El Trabajador Centroamericano
Nº 16

(Junio 1999)


E D I T O R I A L

Sobre Imperialistas "Cooperantes"


El Trabajador Centroamericano Nº 16
Junio 1999

En los últimos meses los gobiernos centroamericanos han estado solicitando —mendigando— a las grandes potencias ayuda para reconstruir la región desolada por el huracán Mitch.

El problema es que esa solicitud de ayuda va dirigida a los países imperialistas, es decir, a los mismos países que durante más de un siglo han explotado y saqueado nuestros recursos naturales y humanos. A los que han destruido nuestros bosques, desviado los ríos, depredado el medio ambiente; a los responsables de cientos de miles de centroamericanos muertos por el hambre, la represión y las guerras. A los que nos han invadido y pisoteado nuestra territorio y puesto gobiernos títeres.

Los países "cooperantes o donantes" son los mismos que cuando discutían la ayuda para reconstruir Centroamérica aprobaban miles de millones de dólares para bombardear Yugoslavia, destruir sus recursos y asesinar a su pueblo. Con esos millones utilizados para sembrar la muerte se pudo haber reconstruido totalmente Centroamérica.

A los trotskistas no nos extraña que los gobiernos regionales busquen a los imperialistas, al fin y al cabo todos ellos son sus sirvientes incondicionales. Ellos son los encargados de hacer de nuestros países modernas colonias.

Lo que resulta sorprendente, para decir lo menos, es que organizaciones obreras, campesinas y otras que hasta hace no mucho se llamaban revolucionarias y antiimperialistas, hoy se sumen a la comparsa de los gobiernos lacayos para mendigar a los verdugos de la humanidad un poco de ayuda; contribuyendo con su política a desmovilizar y confundir a los trabajadores del campo y la ciudad debilitando sus organizaciones y su capacidad de movilización y embelleciendo a nuestros enemigos.

No es cierto que sean "países cooperantes" son países imperialistas. Son aves de rapiña buscando dónde obtener ganancias a costa de la explotación, la destrucción y el sufrimiento de nuestros pueblos. La lucha de clases no ha desaparecido, a los imperialistas no se los puede humanizar, hay que derrotarlos para poder liberarse de sus cadenas de opresión.

Hoy la clase obrera y el movimiento de masas necesitan, más que nunca, construir partidos revolucionarios bajo los principios del antiimperialismo, la independencia de clase y la democracia obrera. Organizaciones auténticamente revolucionarias y no Foros de concertación. Organizaciones que impulsen la lucha directa de las masas por sus necesidades y no el pantanoso camino de las convergencias a favor de los burgueses.

Si las viejas direcciones han traicionado los principios revolucionarios y se han entregado al capital, los trotskistas centroamericanos levantamos las banderas de la lucha inclaudicable por el socialismo.


N I C A R A G U A

Triunfa huelga de Transportistas


El Trabajador Centroamericano Nº 16
Junio 1999

por Orson Mojica

La recién finalizada huelga de los transportistas en Nicaragua, finalizó con un triunfo a favor de estos. Lograron reivindicaciones parciales muy importantes, aunque no lograron la derogación del Impuesto Especifico al Consumo (IEC), el que posibilita que Nicaragua tenga los precios mas altos en materia de combustibles y derivados del petróleo en el área centroamericana. Es la primera vez que el gobierno de Arnoldo Alemán retrocede públicamente ante el empuje de un movimiento social. La decadencia del neoliberalismo ha comenzado : es posible derrotar los planes de ajuste!!

La revolución de 1979 confiscó a los grandes empresarios del transporte, casi siempre co-roneles de la desaparecida Guardia Nacional de Somoza. Bajo la década de los años ochenta, se conformaron grandes empresas estatales que controlaban mayoritariamente el sector transporte

A partir de la derrota electoral del FSLN en 1990, muchas de estas empresas fueron "piñateadas", es decir, pasaron a ser propiedad de altos funcionarios sandinistas. Otras fueran privatizadas a favor de sus trabajadores. Los planes de reducción del Estado, aplicado por la Sra. Chamorro, enviaron al desempleo a miles de soldados del Ejercito y del Ministerio de Gobernación

Miles de ex combatientes y empleados menores, obtuvieron una concesión para ser transportistas. Con el dinero de su liquidación y con mucho sacrificio compraron un usado "School Bus" y con ello se lanzaron a trabajar en un complicado proceso de sustitución del monopolio estatal sobre el transporte al surgimiento de miles de pequeños y medianos empresarios. Estamos, pues, ante una amplia base social pequeñoburguesa que se encuentra asfixiada por la política neoliberal

El avance de los planes gubernamentales

A partir de 1990 se produjeron una serie de sucesivos paros de los transportistas, algunos obtuvieron triunfos pequeños y otros fueron derrotados. Pero en términos generales podemos decir que los planes del neoliberalismo fueron avanzando, con vaivenes y contradicciones, hasta colocar al sector en un trance de muerte.

Casi un año después del triunfo electoral de Arnoldo Alemán, en agosto de 1997 se produjo el ultimo paro del transporte, el cual después de 13 días de heroica resistencia, terminó siendo derrotado. En esa ocasión, el FSLN se monto en el movimiento de los transportistas para arrancarles jugosas concesiones al gobierno. El FSLN pactó con Alemán y los transportistas fueron sacrificados.

A diferencia de los paros anteriores, este surgió desde abajo, reflejando la presión de los transportistas individuales que sienten que la política económica del gobierno los conduce inexorablemente a la ruina. A partir de 1990, se produjeron cambios importantes en le sector transporte.

Una quiebra masiva planificada

A partir de ese momento, el gobierno de Alemán intensificó su política de "liberalización" del sector transporte, otorgando concesiones a su clientela política y creando una competencia ruinosa entre los cooperativistas. Las rutas están saturadas: hay mucha oferta y pocos usuarios, por lo que las ganancias deben repartirse entre los nuevos y viejos transportistas.

El gobierno de Alemán ha tenido una política inteligente en relación al transporte. Ha subsidiado la "paz social" y la estabilidad de los precios a costa de chuparle las ganancias a los transportistas, las que deberían ser reinvertidas en la compra de nuevas unidades para poder hacerle frente a la competencia de las grandes empresas en proceso de formación

El gobierno de Alemán ha aprovechado al máximo el choque de intereses entre usuarios y transportistas. Los primeros quieren un buen servicio, lo mas barato posible. Los segundos, obviamente, quieren mas ingresos, al menor costo posible. La lógica de hierro de la economía capitalista se impone. Incluso, los transportistas urbanos de Managua son repudiados por la población, precisamente por el grado de deterioro de sus unidades y por el mal trato a los pasajeros.

Las tarifas están congeladas desde hace tres años. Si bien es cierto esto favorece relativamente al usuario, está conduciendo a la quiebra de los pequeños y medianos empresarios. Es un proceso de quiebra masiva planificada desde las altas esferas gubernamentales. Los costos de operación de los transportistas suben constantemente por efectos del 12% de deslizamiento anual del córdoba en relación al dólar, por esta razón los transportistas no tienen posibilidades de refaccionar su unidad, ni pagar las deudas anteriores al banco, mucho menos comprar un bus nuevo. En pocas palabras, el sector de pequeños y medianos propietarios del transporte esta siendo barrido de la escena económica, para desbrozar el camino al surgimiento y consolidación de las grandes empresas ligadas a los funcionarios del actual gobierno liberal

El enemigo es el gobierno

En estas condiciones de ofensiva neoliberal, después de un largo proceso de discusión y de superación de las divergencias, las diferentes organizaciones crearon la Coordinadora Nacional del Transporte (CNT), como un organismo de lucha, amplio y democrático, el cual ha acumulado mucho prestigio a nivel nacional.

Después de recibir mucho palo, los transportistas comprendieron que la solución a su problema no residía en la elevación de la tarifa que descarga el problema de los altos costos de operación en los bolsillos de los usuarios, sino en destruir la política económica neoliberal que lo esta conduciendo a la ruina.

Para luchar contra los planes económicos del gobierno debieron ganarse a la "opinión publica", es decir, al usuario que todos los días viajan en esos inseguros y destartalados buses, expuesto al asalto de los delincuentes. Para poder salvar su fuente de ingresos, los transportistas debían aliarse con los usuarios, y destruir las manipulaciones del gobierno que canta loas a la "liberalización" del sector transporte.

El IEC

El factor que mas encarece los costos de operaciones del sector transporte es el Impuesto Especial al Consumo (IEC) que aumentó en un 100% el precio del combustible. El gobierno recauda mas de 120 millones de dólares al año con el IEC sobre los combustibles. Con ese dinero financia los gastos de la burocracia y los altos salarios de los ministros Una buena parte de esa plata el gobierno la obtiene directamente de los transportistas, la otra parte la obtiene de la clase media, es decir, de los dueños de vehículos particulares.

Por esta razón la consigna de derogación del IEC metió en aprietos al gobierno, ya que el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) se pronuncio a favor de eliminar ese impuesto que encarece los costos de producción y hace que los burgueses nicaragüenses no puedan competir con sus homólogos del área centroamericana

La consigna contra los altos impuestos nos permitió avanzar mucho y obtener las simpatías de la clase media y de los sectores populares. A partir de esta política implementada por la CNT, se produjo un proceso de reorganización del sector transporte y el paro afloro desde las bases con facilidad.

El paro

El paro fue convocado para el jueves 29 de abril a las cero horas. A la medianoche del miércoles 28 de abril, el gobierno de Alemán lanzó un ultimátum: o la CNT suspendía el paro o no habría negociación. Se rompieron las pláticas y el primer día del paro fue un éxito rotundo: cubrió el 95% del país. Los pequeños y medianos empresarios del transporte, desesperados, habían cerrado filas contra la política neoliberal.

El ambiente político se caldeo mucho en torno a la celebración del 1 de mayo. El gobierno concedió asueto con salario para el lunes 3 de mayo, con el fin de desgastar la huelga y desmovilizar a los transportistas. Al romper las pláticas, el gobierno comenzó una contra ofensiva política. Los ministros y su séquito de funcionarios se dedicaron a visitar personalmente a los presidentes de las cooperativas en todo el país, prometiendo el cielo y la tierra, con tal que rompieran el paro. Alemán logro formar un grupo de transportistas progobierno autodenominado "Coordinadora de Transportistas Democráticos de Nicaragua" (COTRADENIC), que aglutina a menos del 1% de los transportistas.

En su estrategia de derrotar la huelga en un plazo de cinco días, el gobierno firmó acuerdos con COTRADENIC, en base al borrador de los acuerdos que había negociado previamente con la CNT, al mismo tiempo que trataba de doblegar con halagos y presiones a los dirigentes de las cooperativas.

El gobierno pretendió utilizar al Ejercito Nacional para quebrara la huelga por la fuerza. Sin embargo, la Constitución exige la aprobación de la Asamblea Nacional para utilizar al Ejercito en la represión de revueltas sociales. Los altos mandos del Ejercito Nacional se negaron a reprimir a los transportistas y se limitaron a cuidar objetivos económicos. Cuando el gobierno comprendió que no podría utilizar al Ejercito para quebrar la huelga el transporte, y al observar que esta se mantenía firme el día 4 de Mayo, no le quedo mas camino que reiniciar las negociaciones con la CNT.

Las pandillas juveniles

Un fenómeno nuevo fue la irrupción de pandillas juveniles en los barrios que apoyaban el paro y se liaban a pedradas con la Policía. En algunos casos estas pandillas hacían sus propias barricadas y pedían dinero a los vehículos, lo que obligo a los transportistas a desalojarlos de las calles a punta de palo y pedradas.

Es la primera vez en muchos años que las pandillas, compuestas por jóvenes pobres de los barrios, tienen una expresión propia e independiente. Estas pandillas jugaron un rol revolucionario en la lucha contra Somoza, al engrosar las columnas guerrilleras del FSLN en 1979.

La situación se tornó altamente explosiva en la medida que la huelga del transporte se mantenía firme en todo el país: en cualquier momento la población podría asaltar los supermercados en búsqueda de alimentos

La firma de los acuerdos

Después de mas de 8 horas de negociaciones, el día 4 de Mayo los transportistas alcanzaron un acuerdo aceptable con el gobierno. El acuerdo fue firmado en Casa Presidencial, suscrito por Arnoldo Alemán, ante una cadena de radio y televisión a nivel nacional.

Los transportistas fueron el primer gremio que logró hacer retroceder una política económica del gobierno de Alemán. El gobierno se comprometió a suspender la política de liberalización, a decretar una moratoria de concesiones, rebajo el precio del diesel de 16,50 a 15 córdobas, se comprometió a devolver las exenciones del Impuesto General al Valor (IGV) que por mas de 16 meses había retenido ilegalmente a las cooperativas. De igual manera, se comprometió a conformar comisiones especiales con el objetivo de discutir un paquete de medidas financieras, fiscales y hasta discutir la reducción gradual del IEC en un plazo no mayor de 60 días.

No se lograron todos los objetivos, pero el gobierno tuvo que retroceder en sus planes. Fue una victoria importante de los transportistas que por primera vez lucharon y negociaron como gremio, independiente de las influencias e intereses del FSLN.

Esta victoria debe servir de ejemplo a seguir al movimiento obrero y todos los movimientos populares del área centroamericana.


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Secretariado Centroamericano

Créditos:

El Trabajador Centroamericano es una publicación conjunta del Partido de los Trabajadores (PT) de Honduras, del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Nicaragua y del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Costa Rica.

Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión editorial, ni la de los partidos que la editan y son de exclusiva responsabilidad de sus autores.

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