El Trabajador
Centroamericano Nº 37
Suplemento extra
HONDURAS: 26 de agosto
El pueblo en las calles
Por Carlos Amaya
El 26 de agosto se convertirá, sin lugar a
dudas, en una fecha trascendente en la lucha de clases en Honduras. Por
primera vez en la historia, la capital de la República amaneció
sitiada por miles de manifestantes de todos los puntos del país.
La movilización sorprendió por su magnitud, representatividad
y beligerancia poniendo al desnudo la farsa del Gran Diálogo Nacional
y cuestionando frontalmente al gobierno de Maduro.
El esfuerzo unitario, resultado de la larga lucha
contra la Ley Marco del Agua Potable, abre inmensas posibilidades al movimiento
popular en su lucha contra las políticas del gobierno entreguista
de Maduro. Sin embargo, el camino recién empieza y está
lleno de obstáculos a vencer.
Jornada del 26: revancha popular
La toma de la capital por espacio de 8 horas realizada por la Coordinadora
Nacional de Resistencia Popular es un hecho sin precedentes en la
lucha de clases de Honduras.
La movilización involucró a más de 20 mil manifestantes
de la capital y de unos 12 departamentos (Colón, Atlántida,
Yoro, Cortés, Santa Bárbara, Lempira, Intibucá, Comayagua,
Fco. Morazán, Olancho, El Paraíso y Choluteca) organizados
en la Coordinadora de Organizaciones Populares del Aguán (COPA),
la Asamblea Popular Permanente contra las Privatizaciones (APP-CP) de
El Progreso, los Patronatos del Valle de Santa Bárbara, el Bloque
Popular de Tegucigalpa, San Pedro Sula y de otras ciudades; COPINH; COMAL;
además de gremios nacionales como el Magisterio (todas las organizaciones
magisteriales realizaron paro de labores y se movilizaron a las tomas),
la Coordinadora de Salud (Sitramedhys, sindicatos de base de salud, Colegio
Médico, Asociación de Enfermeras) y la CNTC que movilizó
algunas regionales. En el caso particular de Tegucigalpa también
se movilizaron patronatos pertenecientes al BLOCOPA y otras organizaciones.
La Marcha por la Dignidad comprendió el traslado
de miles de manifestantes de las ciudades del interior, para lo cual se
realizaron un conjunto de actividades previas donde destacan las asambleas
de directivos, sectoriales y la maratón radial mediante la cual
se obtuvo el financiamiento para la movilización de mil doscientas
personas desde El Progreso. Un plantón de una semana frente
al Congreso y la Casa Presidencial realizado por COPINH que movilizó
un centenar de indígenas una semana antes. La toma durante 8 horas
de las salidas al norte, sur, oriente y occidente de la capital de la
república, las marchas que desde las tomas recorrieron varios kilómetros
hacia el Congreso Nacional logrando el apoyo de la población y
el majestuoso y combativo plantón final frente al legislativo.
Se trata de la más grande, representativa y extendida movilización
de los últimos 30 años y que demostró el profundo
descontento popular con el gobierno motivado por un conjunto de medidas
que han beneficiado a la burguesía y los organismos financieros
internacionales y que va contra los trabajadores y la población
pobre. Descontento que fue canalizado por la Coordinadora que se puso
al frente con decisión, posiciones claras y gran disciplina. En
el fondo del descontento está el desempleo, la pérdida del
poder adquisitivo, la profundización de la miseria, la falta de
perspectivas para la juventud, el incremento de la delincuencia y la falta
de seguridad para la población, así como un descontento
de diversos sectores burgueses que han sido afectados con la política
fiscal del gobierno y que miran con preocupación la firma del TLC.
Agua, tierra y salario
La Marcha por la Dignidad fue acordada el 9 de agosto en
Asamblea Nacional de organizaciones en Tegucigalpa a propuesta de la APP-CP
quien lo propuso al Bloque Popular el 2 de agosto.
Las reivindicaciones exigidas incluyen:
a. La exigencia del veto presidencial a la recientemente aprobada Ley
de Agua y Saneamiento, cuyo contenido central es la apertura a la privatización
mediante el concesionamiento, reivindicación sentida por las organizaciones
regionales del norte y litoral atlántico;
b. Contra el intento de someter a discusión en el Congreso las
reformas a la Ley de Servicio Civil que derogan las cláusulas salariales
del sector público ya sea que estén reguladas por Estatutos
o por Contratos Colectivos, además de limitar el derecho de organización
y huelga, reivindicación levantada por el magisterio y los empleados
públicos;
c. Contra la ley de Titulación de Predios que con la cobertura
de entregar títulos de propiedad para los pobladores urbanos legaliza
las grandes concentraciones de tierras rurales (a cien mil pobladores
se les titula el 5% del total de tierras a titular quedando el resto en
manos de los terratenientes), reivindicación de algunos patronatos
y grupos campesinos;
d. Contra la ley de Creación de Empleo que permite
a la empresa privada contratar personal por 36 meses contrario al Código
de Trabajo que establece un techo máximo para la duración
de los contratos de 2 meses con el objetivo de defender el empleo permanente,
planteamiento defendido por los sindicatos.
La desesperación de un presidente
El gobierno fue sorprendido por la movilización. Inicialmente
no la tomó en cuenta y trató de ignorarla. En la medida
que empezaba a conocerse de la incorporación a la protesta de diversas
organizaciones el gobierno trató de restarle legitimidad presentándose
el presidente Maduro en una cadena radial y televisiva en la que centraba
su discurso en que no se iban a derogar los estatutos profesionales. En
un reportaje inmediatamente posterior a la cadena ampliaba su posición
diciendo que lo que había que modificar eran las cláusulas
salariales. Al día siguiente se realizó otra cadena radial
argumentando el porqué había que llegar a un acuerdo con
el FMI, apareciendo de manera absolutamente clara como mandadero del Fondo.
Fracasada la campaña propagandística, el gobierno inicia
la represión. En primer lugar, se pretendió impedir la movilización
de los buses del interior mediante retenes en la carretera y la negativa
a otorgar permisos de circulación que pasó a la intimidación
directa a los transportistas para que no llevaran a los manifestantes
bajo la amenaza de incautarle las unidades. Esta política impidió
que cerca de mil manifestantes de Ceiba, Tocoa y El Progreso pudieran
viajar. Sin embargo, no pudieron impedir la salida del grueso de buses
quienes al viajar en caravana e irse encontrando en el camino (en determinado
momento del norte se desplazaban más de 30 unidades con la clara
determinación de tomarse la carretera donde fueran detenidos) obligaron
a que los retenes tuvieran que limitarse a una labor de revisión
pero no de detención como fue la primer intención.
Al tomar conciencia de la magnitud de la movilización el gobierno
cambió de política y dejó de lado la represión
directa para tratar de minimizar la presencia de los manifestantes ignorando
las acciones mediante un cerco informativo que fue roto únicamente
por un canal de televisión y los corresponsales extranjeros. Al
mismo tiempo trataba de salvar el Gran Diálogo Nacional que era
cuestionado en las calles. El principal golpe político recibido
por el gobierno ha sido el desenmascaramiento del Diálogo que está
en función de las políticas cuestionadas por los manifestantes.
La masividad de la protesta pudo más que las políticas,
maniobras y represiones del gobierno y hasta la presidencial llegaron
los gritos espontáneos de los manifestantes: Maduro...
renunciá .
Paralelo a este descontento de amplios sectores de la población,
el gobierno se encuentra en su peor momento, cuestionado por diversos
sectores hasta de su propio partido. La alianza con la Democracia Cristiana
se rompió por el aumento de la crisis, las presiones al interior
de dicho partido y la falta de concesiones por parte del gobierno. Los
diputados nacionalistas se rebelaron contra el poder ejecutivo y los diputados
liberales, udeistas y pinuistas amenazaron con un golpe en el Congreso
para cambiar toda la directiva con el apoyo de la DC. Las leyes aprobadas
en los últimos meses fueron claramente favorables a los organismos
financieros y al imperialismo yanqui como es el caso del envío
de tropas a Irak y la firma del documento renunciando a enjuiciar como
criminales de guerra a los ciudadanos norteamericanos colocándolos
por fuera del tratado de Roma. La misma presencia de Mayers y Rumsfeld
ha hecho aparecer al gobierno como un gobierno entreguista cuestionado
por todo el mundo.
Nace la Coordinadora
Uno de los hechos más importantes de la Jornada del 26 es el
nacimiento de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular (CNRP).
Surgida para organizar, coordinar y llevar adelante la lucha por los cuatro
puntos, la Coordinadora, en realidad es el resultado de un largo proceso
de luchas y organización de los últimos años.
El gobierno ha tratado de deslegitimar a la conducción de la
Coordinadora señalando su falta de representatividad y halagando
a los dirigentes de las centrales obreras, con quienes el Presidente del
Congreso Nacional se comprometió a consensuar las futuras leyes.
La Coordinadora es una vieja aspiración de las organizaciones
del interior del país que han venido resistiendo de manera aislada
pero unitariamente diferentes aspectos de la política del gobierno.
Ocupa el vacío dejado por las Centrales quienes desde inicios de
la década de los 90 se plegaron a las políticas de concertación
y diálogo que han sido incapaces de frenar las medidas neoliberales,
En su formación ha jugado un rol fundamental la APP-CP de El
Progreso, que al calor de la lucha contra la ley de aguas fue articulando
unidades cada vez más amplias, las organizaciones del valle del
Aguán, de los valles de Santa Bárbara, el Bloque Popular
de San Pedro y el de Tegucigalpa, finalmente otras organizaciones han
venido a fortalecer el proyecto unitario tales como COPINH, COMAL, la
CNTC, el magisterio y la Coordinadora de la Salud, además de numerosos
sindicatos y organizaciones locales de todo el país.
El principal desafío de la Coordinadora será mantener
un espacio lo suficientemente amplio y democrático que permita
que sea el conjunto de organizaciones quienes tomen las decisiones sobre
la política a seguir y las luchas a llevar a cabo. En este marco
se hace urgente que la Coordinadora vaya definiendo un Plan de Lucha Nacional
alrededor de un Pliego Unico de demandas, sin volver a caer en la trampa
del diálogo neoliberal.
Ni un paso atrás, a continuar la movilización
La deslegimación del Gran Diálogo Nacional propuesto por
el Gobierno y el surgimiento de una estructura unitaria de lucha como
consecuencia directa de la Jornada del 26 abren la posibilidad de empezar
a derrotar la política del gobierno. Para ello es fundamental que
las organizaciones miembro fortalezcan la Coordinadora y que ésta
se ponga al frente de las luchas de manera firme y clara sin dejarse seducir
por los cantos de sirena del gobierno y sus representantes.
Como objetivos fundamentales en la actual coyuntura, el Partido de los
Trabajadores propone los siguientes:
1. Libertad a los presos políticos . No podemos permitir
que ni un sólo compañero apresado el 26 se mantenga preso.
Se trata de presos de la Marcha por la Dignidad y es responsabilidad
de todas las organizaciones luchar por su libertad y el cese de la persecución
contra el movimiento popular. Además de las urgentes acciones legales
necesarias hay que seguir el ejemplo de la FOMH e impulsar la movilización
unitaria en las calles para arrancarlos de las cárceles de Maduro.
2. Plan de lucha por un pliego único . Llamamos a impulsar
jornadas nacionales de lucha contra las políticas del gobierno
a través de la Coordinadora Nacional de Resistencia Popular, para
lo cual hay que elaborar un Pliego Unico de reivindicaciones y aprobarlo
en una Asamblea Nacional partiendo de los puntos levantados el 26. La
lucha de resistencia debe ir articulando un plan de lucha nacional, sostenido
y creciente, en el sentido de profundizar las medidas de lucha desde las
marchas, las tomas nacionales o regionales hasta los paros
por gremio y por región en la perspectiva del Paro Cívico
Nacional . El paro cívico debe combinar la lucha realizada
mediante tomas y movilizaciones de los sectores populares con la clásica
huelga de los trabajadores estatales o privados.
3. Abajo el Gran Diálogo Nacional . El Diálogo
impulsado por el gobierno es una trampa para desviar la lucha unitaria
hacia el terreno pantanoso de las promesas nunca cumplidas de los diferentes
gobiernos, al mismo tiempo que busca legitimar las exigencias del FMI
dándole una cobertura de participación ciudadana alrededor
de una agenda que no es la del movimiento popular y que por tanto no da
respuesta satisfactoria a los verdaderos problemas que enfrentan los trabajadores
del campo y la ciudad. Participar del Diálogo es estar a favor
de la Ley Marco del Agua potable y de las nefastas reformas a la Ley de
Servicio Civil. Hay que hacer un llamado a las organizaciones que aún
están participando de las reuniones para que se unan a la lucha
de resistencia popular dejando solo al gobierno del FMI.
4. Por la más amplia libertad de organización sindical
y política . Los partidos patronales están estudiando
una serie de reformas políticas con el claro objetivo de fortalecer
el bipartidismo negando a los trabajadores la posibilidad de organizar
sus propios partidos políticos de la misma manera que niegan la
posibilidad de organizar sindicatos. Es necesario que la clase obrera
y el movimiento popular planteen sus propias aspiraciones en cuanto a
reformas políticas que signifiquen una verdadera posibilidad de
organización política y el acceso a los recursos y medios
de comunicación igualitarios.
5. Por el regreso de las tropas de Irak . Es necesario recuperar
nuestra soberanía rompiendo los acuerdos militares que nos atan
al imperialismo norteamericano. Honduras no debe servir de cobertura para
actos de agresión de la mayor potencia del mundo contra un país
atrasado con el único objetivo de controlar el petróleo.
6. Por una alternativa política socialista, antiimperialista
y anticapitalista . Al calor de las luchas contra la política
explotadora y entreguista del gobierno de Maduro, hay que ir construyendo
una clara alternativa revolucionaria de los trabajadores del campo y la
ciudad. El capitalismo y sus instituciones son los verdaderos responsables
de la crisis que enfrentamos. Los trabajadores debemos ir construyendo
nuestras propias alternativas de poder popular para gobernar el país.
Para ello hay que construir un partido político que oriente todas
las luchas populares con el claro objetivo de luchar por un gobierno obrero,
campesino y popular.
Los enfrentamientos
Al momento de empezar la lectura del documento central en el que se
planteaban las exigencias y se anunciaba una huelga de hambre de más
de una docena de personalidades reconocidas del país y el regreso
de los manifestantes a las regiones para continuar las protestas en sus
lugares de origen, un pequeño grupo de manifestantes rompió
el candado del portón del Congreso y pretendió entrar al
hemiciclo en contra de la orientación de la conducción de
la Coordinadora, acción que no contó con el respaldo del
resto de manifestantes razón por la cual fueron rechazados por
la policía. Se lanzaron bombas molotov contra el edificio y la
policía intervino con gases lacrimógenos provocando una
corrida general que terminó con el programa inicial. Durante una
hora y medio hubo enfrentamientos y corridas con un saldo de varios heridos
y detenidos. Las acciones anunciadas fueron suspendidas. A los detenidos
se los acusa de sedición y se les decreta prisión preventiva.
Acciones como esta responden a la desesperación de pequeños
grupos que no confían en la capacidad de movilización y
organización de las masas y que pretenden con actos espectaculares
buscar atajos en la lucha popular. En la medida que la crisis se profundiza
y ante las contínuas derrotas que ha venido sufriendo el movimiento
popular es probable que dichos sectores tiendan a crecer.
¡Cuidado con las centrales!
En la Marcha por la Dignidad los dirigentes de las centrales
obreras fueron rebasados completamente. Primero se pronunciaron contra
la Ley de Servicio Civil e inclusive Israel Salinas y Dinora Aceituno
participaron en la toma de la salida a Danli. Sin embargo, rápidamente
dieron a conocer su política desmovilizadora y de apoyo al gobierno.
En el plantón pretendieron levantar la toma antes del momento
acordado lo que hubiera provocado la división entre los manifestantes
que estaban en los distintos puntos. Luego fueron los primeros que acudieron
al llamado del Presidente del Congreso y terminaron firmando un compromiso
con él llamando a confiar en el gobierno justo en momentos que
el pueblo en las calles se enfrentaba al gobierno y exigía la renuncia
de Maduro.
Existe la intensión del gobierno de desconocer a la Coordinadora
y terminar negociando con los dirigentes de las centrales, razón
por la cual es necesario que todas las organizaciones desautoricemos a
dichos dirigentes y exijamos su renuncia en caso que intenten traicionar
al movimiento.
Créditos:
El Trabajador Centroamericano es una publicación
conjunta del Partido de los Trabajadores (PT) de Honduras, del
Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Nicaragua y
del Partido Revolucionario de los Trabajadores Centroamericano (PRTC)
de Costa Rica.
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Director: Marcos Luna
Consejo editorial: Orson Mojica, Gabriel Ortiz,
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