obligando a la CUTH a cambiar su posición, que hasta ese momento era de apoyo al nuevo Código.
No obstante, este llamado correcto no fue respondido por el conjunto de las organizaciones debido a las maniobras de las dirigencias de cúpula incómodas ante el protagonismo de las bases.
El punto culminante de este incipiente proceso de movilización tuvo lugar el 14 de agosto, día fijado para impulsar una jornada de protesta a nivel nacional por parte de las tres centrales respondiendo a la presión de las bases.
Lo que pudo haber sido una fuerte movilización del conjunto del movimiento obrero contra todo el plan de ajuste del gobierno liberal, fue boicoteado por la Fesitranh quien terminó imponiendo a sus bases la no participación en la jornada (sobre los argumentos utilizados véase el recuadro).
Por su parte, ni la CGT ni la CUTH pusieron todo su empeño en sacar a los trabajadores a las calles y quienes terminaron garantizando la actividad fueron el Stibys en las tres ciudades y el Sitraterco en San Pedro Sula.
Es en ese momento que el gobierno decide retroceder y no presentar las reformas al pleno del Congreso sino que inicia una nueva ronda de negociaciones.
Esta medida es motivada por dos hechos: el primero es el temor a que el creciente malestar entre los trabajadores se convirtiera en una puerta abierta a la movilización, que invevitablemente iba a cuestionar, no sólo las reformas laborales, sino el conjunto del plan de ajuste; y el segundo era la necesidad de apuntalar a los viejos burócratas con quienes ya se había concertado tratando de evitar el surgimiento de una nueva camada de dirigentes independientes del gobierno.
El pequeño triunfo que significó parar la aprobación del nuevo Código, logrado a través del embrionario proceso de movilización está en peligro.
Mientras el gobierno prepara las condiciones para una nueva embestida, el movimiento sindical, y en particular aquellos sectores que habían demostrado mayor beligerancia, se han paralizado, demostrando que no cuentan con una verdadera estrategia movilizadora y que confían en que a través del proceso de concertación podrán defender las viejas conquistas.
Es necesario revertir este curso, los sindicatos no pueden quedarse de brazos cruzados esperando el nuevo golpe, desde ya hay que ir preparando las condiciones para la lucha en defensa de las conquistas históricas de la clase obrera.
Los sindicatos que se pusieron a la cabeza de la oposición a las reformas tienen la suficiente autoridad moral como para volver a convocar a las organizaciones, y definir una estrategia que arranque de las actuales condiciones del movmimiento de masas en la perspectiva de una huelga general contra el nuevo Código.
| Participación del PT en la marcha del 14 | ||
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Mauro Gonzalez, presidente de la Fesitranh, en declaraciones a los medios de comunicación sostuvo que la marcha del 14 de agosto estaba politizada debido a la participación en la misma del partido Unificación Democrática y el Partido de los Trabajadores. Razón más que suficiente para este dirigente, para no participar en la marcha. Este argumento también fue acompañado en los días previos con el planteo de que la Fesitranh no estaba de acuerdo con marchas sino que había que tomarse la Casa Presidencial. El PT en cambio si participó en la jornada del 14 y participará siempre que los intereses obreros, campesinos y populares estén en peligro por los ataques gubernamentales. En el caso particular de las reformas al Código del Trabajo, nuestro partido ha sido la única organización que desde 1994 viene denunciando las intensiones del gobierno y desenmascarando a los dirigentes que estaban pactando a espaldas de las bases. El compromiso del PT es con los trabajadores del campo y la ciudad y no con el gobierno ni las dirigencias de cúpula y menos cuando están en peligro conquistas históricas. Lo que Mauro González no dijo es que además de UD y el PT, los otros partidos también están involucrados. El Liberal y el Nacional son quienes desde el gobierno y el Congreso pretenden arrebatarnos las conquistas. Estos partidos patronales son los principales responsables de las medidas que afectan a los trabajadores y el pueblo. Acusar al PT por apoyar una justa lucha colocándose del lado de los intereses obreros y populares; y no decir ni una palabra del partido Liberal y del Nacional que son quienes están atacando a los trabajadores es una canallada. Con sus acusaciones Mauro demuestra estar más preocupado por cuidarle las espaldas al partido liberal en el gobierno que por defender los intereses obreros. |
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Por Abel Milla, Honduras
Funcionarios del Gobierno arguyen que "a veces se confunde seguridad alimentaria con la autosuficiencia... la seguridad alimentaria consiste en que las familias tengan el suficiente ingreso para comprar los alimentos, ya sean éstos producidos en el país o importados".
Con este criterio pretenden minimizar la importancia del sector primario menospreciando el papel fundamental del campesino en la economía de Honduras.
Pero el sector primario toma mayor importancia cuando en Honduras la industria nacional no se desarrolla al ritmo del resto del mundo y así lograr la competitividad, exigida por la "globalización", término burgués de moda que califica actualmente una característica del capitalismo en su etapa superior existente desde el inicio del siglo XX (el imperialismo).
En Honduras el 42% de la población ocupada se dedica a las actividades del sector primario de la economía: agricultura, silvicultura y pesca.
Para 1997 la producción agrícola representó el 23% del total de la Producción Nacional (PIB).
Dentro de la producción agrícola, para la alimentación del hondureño es fundamental la producción de los granos básicos (maíz, arroz, frijol y sorgo), puesto que representan el 60% de las calorías de la dieta básica alimentaria promedio, que mencionado de paso, Honduras ocupa el 118º lugar en todo el mundo (2,200 calorías).
La producción de granos básicos es muy fluctuante, sobre todo la de maíz, arroz y frijol; solamente la producción de sorgo tiene un crecimiento permanente.
Actualmente (cosecha 1997 - 1998) el área sembrada de maíz es de cerca de 500 mil manzanas y se espera una producción de poco más de once millones de quintales, cultivados en su inmensa mayoría por productores independientes y mínimamente por grupos organizados.
| Consumo humano | 3.6 millones de quintales |
| Consumo animal | 700 mil quintales |
| Agroindustria | 6.6 millones de quintales |
El destino de la producción de maíz será el siguiente:
El frijol será sembrado en casi 60 mil manzanas y se espera la producción de más de 500 mil quintales.
El rendimiento por manzana cultivada depende del grado de tecnificación utilizado:
| Sistema tecnificado: | 53 quintales/manzana |
| Sistema semi-tecnificado: | 42 quintales/manzana |
| Sistema tradicional: | 15 quintales/manzana |
La capacidad total para almacenamiento de granos básicos es de 6 millones de quintales, pero la tercera parte no se utiliza.
Esta capacidad instalada se distribuye así:
| 23% conformada por los silos metálicos familiares |
| 40% representada por el sector agroindustrial |
| 18% plantas del IHMA |
| 12% por las plantas privatizadas que fueran del IHMA |
| 7% otros |
Existen varios factores que pesan negativamente en la producción de granos básicos:
Ausencia real de asistencia crediticia y técnica para el campesino, sujeto fundamental del sector agrario (ahora el gobierno exige garantías que la inmensa mayoría de los campesinos no pueden satisfacer)
Los precios reales (o precios constantes como los denominan los economistas) de estos productos vienen bajando permanentemente desde 1970, perjudicando a los campesinos.
Insuficientes sistemas de cultivo, irrigación, almacenamiento y comercialización.
Ausencia de una política consecuente con las necesidades de los factores de la producción concretada en retribuir con justicia a quienes aportan su fuerza de trabajo a la producción de los granos básicos como son los trabajadores del campo, quienes en definitiva son los menos beneficiados por su propio aporte a la sociedad, asimismo al sector obrero y toda la masa de trabajadores de Honduras contribuyentes en la generación de valor agregado a los sectores de la industria y los servicios.
El Partido de los Trabajadores recoge en su programa estas necesidades y su propuesta por la derogación de la antidemocrática Ley de Modernización Agrícola, por la condonación de las deudas acumuladas por los grupos campesinos y establecer como prioritaria la producción de granos básicos.
Los obreros y campesinos debemos exigir a las dirigencias de nuestras organizaciones hacer suyo este programa, concretando la seguridad alimentaria como una real conquista de los trabajadores.
Por Martha Aguilar, Honduras
Con bombos y platillos el actual presidente de la República aprobó el Código de la Niñez cuando era presidente del Congreso Nacional el 30 de mayo de 1996 y lo utilizó como una de sus banderas en la campaña electoral. Allí se valió de muchas imágenes de inocentes niños para agenciarse más votos. Y no sólo eso, prometió, a lo largo de su campaña, que para él los niños serían los primeros, los más beneficiados y protegidos en su mandato.
A siete meses de gobierno de Flores ¿que han ganado los niños de Honduras? ¿Qué beneficios ha traído para ellos el gobierno y las leyes que aprobó?
"La pobreza tiene efectos globales sobre la niñez porque limita sus posibilidades, restringe las alternativas de asistencia y elimina la práctica de una buena paternidad" (parte de un discurso de Carlos Flores cuando se aprobó el Código de la Niñez y de la Adolescencia). Ahora, como gobernante, una de las primeras cosas que ha hecho fue poner un paquete de medidas económicas que golpean duramente al pueblo trabajador que es la mayoría y por supuesto con estas medidas los más afectados son los niños en todos los aspectos.
Uno de los más agudos problemas que enfrentan los trabajadores en este momento son los bajos salarios. Esto limita a las madres y los padres que trabajan por un sueldo miserable a poder ofrecer a sus hijos una adecuada alimentación a la cual tienen derecho según la ley.
Tampoco pueden comprar a sus hijos los útiles escolares para poder enviarlos a la escuela porque son inalcanzables para las familias pobres. Aparte que para estar en la escuela hay que estar preparado con las contribuciones de todos los días, para la escoba, para el borrador, para los pupitres y para todo lo que se necesita en la escuela porque el gobierno no da absolutamente nada y todo tiene que salir de la bolsa de los padres de familia. Aunque también la ley dice que los niños tienen derecho a la educación, es más la Constitución dice que la educación debe ser gratuita y que el Estado está obligado a garantizarla.
El derecho a la salud (art. 16 del Código) es otro de los más elementales según la Ley. Sin embargo, día a día son interminables las filas de madres con sus hijos gravemente enfermos y desnutridos que llegan a los hospitales públicos y cuando tienen suerte y logran ser atendidas en una consulta se encuentran con que no hay ni las más elementales medicinas y las tiene que comprar si tiene cómo hacerlo.
En general, en los papeles los niños tienen una gran cantidad de derechos que han sido ratificados en la Convención Internacional y contemplados en el Código de la Niñez, pero la realidad de todos los días es otra y es muy dura para nuestros niños.
En la realidad vemos que miles de niños y niñas son explotadas en extenuantes jornadas de trabajo en las fabricas; miles de niños deambulan por las calles de las principales ciudades en un mundo de drogas y prostitución; miles de niños se suman a las famosas pandillas o maras como una forma de sentirse alguien y terminan en la delincuencia y la drogadicción.
De todo esto no podemos responsabilizar a los padres, porque también son víctimas de un sistema inhumano al que no le importa la niñez ni sus derechos; debemos responsabilizar a un gobierno que promulga leyes para después violarlas y utiliza a los niños con el único y calculado propósito de vender una imágen publicitaria para época de elecciones.
por Hugo Herrera, Honduras
Al cierre de la presente edición de El Trabajador Centroamericano, los profesores afiliados al Colegio de Profesores de Educación Media COPEMH, se encuentran en pie de lucha en defensa de su salario.
Tras varias asambleas, marchas callejeras y paros de labores, los profesores han manifestado su disposición a defender lo que consideran una conquista lograda con la aprobación del Estatuto Docente en relación a los incrementos salariales anuales -ya pactados- de aquí al año 2001, y que el Ministro de Educación pretende desconocer mediante antojadizas interpretaciones.
La pretensión de congelar los salarios de los profesores por un lapso de tres años desenmascara las verdaderas intenciones del Ministerio de Educación, que en un principio y para lograr el apoyo de los dirigentes magisteriales a su proyecto de Estatuto del Docente, aceptó dichos aumentos, pero una vez aprobado el Estatuto pretende dejar sin efecto.
Al mismo tiempo, pone en evidencia las denuncias y alertas que ha venido haciendo el Partido de los Trabajadores en el sentido que el Estatuto tiene un conjunto de disposiciones destinadas a introducir la división en el gremio magisterial estableciendo un conjunto de discriminaciones de las cuales se valen los dirigentes burocráticos magisteriales para hacerle el juego al gobierno.
La jugada del gobierno es clara, dividir la FOMH para después ir golpeando cada sector por separado y poder imponer sus políticas.
Por lo tanto la tarea número uno es preservar la unidad magisterial haciéndose un nudo en la defensa de los derechos adquiridos, en este caso los incrementos salariales para los profesores del nivel medio.
Al mismo tiempo que apoyar toda lucha de primaria para lograr incrementar su salario base. No a la nivelación hacia abajo, por un salario justo para vivir.
En el marco de la campaña internacional de conmemoración del 150 aniversario del Manifiesto Comunista, tuvo lugar en la ciudad de La Ceiba un foro organizado por la Coordinadora Provisional de Organizaciones de Atlántida.
Destacaron en la preparación y desarrollo del evento el Sindicato de Trabajadores de la Bebida y Similares (Stibys), la seccional del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Sitraunah) y el Partido de los Trabajadores (PT).
Además de los miembros de las organizaciones mencionadas se hicieron presentes compañeros del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Construcción (Stincah), del Sindicato Unificado de Trabajadores de la Standard Fruit Company (Sutrasfco), del sindicato municipal de La Ceiba y otros sindicatos, así como miembros de los colegios magisteriales, estudiantes de secundaria y universitarios del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico y de la Universidad Pedagógica.
Los expositores, Carlos H. Reyes, presidente de la Junta Directiva Nacional del Stibys, y Carlos Amaya, miembro del Comité Central del Partido de los Trabajadores, se refirieron al marco histórico en el cual surgió el Manifiesto Comunista; su importancia como factor fundamental en las revoluciones del siglo XX y el surgimiento de los Estados Obreros en los cuales se expropió a los capitalistas. Nuestro compañero Carlos Amaya enfatizó en la vigencia del Manifiesto Comunista y denunció la campaña ideológica montada por el imperialismo planteando la muerte del socialismo que cuenta con el apoyo de numerosas organizaciones y dirigentes que antes fueron de izquierda.
Desde la crisis asiática y el derrumbe económico de la ex-U.R.S.S. hasta los intentos de destruir las conquistas de la clase obrera hondureña expresados en las contrarreforma al Código de Trabajo, la contrarreforma agraria y la aprobación del Estatuto Docente, fueron temas que ayudaron a entender la enorme importancia y vigencia del pensamiento de Carlos Marx, Federico Engels, Lenin y Trotsky, sobre todo en lo que hace a la necesidad de construir una organización revolucionaria tanto nacional como internacionalmente, como una poderosa palanca para luchar contra el imperialismo y su "globalización".
El evento también sirvió de marco para rendir un emotivo homenaje al compañero Juan Blas Cardona, quien a lo largo de toda su vida luchó por las causas obreras y populares de nuestro país y el mundo. Desde la gloriosa huelga de 1954 hasta los intentos de organización en el sector de la maquila han tenido en el compañero a un abnegado luchador. En su persona se tributó un reconocimiento a los cientos y miles de luchadores que hicieron suya la consigna "proletarios de todos los países: uníos".
Para cerrar el homenaje al Manifiesto Comunista, hubo un espacio para la expresión cultural con la participación musical del cantaautor, poeta y teatrista Jhon Connoley, quien interpretó varias canciones que motivaron al público presente.
El foro sirvió no sólo para recordar la importancia histórica del Manifiesto Comunista sino para establecer compromisos en la lucha contra las nefastas reformas al Código de Trabajo concretados pocos días después con la Asamblea Popular realizada en Ceiba como parte de las manifestaciones de protesta impulsadas nacionalmente por la CUTH y CGT.
Otros temas quedaron planteados: la caída de los regímenes stalinistas en la ex U.R.S.S. y Europa del Este y el proceso de restauración capitalista en dichos países, en el plano internacional y en el terreno nacional aspectos claves como las implicaciones negativas que el nuevo Estatuto Docente tiene en las conquistas del gremio magisterial y su unidad.
No hay que dejar dormir la ocasión, hay que darle continuidad al debate sobre los problemas fundamentales de la clase obrera y el pueblo explotado.
por Martín Hernández, Honduras
El 21 de agosto en horas de la madrugada fue asesinado en Finca Nueve el campesino José Antonio Cruz Alvarenga perteneciente a la Cooperativa "La Veinte Limitada" del sector de Guanchías. El objetivo de los asesinos a sueldo era el presidente de la Cooperativa, hermano del compañero muerto, y que también dormía en el mismo barracón. Hace tres años fue asesinado en el mismo sector el compañero Porfirio Cabrera sin que al día de hoy se haya castigado a los culpables a pesar de estar plenamente identificados.
Las tierras que actualmente ocupan los grupos "Dagoberto Padilla", "El Progreso", "La Amistad", "La Veinte Limitada" y "El Socorro", todos afiliados a la Central Nacional de Trabajadores del Campo (CNTC) Regional El Progreso, fueron abandonadas por la Compañía Agrícola Ganadera de Sula, CAGSSA, (empresa bananera) en el año 94 después de cerrar operaciones y dejar en la calle a centenares de trabajadores. [Ver El Trabajador Centroamericano Nº 6]
Muchos de estos ex obreros bananeros y otros campesinos sin tierra de la región decidieron ocupar la tierra abandonada y solicitar al Instituto Nacional Agrario la adjudicación. Sin embargo, CAGSSA, después de haber abandonado dichas tierras y alentada por la compañía azucarera AZUNOSA, solicitó se le adjudiquen las tierras que excedan el sobretecho legal, logrando un primer apoyo de parte de Recursos Naturales.
Por su parte, la inoperancia del Instituto Nacional Agrario para resolver el conflicto a favor de los campesinos -auténticos productores- ha servido para alentar a CAGSSA y AZUNOSA a contratar los servicios de grupos armados que han venido hostigando y asesinando compañeros como fue el caso de Porfirio Cabrera en 1995 y el actual de José Antonio Cruz. En ambos casos no ha habido la debida investigación por parte de las autoridades competentes y en el caso de Cabrera, no se ha dado curso a las ordenes de captura contra los responsables del crimen.
Este conflicto, al igual que otros de la región como el del grupo "La Morazán" en Quebrada de Yoro, son consecuencia directa de la política agraria aplicada por los últimos gobiernos (el nacionalista Callejas y los liberales Reina y Facussé) y que responde a las necesidades del imperialismo mundial.
Una política que busca concentrar la tierra en pocas y poderosas empresas nacionales y extranjeras como son el caso de las empresas de Miguel Facussé (tío del presidente de la República) y las distintas empresas que tras los más variados nombres ocultan a las transnacionales de siempre; con el objetivo de promover los cultivos que respondan a las necesidades de las grandes corporaciones y no a las necesidades del pueblo hondureño.
Hace unos meses, reconocidos dirigentes de los ganaderos y grandes terratenientes, declararon que el gobierno debía "expropiar la tierra en manos de los campesinos para entregárselas a ellos"; y que ante la inoperancia del gobierno para detener las "invasiones" iban a armar sus propios grupos de choque para enfrentar a los campesinos.
Es evidente que no se trataba de un "sombrerazo". Los grupos armados son una realidad en el campo hondureño, y ya han actuado en varias oportunidades. En ediciones anteriores de El Trabajador Centroamericano denuncíabamos el hostigamiento del que es víctima el grupo "La Morazán" en Quebrada de Yoro [Ver El Trabajador Centroamericano Nº 11], también el propio Director del Instituto Nacional Agrario sufrío un atentado cuando visitaba una zona conflictiva en Yoro, y los recientes asesinatos del compañero Cruz en Guanchías y de Guillermo Rodriguez (ex dirigente nacional de la CNTC por dos períodos) en Francisco Morazán, son un claro indicativo de la política de terror que se le está aplicando al movimiento campesino.
Tras el asesinato de Cruz Alvarenga, la regional de la CNTC de El Progreso, realizó una Asamblea general del sector con la participación de los cinco grupos afectados y la presencia solidaria de otros grupos campesinos.
En la Asamblea se hicieron presentes compañeros de la Junta Directiva Nacional de la CNTC encabezados por el secretario general Oscar Mejía, Francisco Ramos del COCOCH, Rafael Alegría de Vía Campesina y el representante de FIAN Internacional. Además estuvieron compañeros del Partido de los Trabajadores, de la Fediptenh, de los Derechos Humanos, y representantes locales de UD.
Se ratificó el acuerdo de continuar en la lucha por la tierra incrementando las medidas de movilización para exigir al Instituto Agrario la resolución favorable del conflicto y al mismo tiempo se reivindicó el derecho a la autodefensa de los grupos campesinos dado que el Estado no garantiza la seguridad para las familias campesinas.
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Créditos: El Trabajador Centroamericano es una publicación conjunta del Partido de los Trabajadores (PT) de Honduras, del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Nicaragua y del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Costa Rica. Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión editorial, ni la de los partidos que la editan y son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Aquí nos encuentra: Nicaragua:
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