El Trabajador Centroamericano
Nº 13

(Octubre 1998)


COSTA RICA

Fuerza Democrática:
‘Pata Izquierda’ del Régimen


El Trabajador Centroamericano Nº 13
Octubre 1998

Por Roberto Herrera y David Morera, Costa Rica

Fuerza Democrática (FD) es la tercera fuerza político-electoral de Costa Rica y obtuvo alrededor del 3 % de los votos emitidos en la pasada elección. Algunos activistas sindicales y buena parte de la población que ha roto con el bipartidismo (PUSC-PLN), tienen ilusiones en ese proyecto, esperando que enfrente realmente a los planes de ajuste antipopulares. Veremos realmente qué es y que se oculta tras esa agrupación política.

Fuerza Democrática es heredera del Partido del Progreso fundado a fines de la década de los ochenta por Isaac Felipe Azofeifa, escritor que durante la mayoría de su vida política militó en el Partido Liberación Nacional (PLN), y que con el giro neoliberal de ese partido burgués tradicional, rompe reivindicando su discurso original socialdemócrata.

El Partido del Progreso, que reunía a sectores descontentos con el PLN, se alía luego con otros sectores provenientes de la vieja izquierda. Ese es el proceso que explica la constitución de FD: la convergencia entre capas medias, profesionales y empresariales, en ruptura con el PLN y burócratas "izquierdistas" en busca de "reciclaje democrático", luego del desplome del stalinismo.

En las elecciones de 1994, FD obtuvo dos diputados por San José: Rodrigo Gutiérrez (hijo de una figura electoral de la vieja izquierda stalinista) y Gerardo Trejos (ex-viceministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno liberacionista de Monge). Rápidamente se demuestra la verdadera naturaleza de FD, cuando su diputado Gerardo Trejos, a cambio de prebendas particulares, vota a favor del proyecto de ley que entierra el Régimen de Pensiones del Magisterio, justo en el momento que los educadores realizaban multitudinarias movilizaciones en repudio a ese proyecto, durante la histórica huelga de agosto-setiembre de 1995.

Luego de varias intrigas parlamentarias y pleitos por el control del aparato partidario, Rodrigo Gutiérrez renuncia a FD y con su padre crea un partido con otro nombre, pero con la misma política y el mismo programa: el Nuevo Partido Democrático, que no logró representación parlamentaria en las pasadas elecciones. Gerardo Trejos queda relegado pero siempre orbitando alrededor de FD.

Fuerza Democrática hoy: "El mismo mono con distinto rabo"

En las pasadas elecciones de 1998, la representación parlamentaria de FD aumentó a tres diputados. Por la provincia de San José: José Manuel Núnez, abogado, ex-dirigente estudiantil en los ochenta de un grupo de centro derecha universitario que se denominó LASOS; y José Merino del Río, dirigente del Partido del Pueblo Costarricense (PPC), fracción stalinista ligada a la familia Mora Valverde, que ha ido más lejos en su adaptación a la socialdemocracia. Por la Provincia de Alajuela: Célimo Guido, un caudillo ramonense que proviene del Partido Liberación Nacional.

El éxito en la votación que obtuvo FD se debe a la aguda crisis del bipartidismo, la falta de credibilidad de las masas en los partidos tradicionales, que provoca un incremento significativo en la votación por los llamados partidos minoritarios o emergentes. A ese factor fundamental, se le suman el amplio acceso a la propaganda televisiva que tuvo FD, con una millonaria y superficial campaña publicitaria (‘light’) bajo la consigna del ‘naranjazo’, que atrajo a un electorado descontento, pero despolitizado.

Rindiendo culto a la democracia burguesa

Con la caída del Muro de Berlín y los regímenes del llamado "bloque soviético", el imperialismo ha promovido una fuerte campaña ideológica que en resumen expresa lo siguiente: "el socialismo ha muerto, el socialismo es sinónimo de totalitarismo y la democracia occidental (léase burguesa) es el mejor régimen posible". Los marxistas revolucionarios combatimos ese engaño, que esencialmente se basa en dos falacias:

No es cierto que el socialismo es totalitario. El socialismo por el que lucharon Marx, Engels, Lenin y Trotsky, es la democracia más plena: la democracia obrera, en que los productores directos tienen las riendas de su propio destino. Lo cierto es que el stalinismo, los partidos comunistas tradicionales, satélites de la burocracia soviética, impusieron un régimen totalitario ajeno al socialismo en los países mal llamados socialistas, y en cada una de sus organizaciones, usurpando el nombre del socialismo y enlodándolo.

La democracia capitalista como la que conocemos en Costa Rica, es la democracia "para los de arriba", para los que monopolizan el poder económico y político. Si los capitalistas necesitan reprimir al pueblo y a sus organizaciones, debido a la intensidad de la lucha de clases, no les tiembla el pulso para hacerlo. Recordemos cómo después de 1948, el "demócrata" José Figueres y el régimen de la Segunda República que instauró, mantuvo en la ilegalidad por veinte años a los comunistas y a la izquierda. En un ejemplo reciente, no olvidemos como Figueres hijo ordenó una violenta represión a la marcha de los educadores el 7 de agosto de 1995.

Fuerza Democrática nace como parte de este régimen de falsa democracia al servicio de los patronos. Personajes como el actual diputado de FD José Merino, que antaño percibían sus dividendos del aparato stalinista mundial, y que aplaudieron desde la invasión soviética a Checoslovaquia en 1968, hasta el golpe militar de Jaruzelzky en Polonia en 1981, y más recientemente la masacre de estudiantes chinos en Tiananmen en 1989; hoy idolatran a la democracia burguesa.

Veamos como se autodefinen: "Fuerza Democrática participa en las justas electorales dentro del marco electoral y luchará por el mejoramiento jurídico del país y realiza el compromiso formal de respetar el orden constitucional del país".

De manera que FD critica tal o cual aspecto de los gobiernos de turno, rechaza la política económica denominada "neoliberal", pero no pretende la transformación revolucionaria de la sociedad, defiende la Constitución burguesa del país (que por ejemplo, eleva a dogma la propiedad privada burguesa), y lo único que pretende es ponerle parches por acá o por aquí, pero siempre en el marco electoral y el orden constitucional establecido.

En campaña electoral el ahora diputado José Merino afirmaba: "trabajaré por una Costa Rica en la que quepamos todos ..." (las negritas son nuestras). El señor Merino reivindica así la ideología burguesa que habla de una Costa Rica en general, sin nombres y apellidos, de una sociedad en general, con lo que se oculta la aguda división entre las clases sociales y sus intereses opuestos. El sueño de una sociedad en que quepamos todos, no se puede realizar con reformas jurídicas y retórica parlamentaria. Solo si la clase trabajadora, mediante una revolución social, establece su propio gobierno y acaba con la explotación, expropiando a los dueños de los medios de producción, para poner la economía en función de las necesidades sociales, y no de las ganancias privadas de un puñado de ricachones como actualmente sucede, se pueden sentar las bases para que en verdad (no en los discursos demagógicos) quepamos todos.

No es casual que en la misma edición del periódico Libertad, José Merino reivindique los ideales de la Revolución Francesa, y el pensamiento liberal burgués que supone, antes que los principios del marxismo y las experiencias históricas de la clase obrera, que hasta hace no mucho tiempo decía defender (al menos "dientes para afuera"). Hoy que se cumplen 150 años de la publicación del Manifiesto Comunista, al señor Merino le encajan muy bien las siguientes palabras de Marx y Engels: "los pequeñoburgueses buscan, y en eso son consecuentes, negar la lucha de clases y conciliar los antagonismos, continúan soñando con la experimentación de utopías sociales". Pero la realidad esta por encima de los vanos sueños de los pequeñoburgueses democráticos.

FD en el carro de la concertación

En relación con la Concertación Nacional, que es en este momento la política central del gobierno de Miguel Angel Rodríguez, y que no tiene otro objetivo que legitimar con la apariencia de un "diálogo democrático", la imposición de sus planes de flexibilización laboral, destrucción de las conquistas sociales y venta de activos estatales, entre las medidas más destacadas; FD se ha apresurado a jugar su papel de "pata izquierda" de ese proceso.

No debe extrañarnos que uno de los seis miembros de la mesa coordinadora del Foro de Concertación es precisamente Valdimir de la Cruz, ex-candidato a la presidencia de FD. De esa manera, como principal partido emergente de oposición, participando de lleno en la Concertación que promueve el Gobierno, le brinda una buena coartada a Miguel Angel Rodríguez, para darle una fachada "democrática", mientras por debajo de la mesa, el gobierno prepara y aplica duras embestidas contra el pueblo. FD avala así el reglamento de la Concertación y la estructura del Foro, que atenta contra la movilización independiente de los trabajadores y en la que los representantes sindicales están en absoluta minoría frente a la representación de las cámaras empresariales, que por supuesto se orientan al unísono a santificar la línea previamente definida: aumento en la edad para pensionarse y en las cuotas, liquidación del monopolio estatal de los seguros, venta de activos estatales, desmantelamiento de INCOP y JAPDEVA, entre las medidas más próximas a ejecutarse. Mientras los señores de Fuerza Democrática ocupan su tiempo como comparsa de la Concertación, el pueblo mira como atacan sus bolsillos, con aumentos salariales miserables pactados con la cúpula sindical capituladora, a la vez que se desata una violenta lluvia de aumentos inclementes en los precios y tarifas del servicio público y los autobuses. Asimismo, con la mampara de la concertación o sin ella, observamos como ya se impuso la acelerada privatización de Correos y Telégrafos y los diputados de los dos partidos patronales mayoritarios (PLN y PUSC) ya dictaminaron en comisión legislativa tremendo zarpazo contra el Instituto Nacional de Seguros (INS).

Al efecto nos dice el diputado Merino: "En Fuerza Democrática hemos recibido con respeto el llamado del Presidente de la República (se refiere al llamado a la Concertación - Nota de los Autores). Creemos que en una sociedad donde son inevitables los conflictos de intereses, fortalecer el discurso cívico y el ejercicio colectivo del diálogo es beneficioso para todos. En Fuerza Democrática apostamos por una democracia dialogante que permita, en principio, crear un terreno público de deliberación en el que se puedan resolver o, al menos abordar cuestiones controvertidas a través del diálogo...". (Las negritas son nuestras)

Para justificar la política tramposa de Miguel Angel Rodríguez, nuevamente el sr. Merino recurre a la ideología burguesa, planteando que el diálogo por si mismo, puede paliar las diferencias entre trabajadores y patronos, porque resulta ser una especie de "varita mágica" beneficiosa para todos. La argumentación en definitiva es la misma que nos brinda Monseñor Román Arrieta, quien en un derroche de elogios a la Concertación, plantea en torno a ese proceso: "...es el debate el que permite, escuchando atenta y respetuosamente los argumentos de nuestros interlocutores, que el proyecto original (de la Concertación - Nota de los Autores) se vaya enriqueciendo, hasta que llegue el momento en que todos lo aprobemos, no porque originalmente venga de esta o aquella persona o institución, sino porque responde a la verdad y así nos beneficia a todos directa o indirectamente". (Las negritas son nuestras)

Cuando los patronos y los Gobiernos a su servicio, se encuentran empeñados en recortar al máximo las conquistas sociales del pueblo y reducir cada vez más los ingresos de los trabajadores, y lo continúan haciendo día a día, sin consultar en lo más mínimo a los trabajadores, el señor Merino, haciendo coro con Monseñor Arrieta y demás políticos burgueses sin excepción, nos ofrece cantos de sirena para embellecer la Concertación.

Resolver las contradicciones en el terreno de la misma democracia... burguesa

Frente a las inminentes privatizaciones que prepara el Gobierno, que significa vender el patrimonio nacional, desmantelar el servicio público, y lanzar al desempleo a miles de trabajadores, Fuerza Democrática propone convocar a un referéndum o plebiscito, para que mediante el voto de los ciudadanos se defina si se privatiza o no las instituciones que están en el tapete (Instituto Nacional de Seguros, Instituto Costarricense de Electricidad, banca nacional, etc.).

El diputado Merino lo explica de la siguiente manera: "En este caso, por qué no crear procedimientos que puedan resolver en el terreno de la misma democracia las contradicciones y antagonismos que genera un tema tan controversial, por qué no pensar en la necesidad de convocar un referéndum...". (Las negritas son nuestras)

Si es válido promover un referéndum en este punto es un asunto táctico, que podría o no plantearse, de acuerdo a la correlación de fuerzas. Pero para nada se trata de la solución de fondo al problema, desde el punto de vista de la clase trabajadora. Los revolucionarios planteamos ante todo el camino de la movilización activa para detener las privatizaciones, utilizando los métodos de la clase obrera y el pueblo, saliendo a las calles en defensa del servicio público amenazado, procurando hacer uso de la huelga de masas, los piquetes de protesta, etc. La movilización es lo estratégico para nosotros, cualquier táctica es aceptable si ayuda a desarrollarla o incentivarla.

Por ello creemos que circunscribir las esperanzas de resistir el embate de las privatizaciones, mediante el mecanismo pasivo de las urnas, siguiendo las reglas del juego electoral de este sistema hecho a imagen y semejanza de los empresarios, será a la larga ponernos la soga al cuello. Merino quiere resolver las contradicciones cada vez más profundas en el terreno de la democracia burguesa misma. Nosotros nos ubicamos en un terreno distinto: en el terreno de la movilización de la clase trabajadora y el pueblo, única garantía de derrotar los planes impuestos por la banca imperialista y aplicados por los gobiernos de turno.


Fundaciones:

Oscuro negocio a costa de las Universidades


El Trabajador Centroamericano Nº 13
Octubre 1998

por María L. Carrasco Hernández

Con el pretexto de evitar engorrosos procedimientos administrativos y contrataciones reguladas en marcos jurídicos "rígidos", que se supone limitan el quehacer de las universidades públicas, en los últimos diez años ha venido creciendo rápidamente el floreciente negocio de las fundaciones.

Estas fundaciones de naturaleza privada se han convertido en "universidades paralelas", que no solo se encargan de la venta de bienes y servicios en el campo tecnológico, sino que llegan a desarrollar labores sustantivas en las universidades.

Bajo la premisa del "gana-gana", donde desde las autoridades hasta los mismos funcionarios universitarios se ven beneficiados, las fundaciones se han convertido en consolidadas empresas que manejan presupuestos millonarios, cuya fiscalización y control se ha vuelto inexistente.

Las fundaciones no solo financian los salarios de los docentes, sino también las investigaciones que se realizan, lo que al fin y al cabo implica determinar cuáles investigaciones se hacen y cuáles no en función de la rentabilidad. Además financian el pago de viáticos de autoridades universitarias al margen de los límites impuestos por la Contraloría General de la República y en general ofrecen una atractiva fuente de capital.

Aun cuándo podría creerse que las fundaciones oxigenan financieramente el quehacer universitario, lo cierto es que estos entes privados mantienen relaciones desequilibradas con las universidades. Mientras éstas últimas les facilitan su nombre, su prestigio y hasta sus instalaciones, las fundaciones entregan a las universidades porcentajes apenas simbólicos de sus millonarias ganancias.

A la pregunta lógica de dónde se quedan entonces las millonarias ganancias de las fundaciones, basta con echar una mirada a los informes financieros de algunas de las más grandes y observar con detalle las partidas de honorarios y servicios con que se camuflan verdaderas relaciones laborales con docentes y funcionarios, que ya de por si disfrutan de altos salarios y jornada de tiempo completo en las universidades públicas.

El hecho de que las fundaciones contratan servicios profesionales de funcionarios universitarios nombrados a tiempo completo o más, e incluso son administradas directamente por altos jerarcas universitarios, hace suponer no sólo que llevan a cabo trabajos propios de la fundación en horas laborales pagadas por las universidades, sino también que se valen de recursos materiales y humanos propios de éstas últimas. No obstante, la inexistencia de controles y fiscalización adecuada, convierten en imposible la determinación de anomalías por superposición horaria.

La Contraloría General de la República ha tenido una posición ambigua y hasta cierto punto complaciente, ya que si bien ha emitido pronunciamientos donde recuerda a las autoridades universitarias las limitaciones jurídicas en la transferencia de fondos públicos hacia estos entes privados, también ha refrendado (aprobado) sin mayor reparo convenios suscritos con fundaciones en dónde éstas se atribuyen facultades y competencias exclusivas de las universidades.

Sólo como ejemplo, en la Universidad de Costa Rica (UCR) existen más de cinco fundaciones. La más grande, denominada FUNDEVI, y con más de diez años de existencia es presidida por una Vicerrectora y extiende su funcionamiento a casi todos los ámbitos del quehacer universitario. FUNDEVI paga el salario de funcionarios docentes y administrativos que además laboran para la Universidad, ha distribuido y vendido libros de la Editorial de la Universidad de Costa Rica, etc.

Asimismo, la "fiebre de las fundaciones" ha tocado a otros jerarcas universitarios de menor rango; tal es el caso de FUNDAFAC, constituida en Ingeniería, la que si bien no cuenta con la representación de la Universidad de Costa Rica y ésta ni siquiera es su fundadora, tiene su domicilio en la misma Facultad de Ingeniería.

Recientemente FUNDAFAC se vio sometida a un escándalo a raíz de la firma de un convenio con el entonces MIRENEM (Ministerio de Recursos, Energía y Minas) para desarrollar el Trabajo Comunal Universitario (TCU) "Medio Ambiente Areas Protegidas". Sin participar la Universidad de Costa Rica, FUNDAFAC se encargó directamente del manejo financiero del proyecto y llegó a extremos tales en los que incluso pagó servicios profesionales a funcionarios contratados a tiempo completo por la misma Universidad y dio subsidios económicos a los estudiantes que desarrollaron el trabajo, esto a pesar de que la normativa institucional establece que el Trabajo Comunal Universitario es un requisito académico destinado a la proyección social y por lo tanto en ese caso los estudiantes no pueden ser sujetos de pago alguno.

Aún cuando la Contraloría Universitaria recomendó en un informe que la Rectoría y la Oficina Jurídica de la UCR debían analizar la responsabilidad de los entonces Director y Decano de la Facultad de Ingeniería, el silencio se impuso y sus recomendaciones quedaron archivadas dentro de la gaveta del escritorio de los jerarcas universitarios.

Ni las recomendaciones de la Contraloría General ni las investigaciones a raíz de lo ocurrido con FUNDAFAC por parte de la Contraloría Universitaria han detenido el creciente negocio de las fundaciones. Tal es el caso de la más reciente: la Fundación para el Centro Nacional de Alta Tecnología (FUNCENAT), constituida a título personal por los cuatro Rectores de las universidades públicas, quienes no sólo no solicitaron la autorización de sus respectivos Consejos Universitarios para su constitución, sino que a la fecha de hoy, cuando recibieron la donación por parte del gobierno del edificio "Franklin Chang Díaz" (antigua Agencia Internacional para el Desarrollo), no han firmado ningún convenio con las universidades ni reglamentado su funcionamiento. Por su parte el Consejo Universitario de la UCR, conocedor del asunto, se ha negado a intervenir bajo la irresponsable argumentación de que el rector constituyó la fundación a título personal y por lo tanto no es un asunto de competencia de dicho organismo.

Es evidente que las fundaciones, constituidas como "universidades paralelas", en su carácter de entes privados muy lucrativos y bajo la premisa jurídica de que pueden hacer todo aquello que no esté expresamente prohibido, burlan procedimientos administrativos con la complicidad de quienes se supone deberían ejercitar su control.

La comunidad universitaria, otrora fiscalizadora del papel de las autoridades, se ha acostumbrado a convivir con las fundaciones y en algunos casos a sacarles provecho. Después de todo quién no se ha quejado de la lentitud y la burocracia en el funcionamiento de las universidades públicas?

Sin embargo, el peligro se encuentra en el rumbo acelerado a que conducen a las universidades las autoridades, muy de la mano de la "globalización" de la educación, flexibilidad laboral, venta de servicios y restricción del presupuesto universitario; rumbo que no beneficia ni a los estudiantes ni a los mismos empleados universitarios, sino sólo a unos pocos cuyo objetivo principal es alimentar sus bolsillos mientras desmantelan las universidades públicas.

El Sindicato de Empleados de la UCR (SINDEU) ha retomado el papel fiscalizador y de denuncia que ha abandonado el resto de la comunidad universitaria. A pesar del silencio de los jerarcas quienes no sólo se niegan a actuar sino a suministrar información, el SINDEU ha tenido que valerse de recursos judiciales para obtener los informes que demuestran los malos manejos de las fundaciones y ponerlos en conocimiento tanto de la misma comunidad universitaria como del Ministerio Público.

Aún cuando no debemos hacernos falsas ilusiones, y por el contrario debemos tener presente que la lentitud de los procesos judiciales (en complicidad con la clase política gobernante) se da para favorecer la impunidad, la denuncia debe mantenerse vigente. Tal vez así se levante nuevamente la voz de todos los que creemos que las universidades deben estar al servicio del pueblo y no al de unos pocos inescrupulosos.


Secundaria:

Triunfo de los Colegios Nocturnos


El Trabajador Centroamericano Nº 13
Octubre 1998

por Roberto Herrera Zúñiga

En el marco de la política educativa del gobierno, que tiene como eje transformar la educación en un negocio, los colegios en una "capacitadora" de mano de obra y la universidad en un sueño para los trabajadores; se viene aplicando desde este año un proyecto para destruir los colegios públicos nocturnos, pues estos son en donde se ubican los estudiantes trabajadores, donde laboran los profesores más necesitados de ingresos y un sector que se vislumbraba como históricamente débil para dar una lucha seria... pero al gobierno le salió el tiro por la culata.

Desde marzo, en dos asambleas con representación de más de 20 colegios, estudiantes y profesores habían elaborado un pliego de demandas para evitar la inminente destrucción de los Colegios Nocturnos.

  1. Adecuación del examen de quinto año a las necesidades de los estudiantes nocturnos.
  2. Que el modelo de promoción y matrícula sea anual como el año pasado, no semestral como se decretó para este año.
  3. Que el trabajo comunal obligatorio, para obtener el bachillerato, no sea requisito para estos estudiantes, ya que la mayoría de ellos son trabajadores y hacen el "trabajo comunal" de antemano.
  4. Que se permita a los colegios nocturnos dar "Bachillerato por Madurez", "Bachillerato a Distancia" y otras modalidades educativas ofrecidas por los institutos privados de educación abierta, esto con el fin de detener la masiva deserción de estudiantes nocturnos hacia esta modalidad educativa.

Es importante entender que esta reforma educativa (EDU-2005) planteada por la administración anterior del ex-Ministro Eduardo Doryan, ha hecho que colegios como el Alfredo González Flores o el Miguel Obregón, que hasta el año pasado tenían más de mil estudiantes ahora tienen entre trescientos a cuatrocientos alumnos.

Esta deserción de alrededor de 60% en los colegios nocturnos es el fruto del caos administrativo y las políticas del Ministerio de Educación Pública. Así por ejemplo, más de mil quinientos alumnos no podrán presentar el examen de bachillerato en las materias que cursan, pues el sistema semestral de evaluación establece que si no se tienen todas las materias del primer semestre de quinto año, no se puede realizar el examen. Sin embargo, en educación diurna, como la evaluación es anual aunque los alumnos estén perdiendo todas las materias a mediados de año, pueden realizar el examen de bachillerato.

Además los estudiantes nocturnos llegan en gran desventaja a este examen, pues en la matrícula para el segundo semestre, debido al caos administrativo, se pierden 22 días de clases.

En estas circunstancias la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES) y el Sindicato Patriótico de la Educación (SINPAE) han organizado dos movilizaciones masivas. La primera se realizó a fines del primer semestre y contó con una participación de tres mil personas, en el marco de un paro general de 48 horas.

En la segunda movilización, realizada el pasado 21 de agosto, se incorporaron nuevas peticiones aprobadas en asambleas: que los 1,500 alumnos con materias atrasadas del semestre anterior pudieran presentar examen de bachillerato y la destitución del Ministro de Educación, Claudio Gutiérrez.

Una vez más se demostró la fuerza y la importancia política de la lucha de los colegios nocturnos. Bajo una fuerte lluvia, pagando el autobús de sus propios bolsillos, e inclusive con directores en contra, mil estudiantes se concentraron y desfilaron por San José pidiendo la cabeza de Claudio Gutiérrez.

Esa misma noche el Consejo Superior de Educación, mientras los estudiantes protestaban, emitió un decreto cediendo en las peticiones 2, 3 y 4, anotadas al inicio de este artículo. Es así como la presión y la decisión de los estudiantes logra frenar parcialmente una de las políticas centrales de EDU-2005. Inclusive, la importancia de este movimiento es tal que Roberto Tovar Faja, Ministro de la Presidencia y Encargado de la Mesa de Concertación Nacional, realizó una entrevista con los representantes del movimiento, bajo la excusa de "interceder en el problema".

Pese al triunfo parcial todavía no se han solucionado dos problemas centrales: la adecuación del examen de bachillerato y la situación de 1,500 estudiantes que no pueden realizar las pruebas.

Por todo esto, hay que preparar próximamente una nueva medida de presión y no esperar a que Tovar Faja interceda y solucione el problema, pues sería como esperar que un tigre se corte sus propias garras. Los estudiantes y educadores de los Colegios Nocturnos demuestran que frente a la farsa de la Concertación Nacional en que están embaucadas las cúpulas sindicales, el camino a seguir es otro: el de la movilización y el de la lucha consecuente.


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Créditos:

El Trabajador Centroamericano es una publicación conjunta del Partido de los Trabajadores (PT) de Honduras, del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Nicaragua y del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Costa Rica.

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