Revista de
Centroamérica
Nº 1

Revista trimestral de teoría, economía y política centroamericana. (Mayo, 1994)

 

Editorial:

"El camino de la victoria esta empedrado de derrotas"

La situación política en Centroamérica ha cambiado radicalmente. Ha concluido la oleada revolucionaria, iniciada con el triunfo de la revolución nicaragüense en 1979, que estremeció los cimientos de la dominación burguesa e imperialista en el área durante más de una década. De una situación revolucionaria donde predominaba el entusiasmo, la lucha de masas, las huelgas y los procesos insurreccionales, hemos pasado a una situación reaccionaria donde prevalecen el agotamiento, las campañas electorales, las privatizaciones, el "libre comercio" y los incontenibles planes de ajustes.

El heroísmo de las masas trabajadoras, las penurias cotidianas y un saldo trágico de más de 300,000 muertos en Nicaragua, El Salvador y Guatemala, no fueron suficientes para impedir la derrota del proceso revolucionario que se produjo en el área centroamericana. Los principales responsables de estas derrotas fueron, sin lugar a dudas, las direcciones nacionalistas pequeñoburguesas del FSLN, FMLN y URNG.

Fueron los comandantes sandinistas quienes, con sus brutales errores desde el gobierno, facilitaron la ofensiva del imperialismo contra Nicaragua, alargando la guerra civil, cansando y desmoralizando a las masas nicaragüenses. Fueron los comandantes del FMLN quienes concibieron la guerra, no como una estrategia para movilizar al pueblo y tomar el poder, sino como un mecanismo de presión para la negociación política con los militares salvadoreños. La invasión norteamericana a Panamá en 1989 y la derrota de los picos más altos de la revolución han influido negativamente en el conjunto del área.

Y ahora le corresponde el turno a la URNG. La situación actual de Guatemala es, por el momento, la excepción de la regla centroamericana. En ese país no solo existe la guerrilla más antigua del continente, con una solida implantación entre los indígenas, sino además la clase obrera más fuerte y mejor organizada del área, la cual viene protagonizando una feroz resistencia al plan de ajustes. Sin embargo, a pesar de las posibilidades reales de obtener triunfos revolucionarios, la URNG ha reafirmado su adaptación al plan de "reacción democrática" y se dispone apresuradamente a entregar las armas para participar en las elecciones. Los comandantes de la URNG quieren convertirse, al igual que sus homólogos sandinistas y del FMLN, en honorables diputados y prominentes empresarios.

El resultado de las elecciones en El Salvador es la experiencia más reciente y aleccionadora sobre la actual tendencia reaccionaria en Centroamérica. Confirma, por un lado, el fracaso de la nueva estrategia del FMLN de tomar el poder a través de las urnas. En la primera vuelta, ARENA ganó 207 gobiernos municipales, de un total de 262, mientras que el FMLN ganó apenas 15. ARENA obtuvo 39 diputados y el FMLN solamente 21. En la segunda vuelta, aunque ARENA confirmó su triunfo, ganó la abstención con un 55%, lo que patentiza el rechazo de la mayoría de la población al proceso electoral.

Pero, por otro lado, lo más grave es la disposición política de los antiguos comandantes del FMLN de convertirse en soporte de las instituciones del Estado. Mientras la guerrilla entregó sus armas, el Ejército permanece intacto y con una moral victoriosa. Ahora la Policía, encargada de reprimir las huelgas y manifestaciones populares, está conformada por ex guerrilleros.

Una muestra de ese espíritu colaboracionista fue la elección de la Junta Directiva de la Asamblea Legislativa de El Salvador, donde 7 de los 21 diputados del FMLN votaron por los candidatos de ARENA, a cambio de una Vice Presidencia y una Secretaría. El colaboracionismo del FMLN es una rueda dentada de la cual difícilmente podrá salirse y los llevara, más temprano que tarde, a distanciarse y hasta enfrentarse con su propia base electoral. No en vano Rafael Machuca, del reaccionario Partido Conciliación Nacional (PCN), pronosticó que la representación parlamentaria del FMLN "va a tener que irse reduciendo y reacomodándose dentro del nuevo espectro político de El Salvador"(Reuter,3-5-94)

Las masas centroamericanas han vivido una experiencia traumática con sus direcciones, por eso encontramos mucha desmoralización entre los sindicalistas y activistas de izquierda. Sin embargo, no podemos lamentarnos eternamente por las derrotas sufridas. Debemos hacer un balance sobre los acontecimientos de la década pasada, retomar las tradiciones revolucionarias, extraer conclusiones y sintetizar experiencias. Pero lo más importante es discutir como afrontar la actual ofensiva burguesa e imperialista que, aunque pacífica y respetuosa de los "derechos humanos", tiene agobiada a la clase obrera y sus organizaciones, hundiendo en la marginalidad y la pobreza extrema a la mayoría de la población centroamericana.

La revolución ha retrocedido, pero no por ello debemos callarnos o permanecer inactivos. El objetivo fundamental de Revista de Centroamérica es convertirse en tribuna de ese necesario debate, contribuyendo al mismo tiempo a aglutinar a los revolucionarios del área centroamericana, para asimilar y convertir las actuales derrotas en momentos transitorios para la obtención de nuevos triunfos revolucionarios.

 

Maquilas:

El esclavismo industrial en Honduras

Por Carlos Amaya Funez

Uno de los nuevos fenómenos económicos en Centroamérica es lo que los economistas han llamado el boom maquilero. Presentado por los diversos gobiernos como una muestra de desarrollo económico, de credibilidad y confianza para los inversionistas internacionales, y como un sólido sostén de los procesos democráticos regionales, el "milagro" de la maquila [1] y sus repercusiones no ha sido suficientemente estudiado por las organizaciones obreras. No hemos podido, por lo tanto, articular una respuesta global a esta nueva forma de expoliación del capitalismo a finales del siglo XX.

El auge de la maquila y la creciente proletarización de vastas capas de la población en Honduras, viene a desenmascarar a los "izquierdistas renegados" que justifican su adaptación al sistema capitalista bajo el argumento de que "la clase obrera está en vías de extinción", y que es posible lograr "reformas" que "humanicen" la explotación capitalista.

Orígenes del "boom maquilero"

A partir de 1984, con la implementación de la "Iniciativa para la Cuenca del Caribe (CBI)" [2], se extendienden y generalizan las maquiladoras, especialmente en los países centroamericanos donde no habían conflictos bélicos. República Dominicana, en el área del Caribe, se colocó a la cabeza de esta nueva forma de producción, y en Centroamérica el primer lugar le correspondió a Costa Rica. Sin embargo, es a partir de la firma de los "Acuerdos de Esquipulas" [3] en 1987, ante la perspectiva de pacificación regional, que se inicia lo que los economistas han llamado el "boom maquilero" en Centroamérica.

La CBI provocó un incremento de la inversión extranjera en el área, fundamentalmente de capitales asiáticos, y un significativo aumento en las exportaciones no tradicionales en la región. En el caso de Honduras, a partir de la aprobación de la ley de Régimen de Importación Temporal (RIT) en 1986, la instalación de fábricas maquiladoras y Parques Industriales ha sido impresionante.

En el período comprendido entre 1985 y 1990, surgieron más de 100 nuevas empresas maquiladoras que generaron 12,000 empleos directos [4]. Para 1991, dieciséis nuevas empresas generaron 6,690 empleos, más de la mitad de puestos de trabajo creados en los cinco años anteriores [5]. Los Parques Industriales se han reproducido como hongos después de la lluvia. Desde 1990 hasta la fecha se han creado 10 nuevos Parques Industriales con un total de 65 empresas que han generado más de 40,000 puestos de trabajo. Actualmente se encuentran en construcción dos nuevos Parques Industriales y hay en estudio cuatro más [6].

El establecimiento de las maquiladoras, atraídas por jugosos beneficios e incentivos fiscales, se tradujo inmediatamente en un incremento significativo de las exportaciones. "En 1985 Honduras ocupaba el lugar 18 entre los principales exportadores de productos de maquila hacia Estados Unidos, mientras que en 1992 ascendió a la posición número siete, arriba de países como Argentina, Venezuela, Perú y Chile" [7]. Las exportaciones de la industria maquilera creció de 41.9 millones de dólares en 1987 a 366 millones en 1992 [8].

Un nuevo sector obrero

La clase obrera centroamericana ha tenido, históricamente, como su principal componente al proletariado agrícola. El vuelco de capitales a la producción maquilera está cambiando el perfil de la clase obrera en la región. Se está conformando un nuevo proletariado industrial, numeroso, joven y altamente concentrado.

Según Joaquín Medina Oviedo "el sector maquilero ha producido en América Central más de 150,000 nuevos puestos de trabajo en los tres últimos años" [9].

En Honduras, sólo en los poblados de Choloma, Villanueva y La Lima, se concentran 22,000 jóvenes obreros, siendo la capacidad proyectada para estos Parques Industriales de 81,200 puestos de trabajo. El 84% está constituido por personal femenino y el 94% son menores de 31 años [10].

Explotación intensiva de los trabajadores

Existen muchos factores económicos que hacen de las maquiladoras un negocio altamente rentable. Por un lado, la proximidad con el mercado norteamericano reduce enormemente los costos de transporte. Por otro lado, la inversión realizada en la maquila es mínima: las plantas son alquiladas y la maquinaria que traen los inversionistas es de segunda mano.

Sin embargo, el incentivo fundamental y la principal fuente de ganancia para los empresarios maquiladores, es el bajo salario que devengan los trabajadores de la región. Según la Asociación Hondureña de Maquilas, los salarios son de 48 centavos de dólar por hora en El Salvador, 60 centavos en Guatemala y 64 en Honduras [11]. En Honduras, esa cifra ha bajado notablemente debido a la reciente devaluación del Lempira, encontrándose en la actualidad en el orden de los 42 centavos dolar por hora, el más bajo del área centroamericana. En cambio, en Asia y EE.UU. los salarios son 5 y 10 veces más altos, respectivamente, que en Centroamérica. Aquí encontramos que las verdaderas razones del boom maquilero es la sobreexplotación brutal de la mano de obra.

A los bajos salarios en Honduras, debemos agregar la existencia de un enorme "ejército de reserva" constituido por centenares de miles de desempleados que presionan sobre el nivel de empleo, los salarios y las conquistas sociales de la clase obrera, provocando una tendencia hacia abajo. La maquila no tiene fronteras y se mueve únicamente por la sed de ganancias. Así vemos que, en Costa Rica, decenas de miles de nicaragüenses, exiliados por el desempleo y la crisis económica, están siendo empleados en la maquila de ese país, o son utilizados como una fuerza de choque en las tareas más duras de la producción (construcción, cortes de café y banano), impidiendo el alza salarial y el proceso de organización de los obreros ticos.

Retroceso en las condiciones laborales

El régimen laboral de la maquila se asemeja mucho a las condiciones de trabajo en los inicios del capitalismo. La jornada no tiene límite, se trabaja un mínimo de 12 horas, pero condicionado a "cumplir la tarea", o en función de las necesidades del mercado, sin reconocimiento de las horas extras. No hay plazas fijas de trabajo, todo es condicionado.

No se permite la organización sindical y por lo tanto no existen las contrataciones colectivas ni las conquistas económicas, laborales y sociales, que han sido el producto directo de décadas de luchas de la clase obrera. En Honduras, el régimen disciplinario interno, principalmente en las maquilas de capitales coreanos, es autoritario y los capataces apelan a castigos físicos y al acoso sexual contra sus empleadas.

Siendo la mayoría de los trabajadores jóvenes menores de edad, no se les permite la asistencia a centros educativos, y en general carecen de los servicios básicos de salud. También se ha señalado reiteradamente por parte de las organizaciones obreras hondureñas que, mediante engaños, se ha estado implementando un proyecto de esterilización de las trabajadoras con el objetivo de no asumir los costos de maternidad.

La política del gobierno

En Honduras, las condiciones de trabajo implementadas por las maquilas se encuentran por fuera de la legislación laboral vigente. El Código de Trabajo , conquistado tras la huelga general de 1954, incorpora algunos beneficios para los trabajadores en lo referente a la jornada laboral, reglamenta el trabajo de la mujer y los menores, y el derecho a sindicalización.

Sin embargo, ninguno de estas disposiciones legales es respetada y los distintos gobiernos --liberales o nacionalistas-- se han hecho la vista gorda frente a estas violaciones a la legislación laboral. Para resolver esta contradicción, ya se está discutiendo la necesidad de elaborar un nuevo Código de Trabajo, para "flexibilizar las relaciones laborales, y adecuarlas a la economía global de libre mercado". En pocas palabras, sectores capitalistas apoyan la legalización de la super explotación de las maquilas con el objetivo de generalizarla al conjunto de relaciones laborales en Honduras.

En tanto las reformas no han sido aprobadas, el gobierno mantiene un silencio cómplice frente a los abusos en las maquilas. Y cuando los trabajadores han pretendido organizarse conforme a las estipulaciones del Código de Trabajo, las listas de miembros del futuro sindicato son enviadas inmediatamente a las empresas que proceden al despido de los promotores de la organización.

En aras de preservar el derecho a la explotación sin límites, el gobierno hondureño ha dado un paso adelante. Frente a la lucha de los obreros por el derecho a la organización, contra los abusos de los maquiladores, el gobierno responde encarcelando a los trabajadores acusándolos de terroristas.

Primeras experiencias de lucha

El intento de lucha más importante contra las condiciones de trabajo esclavizante en las maquilas, se libró en la empresa Paraíso S.A. de C.V, maquiladora de origen coreano ubicada en Choloma, Honduras. El día 16 de septiembre de 1993, 600 obreros decretaron la huelga y se tomaron las instalaciones físicas. El conflicto surgió a raíz de las violaciones a la legislación laboral vigente. A los obreros se les obligaba a laborar 12 y 15 horas sin pago de las extras; les cobraba puntualmente la deducción para el Seguro Social sin ser beneficiarios de dicho servicio; se despidieron a las mujeres embarazadas. Además, como ya es costumbre, la patronal imparte malos tratos físicos a los trabajadores.

Frente a esta situación los trabajadores trataron de organizarse en un sindicato, y la respuesta de la empresa fue fulminante: 100 despidos en un par de días!. Tras 14 días de huelga, los obreros fueron desalojados por un pelotón de soldados de la 105 Brigada de Infantería, en combinación con agentes de la Fuerza de Seguridad Pública. En el operativo, 54 obreros fueron detenidos y 19 de ellos remitidos al Centro Penal Sanpedrano, acusados de "secuestro y terrorismo en perjuicio de la empresa Paraíso".

El conflicto concluyó con la firma de un acuerdo entre las partes, siendo representados los trabajadores por Israel Salinas, presidente de la Federación Independiente de Trabajadores de Honduras (FITH). El acuerdo fue totalmente desfavorable para los trabajadores ya que éstos se comprometieron a desistir en su lucha por constituir una organización sindical; la empresa se limitó a pagarles el 100 % de las prestaciones a los despedidos, el pago de los salarios caídos y los atrasos que había. También se acordó la indemnización por maternidad. De los 600 obreros, 120 fueron despedidos.

Cambios en la burguesía y el proletariado

El desarrollo de las maquilas y el surgimiento de un nuevo proletariado industrial en Honduras y resto de Centroamérica, bajo condiciones de trabajo esclavo, desmienten categóricamente las falsas teorías que sostienen que la clase obrera estaba en vías de extinción y que el capitalismo podía ser humanizado.

Al contrario, en la medida que el capitalismo sigue existiendo, tiende a arrancar violentamente las conquistas obtenidas, y a profundizar los mecanismos de super explotación, haciendo retroceder las condiciones de vida de la clase obrera y el pueblo.

A pesar del desmantelamiento de la industria obsoleta de los años sesenta y setenta, a raíz del acuerdo de creación del Mercado Común Centroamericano (MCCA), la clase obrera industrial no desaparece sino que adquiere nuevas características, de acuerdo a las nuevas modalidades de explotación capitalista. Aunque a un ritmo mucho menor que el crecimiento de la población, podemos observar como se proletarizan amplios sectores, fundamentalmente jóvenes. La alta concentración obrera en los Parques Industriales de Honduras tiene repercusiones en la composición social de las ciudades aledañas, surgiendo verdaderas ciudadelas obreras.

Paralelamente al fortalecimiento numérico de este proletariado industrial, también se producen importantes cambios a nivel de la burguesía. En la actualidad, tiende a desaparecer lo que en una época se llamó "burguesía nacional", en el sentido de que sus intereses estaban claramente asentados en los países de la región. Hoy estamos asistiendo a un fenómeno de "internacionalización" de la burguesía regional, debido a la vinculación orgánica de los capitales criollos con los capitales foráneos. Hoy los intereses de la burguesía regional, pese al conflicto de intereses y al pleito por los mercados, tienden a ser los mismos de las transnacionales y su política de Libre Comercio Mundial.

Estos cambios en la composición de las clases fundamentales de nuestros países, tienen profundas consecuencias políticas. Tiende a desaparecer el fenómeno político del nacionalismo burgués o pequeño burgués de masas, como el Torrijismo en Panamá o el sandinismo en Nicaragua. Y junto a ello, cualquier rasgo medianamente progresivo de los sectores burgueses que, en la medida que defendían sus propios intereses, entraban en contradicción con el imperialismo, y tímidamente buscaban el apoyo del movimiento de masas. Hoy, la característica fundamental de la burguesía en Honduras y, probablemente en Centroamérica, es -- lo reiteramos una vez más -- su estrecha vinculación orgánica con los capitales imperialistas.

No obstante, esta reestructuración de la burguesía, por un lado, el crecimiento numérico y la despiadada sobreexplotación de la clase obrera industrial, por el otro, son fenómenos altamente contradictorios. Así como el crecimiento de las exportaciones en Honduras no se traduce automáticamente en bienestar para la clase obrera y el pueblo, tampoco el crecimiento del proletariado maquilero ha traído una elevación de las luchas y de la conciencia clasista de los trabajadores. Entre el viejo movimiento obrero organizado de Honduras, con mucha tradición sindicalista, y esta nueva clase obrera industrial casi no hay vinculaciones ni transmisión de las tradiciones revolucionarias. Estamos presenciando, pues, un período transitorio en donde se acumula el crecimiento numérico de este proletariado industrial, extremadamente joven e inexperto, sin tener siquiera una conciencia sindicalista, actuando bajo salvajes condiciones de trabajo y de vida, que inevitablemente lo obligaran una y otra vez a buscar programas y métodos de lucha para combatir esta forma de trabajo esclavo.

Es urgente crear una nueva dirección

Es evidente que la tarea número uno que tiene planteado el proletariado de las maquilas es la organización. Para poder defender sus derechos y enfrentar la voracidad de la patronal maquilera es necesario construir poderosas organizaciones obreras. Las direcciones burocratizadas de los tradicionales sindicatos de empresa, han mostrado su incapacidad no sólo para extender su área de influencia, sino que, al contrario, han servido para obstaculizar el nacimiento de nuevas organizaciones, como ocurrió en Choloma.

Tan pronto como un grupo de trabajadores presentan la solicitud para organizar un sindicato ante el Ministerio de Trabajo, la patronal maquilera los despedide sin contemplaciones. Se requiere construir organizaciones de resistencia desde las bases, desde cada fábrica o sección, fuertes núcleos de trabajadores capaces de ir organizando clandestinamente los cimientos de un poderoso Sindicato Unico de la Industria Maquiladora cuyas seccionales abarquen parques industriales enteros.

Por otra parte, las tradicionales direcciones políticas del movimiento obrero y de masas, escudadas en la falsa concepción de que el capitalismo aún desarrolla las fuerzas productivas por que ayudan a abrir nuevas fuentes de trabajo en Honduras, y que, por lo tanto, no hay que enfrentarlo sino tratar de humanizarlo, confunden y crean la ilusión en los trabajadores de que es posible que su situación cambie si llega un buen hombre a la Presidencia de la República. Las burocracias sindicales contribuyeron con su propaganda a que en la costa norte de Honduras, la mayoría de los trabajadores votaran por el actual Presidente Reyna.

Ello demuestra que para organizar al proletariado maquilero y ofrecer una perspectiva correcta hace falta una nueva dirección política. Una dirección obrera revolucionaria que lleve la lucha hasta el final, que no traicione, que no se adapte al sistema capitalista en descomposición, ni a la trampa de la "democracia de libre mercado".

Pero, fundamentalmente, requerimos construir una dirección política obrera, revolucionaria e internacionalista que permita responder a los nuevos desafíos que plantea la "globalización de la economía" y los acuerdos políticos, económicos y militares a nivel regional. Este internacionalisno, en el momento actual, se traduce en el centroamericanismo, en unir las luchas obreras y populares en todo el istmo.

Para dar los primeros pasos en ese sentido, debemos discutir ampliamente en el movimiento obrero, este fenómeno de la maquila y como combatir esas degradantes condiciones de trabajo y de vida.

Notas:
  [1] Reciben este nombre las empresas dedicadas al ensamblado de productos para la exportación. Generalmente trabajan con materia prima importada que es procesada, armada o reelaborada en el país para luego ser exportada a otro mercado. En Centroamérica y de acuerdo a la "Iniciativa para la Cuenca del Caribe" los productos son destinados al mercado estadounidense. Las empresas maquiladoras no pagan impuestos de importación ni de exportación y gozan de una serie de beneficios adicionales regulados a través de leyes especiales.

[2] Tratado promovido por Estados Unidos a principios de la década del '80, por medio del cual se incentiva la exportación hacia el mercado estadounidense. Los productos elaborados con materia prima norteamericana se encuentran libres de aranceles; y se reduce el arancel a otros productos. Pertenecen a él 22 países del área del Caribe y Centroamérica. Se puede decir que fue una experiencia piloto que sirvió para implementar posteriormente la llamada "Iniciativa de las Américas" en el marco de los bloques comerciales.

[3] Acuerdos suscritos por los presidentes centroamericanos (incluido el gobierno sandinista) en 1987, cuyo objetivo fue la derrota de la revolución nicaragüense.

[4] Negocios La Prensa, 25/11/91

[5] Negocios La Prensa, 18/5/92

[6] Negocios La Prensa, 20/9/93

[7] Negocios La Prensa, 12/7/93

[8] Negocios La Prensa, 20/9/93

[9] Negocios La Prensa, 25/1/93

[10] Negocios La Prensa, 20/9/93

[11] Negocios La Prensa, 8/3/93

 

Nicaragua:
Congreso Extraordinario del FSLN

¿Division o maquillando el rostro para 1996?

Por Bonifacio Miranda Bengoechea

Durante treinta largos años, desde su fundación en Noviembre de 1961 hasta junio de 1991, el FSLN no realizó un sólo Congreso. Nos enteramos de cruciales reuniones de sandinistas en la clandestinidad o en el exilio, pero nunca de la realización de un Congreso. La represión despiadada de la dictadura somocista fue probablemente el principal factor objetivo que imposibilitó durante casi dos décadas la realización de congresos del FSLN. También existieron factores subjetivos que obstaculizaron la discusión democrática, como el aferramiento a la concepción de organización político-militar o partido-ejército, sobre la cual se construyó el FSLN como una centralizada organización de combate contra el somocismo.

Esta tradición "verticalista" al interior del FSLN contribuyó en gran medida a cristalizar la división de esta organización en tres tendencias, en el período 1975-1979, por que sus militantes no encontraron un espacio interno para resolver sus diferencias políticas sobre la estrategia a seguir para derrocar a la dictadura. Después del triunfo de la insurrección popular en 1979, contrariamente a lo que se esperaba,"convertido el FSLN en gobierno, la Dirección Nacional continuó dirigiendo al partido y al país con el mismo estilo de la etapa guerrillera" [12]. Los primeros soplos de libertad que la sociedad respiró no significaron una democratización del FSLN.

La primera reunión importante de los principales cuadros del FSLN fue la llamada "Asamblea de las 72 horas", realizada el 21, 22 y 23 de Septiembre de 1979, donde delinearon su estrategia de consolidación y conservación del poder. Después de esa reunión, la Dirección Nacional del FSLN para coartar la discusión democrática esgrimió como argumento fundamental el hecho real que el imperialismo y la burguesía anhelaban la división del sandinismo, como parte de un plan para acabar con el proceso revolucionario en curso. Con este falso argumento se calló en innumerables ocasiones el cuestionamiento político de las bases.

Durante once años en el poder, la única instancia de discusión fue la Asamblea Sandinista, órgano de consulta conformado por destacados militantes sandinistas elegidos por la Dirección Nacional. La agenda de discusión y de decisiones políticas siempre se mantuvo en la cúpula partidaria.

En un período de tiempo relativamente corto, hemos sido testigos de impresionantes transformaciones políticas y sociales al interior del sandinismo. A inicios de los años sesenta se constituyó el FSLN como una organización típicamente "foquista", nacionalista pequeñoburguesa, con fuerte implantación social en los estudiantes universitarios y la clase media, siendo su principal actividad la creación de columnas guerrilleras en las montañas de Nicaragua. En los años setenta, superando la represión y las sucesivas derrotas militares que originaron la división tendencial, y ante la incapacidad la oposición burguesa de reformar a la dictadura desde arriba, el FSLN emergió, después de una larga lucha heroica en donde murieron sus principales dirigentes, como la principal fuerza política y militar capaz de tumbar a la dictadura. Posteriormente, ejerciendo el poder como un indiscutible partido con influencia de masas, los antiguos guerrilleros heroicos se transformaron en importantes funcionarios y administradores del Estado. Y después de la derrota electoral, es cada vez más claro que el conjunto de la dirección sandinista se ha transformado en la vocera política de nuevos grupos económicos "emergentes" y por ello tiene un discurso cada vez más pragmático y menos estridente.

La derrota electoral de 1990 fue el gran hecho histórico que obligó a la Dirección Nacional a modificar, al menos parcialmente, su método de conducción partidaria, a abandonar coyunturalmente el excesivo centralismo e iniciar un proceso de discusión controlada con las bases.

Sin embargo, a pesar de su evidente retroceso organizativo, el FSLN continúa siendo, sin lugar a dudas, el partido político más importante y mejor organizado de Nicaragua. El más importante porque se ha constituido como el principal sostén del gobierno y de la estabilidad del régimen, a partir de su influencia sobre las Fuerzas Armadas y demás instituciones del Estado, así como por su estratégica cuota de poder en la Asamblea Nacional. El mejor organizado por su implantación nacional y porque que en sus filas se encuentran, aunque cada vez menos, una parte significativa de esa camada de luchadores antimperialistas que hicieron posible el triunfo sobre la dictadura de Somoza y organizar la resistencia bajo el asedio de la administración Reagan, durante los largos y penosos años de guerra civil (1982-1990). Esta innegable tradición revolucionaria acumulada en tres décadas de luchas, a pesar de la explosiva contradicción social anteriormente señalada, es el principal factor cohesionador del FSLN.

Esta contradicción de acero entre la política claramente capitalista de sus dirigentes, por un lado, y sus raíces sociales obrera y popular, por el otro, es cada vez más abierta y hasta insuperable. Es la base objetiva de la crisis política interna y de lo que algunos analistas han denominado la "doble moral" sandinista.

Y es que el rol que el FSLN ha desempeñado desde 1990, apoyando incondicionalmente al gobierno de la Sra Chamorro, por un lado, y el hecho de continuar siendo el depositario de las tradiciones revolucionarias de las masas sandinistas, por el otro, ha acentuado terriblemente su "crisis de identidad".

La actitud hacia el gobierno de la Sra Chamorro, la agudización de la crisis económica y social, el crecimiento de los partidos de derecha, etc, han profundizado la crisis interna y el enfrentamiento público de sus principales dirigentes, lo que ha obligado a la Dirección Nacional a convocar a un Congreso extraordinario para el 20, 21 y 22 de mayo de 1994. Este sería el segundo congreso en la atribulada historia del FSLN. Lo que ocurra al interior del FSLN en las próximas semanas tendrá una influencia decisiva no solo al interior de ese partido sino también en la situación política de Nicaragua, especialmente de cara a las elecciones generales de 1996.

Para comprender a cabalidad la lucha de corrientes al interior del FSLN, debemos estudiar por lo menos los más importantes cónclaves de esa organización, al menos desde 1990 hasta la fecha.

1.- La asamblea del Crucero

Fue hasta después de la derrota electoral del FSLN en 1990, cuando las condiciones habían cambiado radicalmente y estaba en juego hasta la integridad física de miles de sandinistas, que la Dirección Nacional convocó a una urgentísima reunión denominada "Asamblea Nacional de Militantes del FSLN", una especie de Asamblea Sandinista ampliada, el 17 de Junio de 1990,- conocida popularmente como Asamblea del Crucero, por el nombre del poblado donde se realizó - la cual a su vez convocó al primer Congreso del FSLN, que se efectuó finalmente el 19, 20 y 21 de Julio de 1991.

La Asamblea del Crucero marcó un hito importante en la vida interna del FSLN, porque a pesar del eclecticismo de los documentos y resoluciones aprobadas, por primera vez se reconocieron públicamente los errores cometidos, creando la expectativa entre sus miembros de que ese partido se repondría rápidamente de la derrota electoral y se reagruparía como una verdadera oposición revolucionaria ante el gobierno de la Sra Chamorro.

Autocrítica, pero...

Los temas "tabú" fueron abordados. En relación al triunfo de la política del gobierno de los Estados Unidos, la Asamblea del Crucero reconoció amargamente que "los resultados de las pasadas elecciones constituyen un exito de la política imperialista, que logró la división de nuestro pueblo (..) la política de agresión, practicada por los sucesivos gobiernos estadounidenses contra Nicaragua, fue el factor principal de erosión y desgaste de nuestro proyecto revolucionario (..) El rechazo al SMP (Servico Militar Patriótico) no era más que la expresión del desgaste social y político acumulado después de largos años de contienda. Nuestra juventud había sido diezmada por la guerra (..) [13]

Sobre el argumento propagandístico largamente esgrimido, que el Ejército Popular Sandinista (EPS) había derrotado militarmente al ejército contra, la Asamblea del Crucero admitió que" La sociedad había alcanzado el límite de su resistencia y la guerra no parecía tener un final previsible. (..). Por primera vez el FSLN aceptó que el ejército contra no estaba conformado solo por guardias somocistas sino fundamentalmente por campesinos, debido a "la compra forzosa de granos a precios oficiales (..). Se autocriticó también por los "abusos y atropellos por parte de soldados y oficiales del EPS y del MINT, así como de funcionarios del gobierno y dirigentes del FSLN, (que) dividieron al campesinado" [14]

Durante mucho tiempo, una de las principales inquietudes de las bases sandinistas fue el cuestionamiento al régimen interno del FSLN. Al respecto, la Asamblea del Crucero también consintió, aunque justificando los errores, las profundas deformaciones burocráticas de esa organización, al afirmar que "la guerra y la agresión económica demandaron del partido y del gobierno una estructura y una disciplina casi militar, es decir, verticalista. A esto se sumaron las propias características del FSLN, que se había desarrollado como una organización clandestina, altamente centralizada (...) El FSLN actuaba como parte y extensión del Estado (..) Los fenómenos más negativos que se desprenden son: el autoritarismo, la falta de sensibilidad ante los planteamientos e inquietudes de las bases, el amordazamiento de la crítica, los estilos burocráticos de dirección e imposición de dirigentes y esquemas organizativos (..) Nuestra capacidad de comunicación con importantes sectores de la población se debilitó con los años (..) Algunos compañeros llevaron estilos de vida que contrastaban con las condiciones difíciles que enfrentaba la mayoría de la población. Hubo casos de personas carentes de prestigio acusadas de corrupción que, por distintas razones, fueron mantenidas en sus cargos o transferidas a posiciones equivalentes o, incluso, superiores. [15]

Ante la campaña de desprestigio de los partidos de derecha, en relación a la apropiación de los bienes del Estado y al enriquecimiento ilícito de los principales dirigentes sandinistas, la Asamblea del Crucero reaccionó defensivamente, cerró filas y no tocó el fondo del asunto manifestando lacónicamente que "la casi totalidad de los dirigentes principales e intermedios salieron del gobierno igual o más pobres que cuando entraron. [16] El tema de la "piñata" todavía origina acalorados debates no solo dentro del FSLN sino en el conjunto de la sociedad.

Pero, a pesar del tono autocrítico de la mayoría de las resoluciones, el FSLN ya no podía girar hacia la izquierda, al reencuentro con sus bases. Fueron su política a favor de los capitalistas y sus métodos burocráticos los que habían alargado la guerra civil, acrecentando el hambre y el cansancio en la población. Esos mismos errores fueron los que contribuyeron a que el FSLN perdiera las elecciones y el gobierno. Además, el surgimiento de una nueva burguesía, ligada estrechamante al FSLN, impidió una autocrítica a fondo. Por eso en las resoluciones de la Asamblea del Crucero también encontramos el germen de la política colaboracionista con el gobierno de la Sra Chamorro, cuando afirma que "desde la perspectiva clasista, enfrentamos un gobierno burgués pro estadounidense, cuyos instintos y programa favorecen el desmontaje de la revolución (..) Sin embargo, hasta al fecha prevalecen dentro del ejecutivo grupos influyentes que, desde el punto de vista político, tratan de evitar una confrontación precipitada con el FSLN. [17] Esta ultima afirmación se refería, indudablemente, a la amistad con el influyente Ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo Oyanguren, personaje clave dentro de las estructuras del poder Ejecutivo, que ha permitido determinado tipo de alianzas con el la Dirección Nacional del FSLN.

Para concluir, y totalmente impregnado de esa dualidad característica de la política del FSLN, el documento del Crucero se planteó "luchar por el establecimiento de un Estado de Derecho donde los espacios políticos estén determinados por el respeto a la letra de la Constitución y demás leyes de la República (..) La democracia es la bandera de lucha del FSLN (..). Sobre un asunto clave como era el largamente anunciado plan de ajustes económicos, la Asamblea del Crucero se limitó a señalar que "debemos realizar una examen exhaustivo del programa económico del gobierno".[18]

Sobre las formas o métodos de lucha, reafirmó su estrategia electoral, adoptando al mismo tiempo una táctica que priorizaba la lucha de masas, afirmando que "el FSLN se plantea reasumir el gobierno por la vía electoral en 1996 (..) El FSLN preservará su independencia política y desempeñará una oposición diáfana y firme. Para ello deberá encabezar las luchas populares, fortalecer su compromiso fundamental con los trabajadores del campo y la ciudad (..) Nuestra forma de lucha principal será la acción directa de las masas organizadas y la batalla político ideológica. Además, basándonos en la Constitución y demás leyes de la República, nos disponemos al enfrentamiento jurídico y parlamentario". [19]

... priorizó el "cogobierno"

La táctica de encabezar las luchas populares se cumplió al pie de la letra pero para entregarlas y negociarlas por cuotas de poder, porque el resultado concluyente de las huelgas, tomas y movilizaciones, fue la implementación de la política de Concertación en Octubre de 1990, con la cual se puso fin a una decisiva fase de resistencia obrera y popular a la política neoliberal del gobierno de la Sra Chamorro. El resultado del abandono de esas resoluciones fue la desmoralización de las bases en los sindicatos y el ingreso de la cúpula del Frente Nacional de los Trabajadores (FNT) a la nueva "piñata" del remate de las empresas estatales, que dejó la propiedad de empresas cuyo valor asciende a más de 100 millones de dólares.

A pesar que muchas resoluciones de la Asamblea del Crucero marcaban la pauta para iniciar una oposición revolucionaria, la alta dirigencia sandinista ya no podía girar hacia la izquierda porque implicaba "desestabilizar" al nuevo gobierno, y con ello perdería no solo sus cuotas de poder sino, fundamentalmente, la propiedad de empresas y haciendas adquiridas bajo su gobierno. La "piñata" fue la confirmación de este imperceptible fenómeno económico y social que, por las características cerradas del régimen sandinista, muchos no habían podido detectar. Mientras Nicaragua se hundía en la guerra civil, el hambre y la barbarie, una nueva burguesía se estaba conformando desde la cima del poder.

Esas resoluciones "radicales" fueron impuestas por la preocupación de las bases ante la coyuntura que se vivía. Nada ni nadie garantizaba que El Protocolo de Transición que acababa de firmarse fuese respetado. La militancia cuestionaba duramente a la alta dirigencia por la derrota electoral. Los sindicatos se resistían a los despidos y a la dolarización de la economía. La Resistencia Nicaragüense todavía no se había desmovilizado, etc. No obstante, la Dirección Nacional trabajó arduamente para cambiar la situación de polarización, inclinándose por la colaboración con el nuevo gobierno.

En ese período hubo mucha discusión acerca de lo ventajoso del "cogobierno". Daniel Ortega respondió un año después a las inquietudes argumentando que " no, aquí no hay cogobierno (...) lo que ha existido en el gobierno hasta el momento es la inteligencia de comprender que la estabilidad del país pasa por el respeto a las conquistas básicas de esta revolución. Esa inteligencia básica no quita que tengamos que estar presionándolos continuamente para que vayan en esa dirección(..) no existen condiciones para ese cogobierno ni en una ni en otra parte. Pero nosotros tampoco nos hemos planteado el derrocamiento del gobierno, ni su desestabilización ni su desgaste. En todo caso, tenemos que derrocarlos en la misma forma en que se dio nuestra derrota, por la vía electoral. Sencillamente queremos que este gobierno de continuidad al proceso económico, político y social que inicio la revolución, aun cuando no sea nuestro gobierno". [20]

Aunque lo negase su principal dirigente, en la realidad el FSLN colaboró a fondo en la consolidación del gobierno, con el argumento de que la Sra Chamorro y el Ing Lacayo eran mucho más "progresistas" que los partidos derechistas agrupados en la Unión Nacional Opositora (UNO).

Pero esta amistad con el gobierno de la Sra Chamorro tiene, fundamentalmente, una profunda explicación económica y de ella se derivan indudablemente los intereses políticos comunes. Se trata de los mismos sectores burgueses antisomocistas que, a inicios de la revolución habían desarrollado algún tipo de alianzas con el FSLN y que nuevamente volvían a encontrarse en el mismo camino, aunque en esta ocasión ellos estaban en el gobierno y el sandinismo en la oposición.

En ese mismo período, Daniel Ortega reconoció esa vieja relación y planteó sin el menor rubor las verdaderas intenciones de fortalecer un nuevo grupo económico ligado directamente al FSLN, al declarar que "los grupos económicos no desaparecieron en este país durante la revolución. El grupo Lacayo, por ejemplo, se desarrolló mucho durante el gobierno sandinista. (..) Estos grupos económicos familiares reproducen capital, ideologías y apoyan propuestas electorales. En esta etapa nosotros tenemos el reto de desarrollar un grupo económico que fortalezca el proyecto revolucionario.(..) Tenemos un gran desafío. Por primera vez estaríamos organizando un grupo económico. Por que mientras estuvimos en el gobierno, lo que desarrollamos fue un Area Propiedad del Pueblo, un area estatal.(....) El partido necesita ahora generar sus propios recursos. Y no podemos decir que sea ilegítimo que el sandinismo tenga a su alrededor una fuerza económica importante.(...) Desde esos nuevos grupos económicos, desarrollados, rentables, con exito, tendríamos desde la oposición la posibilidad de seguir influyendo en el proceso político, económico y social de Nicaragua. [21] El máximo dirigente del FSLN se negó a reconocer el surgimiento y desarrollo de una burguesía bajo el gobierno sandinista, y colocó ese fenómeno real como una necesidad que hasta entonces debían realizar.

Y como era de esperarse esa comunidad de intereses económicos produjo también una relativamente estable alianza política. No fue una causalidad, pues, que para 1991 el Dr Sergio Ramírez Mercado declarara, en relación a las resoluciones "radicales" de la Asamblea del Crucero, que "alguna gente ya no quiere oír hablar de eso" [22]

2.- El primer congreso del FSLN

Para definir a un partido político es necesario valorar el programa, los principios, su composición social, el carácter de su dirección y, por sobre todas las cosas, su comportamiento político cotidiano.

El programa y los principios

Los documentos a discutirse en el I Congreso del FSLN fueron dados a conocer al público, a través de la revista teórica La Avispa No 3. En esos documentos se afirmaba que "las elecciones son el medio para acceder al gobierno (..) dentro de una sociedad democrática la acción opositora es una forma de poder (..) El FSLN lucha para que la propiedad y el ingreso sean equitativamente distribuido entre las familias nicaragüenses como base de la democracia y justicia social (..) Que dentro de cualquier política de privatización que el gobierno implemente, se reconozca el derecho preferencial de los trabajadores a ser propietarios" [23] La palabra "socialismo" largamente agitada bajo el gobierno sandinista para aplicar medidas capitalistas, y utilizada como un maniobra demagógica para calmar a las bases de izquierda, desapareció por completo de los principios y del programa.

Entre los borradores y las resoluciones finales no hubieron mayores modificaciones, salvo pequeños cambios de estilo. La desafortunada frase sobre que la "acción opositora es una forma de poder, fue definitivamente cambiada. Estas definiciones programáticas le valieron al FSLN el reconocimiento de la Internacional Socialista, reafirmando su status de miembro-observador.

Si estudiamos el Programa y los Principios adoptados por el I Congreso del FSLN, podemos concluir, sin lugar a dudas, que éste ya se transformó finalmente en un partido del ala "izquierda" de la socialdemocracia.

La composición social

Si analizamos su composición social, podemos comprobar que en los debates previos al I Congreso intervinieron alrededor de 47,000 personas, entre militantes y afiliados, apenas un 43 por ciento de la cifra oficial de miembros del FSLN en ese momento.

Participaron 581 delegados, de los cuales solamente 501 fueron electos por las bases a través de minicongresos departamentales, los restantes 73 pertenecían a la "Asamblea Sandinista histórica" que se formó después de la toma del poder, de esta ultima cifra 7 delegados eran miembros de la Dirección Nacional ya que el General Humberto Ortega renunció formalmente a las filas del FSLN para conservar su puesto de jefe del EPS y Carlos Núñez Téllez falleció en 1990.

El 50 por ciento de los delegados eran "asalariados" en general, el 12.5 % trabajaba por cuenta propia, un 10 por ciento de los delegados eran campesinos, un 10 % eran desempleados y apenas un 3.5 % eran obreros. El 40 % de los delegados tenía formación universitaria, lo que reflejó la enorme presencia de técnicos y antiguos administradores del gobierno anterior. El 42 % restante tenía estudios de secundaria aprobados.

La Asamblea Sandinista

El I congreso eligió una Asamblea Sandinista para un período de cuatro años, hasta que se reúna el próximo Congreso. En el interín, sesionaría dos veces al año, esta vez no como organismo de consulta sino para tomar decisiones. La limitación del poder concentrado en la Dirección Nacional fue uno de los principales reclamos de las bases antes del Congreso de 1991.

De un total de 110 miembros, nueve pertenecen a la Dirección Nacional - ampliada con la incorporación del Dr. Sergio Ramírez Mercado y René Núñez Téllez -, 98 fueron electos directamente por el Congreso y se incorporó una representación de secretarios regionales o departamentales del FSLN.

La composición social de la Asamblea Sandinista colocó al descubierto las profundas transformaciones sociales que han ocurrido al interior del FSLN, especialmente en los últimos años. De los 98 miembros electos directamente por el Congreso, 20 son diputados, 10 son ex-ministros -incluyendo al Ing. Emilio Rapaciolli, actual ministro de Energía del gobierno de la Sra Chamorro-, 6 son alcaldes o concejales, 11 son sindicalistas -de los cuales 6 no son dirigentes de base sino que son miembros del Comité Ejecutivo del FNT-, 3 son representantes de la poderosa Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG), agrupación de medianos y grandes productores agropecuarios, 33 son "aparatchik", es decir, altos funcionarios del aparato burocrático del FSLN, 3 son intelectuales, 2 son activistas del movimiento comunal, 3 son ex-oficiales del EPS y los 7 restantes ocupan diversas actividades. [24]

Los anteriores datos estadísticos constituyen una pequeña muestra de los profundos cambios en la composición social del FSLN. Ya no es un partido de "obreros y campesinos" sino que refleja los intereses de la alta clase media y de la nueva burguesía que emergió del fracaso de la revolución de 1979.

A pesar que el Congreso dotó a la Asamblea Sandinista de la capacidad de decisión, el poder de la Dirección Nacional se mantuvo intacto. Por ello recientemente, Fernando Cardenal, destacado militante sandinista en la lucha contra Somoza, se lamenta que "(..) La DN de hecho no ha aceptado la decisión del I Congreso de que la Asamblea Sandinista fuera la autoridad máxima del Partido durante el receso del Congreso. La DN convoca y preside a la Asamblea Sandinista y es ella en la practica la que sigue mandando". [25] En ese mismo sentido, se pronunció Dora María Téllez, al decir que "(..) la Asamblea Sandinista debería tener la facultad de revocar a los dirigentes. Si no es así, ocurrirá lo que hasta ahora: que la Asamblea Sandinista no tiene poder sobre la Dirección Nacional". [26]

La política cotidiana

Sobre ella nos hemos referido en los acápites anteriores. Sin embargo, habría que insistir que donde el FSLN encabezó las luchas de los trabajadores, éstas terminaron fatalmente derrotadas y negociadas por cuotas de poder. Cada vez que el gobierno de la Sra Chamorro toma medidas que amenazan las cuotas de poder de la alta dirigencia, hasta entonces promueve las luchas. El resultado es la derrota, desconfianza y desmoralización.

Un significativo ejemplo de esta contradicción entre la alta dirigencia y la base social obrera y popular del FSLN, se produjo recientemente entre los empleados bancarios. La Ley de Creación de la Superintendencia de Bancos y otras Instituciones Financieras, aprobada con los votos sandinistas en marzo de 1991, permitió no solo la instauración de bancos privados en Nicaragua, violentando el arto 99 de la Constitución de 1987, sino que también distribuyó entre el gobierno y el FSLN las áreas de influencia de los restos de la banca nacionalizada. Al FSLN le corresponden un representante ante el Banco Nacional de Desarrollo (BND) y otro ante el Banco Nicaragüense (BANIC). A los diputados Herty Lewites y Willian Ramírez, correspondió hasta hace poco ocupar esos puestos de la estructura de poder. Bajo su gestión se desarrolló el plan de ajustes tendiente a quebrar la banca nacionalizada. La Unión Nacional de Empleados (UNE), de conocida filiación sandinista, denunció que " (..) en su oportunidad expusimos nuestro criterio ante la Dirección Nacional del FSLN, sobre la actuación de estos compañeros (..) se estaban impulsando políticas que desarticulaban los bancos estatales (..) muchas veces anunciaban las medidas de cierre de sucursales y despidos de trabajadores como si fuesen los representantes del gobierno (..) más del 55% de los trabajadores fueron despedidos y más del 50% de las sucursales bancarias a nivel nacional fueron clausuradas de los bancos estatales, y globalmente habría que decir que los representantes del FSLN tienen su cuota de responsabilidad, que por cierto no es poca". [27]

Y así sucesivamente.

3.- El temor sandinista

La incapacidad de la Sra Chamorro para resolver la crisis económica y social, a pesar del flujo de ayuda financiera internacional de casi 1000 millones de dólares anuales, ha colocado nuevamente a la orden del día la discusión sobre la actitud del FSLN hacia el gobierno. El grupo de los 29, conformado a mediados de 1993 por militantes sandinistas de larga trayectoria, abrió los fuegos al emitir una declaración fuerte, cuestionando nuevamente la actitud del FSLN ante el gobierno.

El colapso de la producción, el crecimiento incontenible del desempleo, la posibilidad real de un estallido social de magnitud inimaginable, la cercanía de las elecciones generales de 1996, y el fortalecimiento político de alternativas derechistas como el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), han acrecentado las preocupaciones del llamado sector de izquierda del FSLN en torno a la colaboración con el gobierno.

La preocupación de la alta dirigencia sandinista por la próxima campaña electoral podemos apreciarla en las declaraciones del miembro de la Dirección Nacional, Bayardo Arce Castaño, quien alerta " (..) Para el sandinismo es vital, estratégico, ganar las elecciones en 1996 (..) el sandinismo es la única fuerza que ha presentado alternativas innovadoras en la historia de Nicaragua. Rompimos con la paralela de liberales y conservadores (..) Si ese proyecto sufriera un reves político en 1996, podría restaurarse esa concepción política excluyente y absolutista del pasado(..) Eso sería catastrófico para el país (..) La fuerza demostrada por el PLC en la Costa Atlántica pone de manifiesto el riesgo de restitución de esa concepciones excluyentes, expresadas en el somocismo". [28]

En ese mismo sentido, se pronunció otro miembro de la Dirección Nacional, Luis Carrión Cruz, al afirmar que "tenemos que buscar el hilo conductor para volver al poder en 1996 y librar luchas eficaces desde la oposición". [29] Por su parte, el Dr Ramírez Mercado, principal vocero de la renovación del FSLN, también expresa su preocupación porque en Nicaragua existe "un enorme fermento de radicalismo no en el sandinismo sino en la sociedad, por las condiciones tan misérrimas que la población esta viviendo" y por ello insiste una vez más en que "el camino para resolver el problema no es la lucha violenta, la confrontación irracional". [30]

En realidad, el gobierno de la Sra Chamorro ya está en su etapa final, y bajo la amenaza de que las reformas constitucionales en curso limiten abruptamente sus facultades. Por eso los dirigentes sandinistas discuten cada vez más preocupados sobre la rentabilidad política de continuar prestándole apoyo, cuando se avecina una nueva y decisiva campaña electoral y los costos sociales del ESAF amenazan restarle votos a quien apoye tan impopulares medidas.

La crisis partidaria

Además de las diferencias de método en relación a como afrontar el desafío electoral de 1996, también se ha profundizado la crisis orgánica del FSLN. La diputada Dora María Téllez, alerta a las filas sandinistas sobre la necesidad de la renovación, ya que si está no ocurre "se muere el Frente, o cuando menos se convertirá en una secta como le pasó a Vanguardia Popular en Costa Rica, que no sacó ni un diputado". [31] Posteriormente llamó la atención sobre la crisis que se manifestaba también en la no participación de la militancia en la discusiones preparatorias del Congreso extraordinario, al declarar que "una muestra de la crisis del FSLN es que no más de un cinco o siete por ciento de los miembros está participando de la discusión (..) la inmensa mayoría de los miembros no se acerca a la estructura organizativa". [32] Esta crisis ha paralizado no solo los organismos de base sino también el principal organismo -por el momento- del FSLN: la Dirección Nacional.

Al respecto, el Dr Ramírez Mercado asegura que " La DN no funciona como liderazgo real del partido. (..) El sentimiento de dirección colegiada se perdió, la Asamblea Sandinista no funciona como tal, la mayoría de las resoluciones que ha tomado se han vuelto papel mojado, no se han encarnado en el partido, los organismos departamentales también están en crisis. El FSLN no solo tiene crisis de identidad, sino también orgánica (..)". [33]

4.- Coincidencias y divergencias de las corrientes

Aunque los Estatutos de 1991 no contemplan la existencia de corrientes de opinión dentro del FSLN, éstas son un hecho indiscutible y una comprobación práctica de la transformación del otrora "partido-ejército" en un partido electoral.

Actualmente el FSLN está divido en tres corrientes fundamentales. La primera está conformada por quienes apoyan la plataforma de la Izquierda Democrática Sandinista (IDS), impulsada por sindicalistas y militantes "históricos". Aparentemente Daniel Ortega y Tomás Borge forman parte de esta corriente. La segunda tiene como plataforma programática el documento Por un Sandinismo que vuelva a las Mayorías y sus principales exponentes son los miembros de la Dirección Nacional, Sergio Ramírez Mercado y Luis Carrión Cruz. Esta corriente es apoyada por intelectuales, empresarios y sectores de clase media que se adhirieron al FSLN un poco antes de 1979. Extrañamente es la que tiene mayor beligerancia y presencia en los medios de comunicación. Y finalmente encontramos a quienes no se ubican con ninguna de las corrientes.

La lucha entre las corrientes estalló antes de que la Dirección Nacional emitiera los documentos oficiales a discutir. La IDS publicó primeramente sus concepciones el 9 de Febrero de 1994 de El Nuevo Diario, posteriormente el 15 del mismo mes lo hizo la corriente denominada "sandinismo por las mayorías" a través del mismo periódico.

Los ataques y contraataques personales en los medios de comunicación, tiene aturdida a la militancia y a la periferia del sandinismo. En muchas ocasiones, los sandinistas de base se lamentan por no entender cuales son las principales diferencias de las corrientes.

Un análisis minucioso de las diversas plataformas y las declaraciones de los principales dirigentes sandinistas, nos puede ayudar muchísimo a entender realmente lo que ocurre.

Los Objetivos del FSLN

La IDS plantea, sin hacer siquiera un esbozo de autocrítica, que los objetivos centrales del FSLN deben ser " luchar y trabajar, a corto y mediano plazo, por el restablecimiento, defensa y perfeccionamiento de un Estado de Derecho y Justicia Social, desde una orientación socialista. (...) El FSLN se propone alcanzar gradual y progresivamente, una transformación política, social y económica, donde el Estado de Derecho se combine con la justicia social, la democracia política con la democracia económica, la democracia representativa con la democracia participativa, y donde las clases, sectores y organizaciones populares puedan alcanzar una real participación en el poder político y económico de la nación nicaragüense". [34]

Aunque introduce forzadamente la palabra "orientación socialista", podemos observar que la IDS tiene una concepción netamente socialdemócrata de la lucha política, de ir avanzando gradualmente hacia un perfeccionamiento democrático de las instituciones del Estado, para crear una sociedad donde vivan felices ricos y pobres, y lograr - al fin! - esa imposible conciliación de intereses sociales antagónicos.

Esta concepción socialdemócrata es tan evidente que el propio Sergio Ramírez declaró en tono irónico que " (..) hay una corriente que se llama de Izquierda Democrática, cuyos presupuestos son muy parecidos a los de la socialdemocracia, incluso de los partidos más conservadores de la socialdemocracia". [35]

Por su parte, la corriente del "sandinismo por las mayorías" antes de plantearse los objetivos del FSLN, reconoce en tono autocrítico que "(..) cometimos también graves errores, de concepción y acción política que no supimos reconocer a tiempo, que redujeron el apoyo y consenso del pueblo, que dividieron a la sociedad, facilitaron el enfrentamiento armado, y finalmente nos hicieron perder el poder". [36] Esta es una diferencia de forma muy importante, porque el conjunto de la militancia sandinista reconoce esos errores cometidos y le preocupa el silencio de los dirigentes en torno al tema.

Esta corriente, menos doctrinaria y un tanto más pragmática que la IDS, considera que la tarea más importante del FSLN es " (..) ampliar y recuperar el consenso de las mayorías para asumir el gobierno por la vía electoral (..) Sería absurdo condenarnos al papel de un partido que está destinado a luchar eternamente por cambiar las cosas desde la oposición, pues por ese camino el partido se queda en la frustración y en la demagogia (..) debemos preservar a toda costa la unidad del sandinismo que es nuestro tesoro más preciado". [37] Esta corriente trata de superar el síndrome de la derrota electoral y el autoconformismo creado en las bases sandinistas, que han tomado al pie de la letra aquella famosa consigna gritada por Daniel Ortega el 26 de Febrero de 1990 en el sentido que el FSLN "gobernaría desde abajo".

Este autoconformismo, según el Dr ramírez Mercado, se manifestó en las elecciones para gobiernos regionales autónomos en la Costa Atlántica de Nicaragua, en Febrero de 1994, cuando escribió que "Fallamos como partido político nacional, a la hora de unas elecciones regionales.(..) Es peligroso para un partido político glorificar a la minoría, convirtiéndola en mayoría dentro de nuestras cabezas, y exiliándonos dentro de los estratos del partido mismo, mientras el voto huye lejos, o va a manos de otros. (..) No ganamos en la Costa. Esa es la verdad. Sacamos menos votos que en 1990." [38]

Podemos observar que ambas corrientes tienen como objetivo central las transformaciones democráticas y graduales de la sociedad nicaragüense a través de la vía electoral. La diferencia estriba en la importancia que de las elecciones hace cada corriente. Por eso el Dr Ramírez Mercado no se cansa de insistir en que "(..) el triunfo del FSLN en 1996 es vital. Vería con enorme preocupación un Frente Sandinista nuevamente derrotado en 1996 que tuviera que reconstruir su base electoral en el 2002, ausente del poder durante 12 años". [39]

Los métodos de lucha

Para lograr estos objetivos, la IDS reconoce "como legítimas todas las luchas parlamentarias y legales, el diálogo, las movilizaciones populares y los debates públicos. El FSLN rechaza, en las condiciones de Nicaragua, la lucha armada como método para alcanzar el poder político." [40] Esta no es una posición aislada dentro del FSLN, ya que también la corriente del "sandinismo por las mayorías", en tono mucho más firme, rechaza igualmente la lucha armada o violencia popular al afirmar que "los sandinistas no podemos patrocinar, amparar, justificar ni excusar ninguna clase de métodos de lucha armada o violenta en Nicaragua, ni podemos andar con medias tintas a la hora de condenar esos métodos.(..) Nuestra conducta debe basarse en una estricta coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. No podemos andar diciendo una cosa y por debajo haciendo otra. [41] Es importante aclarar que no es lo mismo "lucha armada" que apoyar los métodos de lucha violenta que, en determinados casos, la población utiliza para enfrentar la represión del gobierno. Ninguna de las corrientes del FSLN reclama la lucha armada, aunque la IDS manifiesta su simpatía por los métodos violentos, mientras que la corriente del Dr Ramírez Mercado se manifiesta en contra.

Sin embargo, dentro de las coincidencias generales, afloran algunas diferencias un tanto sutiles. La IDS insiste en que "para el Frente Sandinista la tarea de recuperar el poder político, es mucho más que una batalla electoral: es una misión histórica para salvar a la nación y al pueblo, de su liquidación a manos del capitalismo salvaje". [42] Esta ambigüedad en las definiciones, al reconocer la importancia del desafío electoral pero diluyéndolo en la "misión histórica", es uno de los blancos de ataque de la corriente liderada por el Dr Ramírez Mercado, como explicamos anteriormente.

Estas categóricas reafirmaciones de ambas corrientes sobre el rechazo a los métodos violentos o insurreccionales no pueden dar lugar a dudas. La antigua organización guerrillera, abanderada de la lucha armada, se está transformado en una organización pacífica, electoral. Esto se debe a que en Nicaragua las Fuerzas Armadas están conformadas por oficiales que, aunque las leyes les impiden participar en actividades políticas, continúan siendo sandinistas. Esta influencia política del FSLN en las Fuerzas Armadas y de Seguridad es la base del "pacifismo". Para la dirección sandinista plantearse la lucha armada, incluso realizar actos violentos contra la Policía, en estas circunstancias específicas sería como insurrecionarse contra si mismo.

Por eso, en relación a los métodos de lucha, el Dr Ramírez Mercado, ha declarado sin ambigüedades que "estamos en contra de atentar contra la propiedad privada, de trancar las calles, de los asaltos, secuestros, de que se tomen las ciudades, todo en nombre de las reinvindicaciones populares" [43]

El carácter del FSLN

El I Congreso reconoció autocríticamente que el FSLN se había constituido como un partido cerrado y que era necesario facilitar el acceso de miles de sandinistas sin carnet, creando para tal efecto la categoría de afiliados. No obstante, no le reconoció a los afiliados los mismos derechos y deberes, quedando esa diferencia de derechos plasmada en los Estatutos de 1991.

La IDS no cuestiona la concepción de partido electoral, pero se resiste a efectuar cambios repentinos a fondo e insiste sobre la generalidad que el FSLN debe ser " un partido amplio y democrático, donde caben todos aquellos ciudadanos que acepten los principios programáticos, el respeto a la unidad del sandinismo y las decisiones mayoritarias". [44]

Al enfatizar sobre la tarea central de ganar las elecciones en 1996, la corriente del "sandinismo por las mayorías" critica la vieja concepción guerrillera del partido y afirma que "adquirimos así el estilo de una formación política excluyente, de militancia cerrada (..) Nuestro partido debe ser abierto, participativo y creativo, con estructuras flexibles, capaz de convocar y sumar, y no de excluir ni dividir. Necesitamos volver a ser el partido en que la mayoría de los nicaragüenses, cualquiera que sea su condición económica y social, se sienta representado. Toda actitud cerrada, sectaria, excluyente y descriminatoria, debe ser desterrada para siempre del sandinismo porque nos separa de las mayorías. Los requisitos de ingreso al partido no deben servir para cerrar puertas, sino para abrirlas; y debe haber una sola clase de miembro del FSLN. [45] Con esta apertura, esta corriente pretende captar los votos de los sandinistas que decepcionados han abandonado el FSLN en los últimos años, al mismo tiempo que tira una puente para el acercamiento con otros sectores de la burguesía nicaragüense.

No hay diferencias en torno al carácter del FSLN como partido electoral, pero si existen diferencias sobre la abolición del concepto de "militante" para dar paso a una nueva categoría: los miembros del FSLN, con iguales derechos. Mientras la IDS se resiste al cambio, la corriente del Dr Ramírez Mercado aboga por que se realice lo más pronto posible.

El Dr Ramírez Mercado nos aclara con lujo de detalles cuales son las diferencias en torno a este punto, cuando comenta que "No podemos pensar (que el FSLN) conserve la misma composición <<celular>> que en el año 1960 o 1970, o 1980, ni siquiera en 1990, cuando perdimos las elecciones (..) hay una especie de actitud timorata en algunos militantes cuando se habla de elecciones, como si fuera una mala palabra decir que el Frente Sandinista es un partido electoral. Sigue siendo un partido revolucionario porque quiere el cambio (..) Pero es un partido político que debe competir electoralmente. La vía de la lucha armada no existe más, fue una situación histórica que ya no se puede repetir (..) El Frente no puede seguir siendo un partido de ingreso selectivo, como si se tratara de una logia masónica (..) un partido no puede ser una secta, un club cerrado, tiene que estar abierto a todo el mundo. La gente que llamamos <<simpatizante>> debería tener su carnet, para identificarse con el sandinismo". [46]

Obviamente la concepción del militante está ligada al tipo de programa político y a los métodos de lucha. El concepto de "militante" heroico, que debía pasar duras pruebas para obtener su carnet, está agonizando dentro del FSLN, aunque todavía una parte del FSLN se resiste a abandonar ese funcionamiento.

Un partido revolucionario establece limitaciones para el ingreso, precisamente para preservarse de los enemigos que le acechan. Pero al tratarse del FSLN como partido electoral, expresión política de nuevos grupos económicos, con un programa socialdemócrata, pues lo que se deriva lógicamente es que cada miembro sea un posible voto.

El carácter de un partido revolucionario está directamente relacionado con su programa, principios y estructura organizativa. La aprobación de esos cambios por parte del Congreso extraordinario del FSLN no esta definida, pero no serían otra cosa que la culminación del proceso de transformaciones políticas y sociales que hemos tratado de describir.

Actitud hacia el gobierno

La actitud hacia el gobierno es, sin lugar a dudas, la manzana de la discordia. Este es el punto que provoca grandes divergencias dentro del FSLN. Si tomamos en cuenta que el conjunto de la dirigencia sandinista acepta cambiar al gobierno hasta 1996, estamos entonces ante un asunto "táctico" de mucha importancia, que no cuestiona para nada el marco global de la estrategia electoral.

Recientemente Daniel Ortega reconoció que el origen de la discusión interna en el FSLN tiene que ver "con la actitud hacia el gobierno en donde hay quienes desean ser cogobierno o empleados del gobierno, y otros que quieren una definición más clara" [47]

Por su parte, la IDS responsabiliza " al gobierno de la caótica situación del país (..) El FSLN descarta el cogobierno como vía para superar la profunda crisis nacional ". [48] Para la IDS ya no es conveniente el apoyo político incondicional al gobierno de la Sra Chamorro. El rechazo al "cogobierno", al menos en el plano formal, intenta conducir al FSLN a la oposición crítica, preparándolo para las elecciones de 1996. Esta actitud crítica está tomando fuerza al interior del FSLN.

Sobre este tema, la corriente del "sandinismo por las mayorías" guarda un profundo silencio cómplice. Quien calla, otorga.

Gobierno de los Estados Unidos

Este asunto cuestiona en el fondo la más arraigada tradición antimperialista de la militancia sandinista, educada en la lucha contra "el yanqui, enemigo de la humanidad". [49] Sin embargo, ambas corrientes mantienen una actitud similar de acercamiento con el gobierno de los Estados Unidos.

Para la IDS el FSLN debe promover " las relaciones de respeto y beneficio mutuo, así como la convivencia pacífica con los gobiernos vecinos de Centroamérica, El Caribe, resto de América Latina y con los Estados Unidos (..)". [50] La colocación de los Estados Unidos en el último lugar no cuestiona para nada el aspecto central, sino que refleja más bien una actitud timorata y hasta hipócrita sobre todo después que el Departamento de Estado oficializó las relaciones con el FSLN.

En su reciente visita a Nicaragua, Alexander Watson, Subsecretario del gobierno de los Estados Unidos para asuntos latinoamericanos, declaró que el actual gobierno de los Estados Unidos acepta el FSLN "como una fuerza política legítima en Nicaragua, con todos los derechos y obligaciones de cualquier partido político en una democracia que se propone utilizar medios pacíficos y legítimos para lograr el cambio político". [51]

En cambio, la corriente del "sandinismo por las mayorías", plantea claramente que "el sandinismo, desde la oposición o en el gobierno, no puede alentar enemistades a muerte con ningún país. Nuestras relaciones con Estados Unidos deben ser de respeto mutuo, sin olvidar por eso nuestra tradición de nación que ha puesto, por encima de todo, su dignidad y soberanía". [52]

Pero esta no es una posición aislada dentro de la Dirección Nacional. Henry Ruíz fue recibido solemnemente en el Departamento de Estado y a su regreso declaró que " (..) hemos logrado dos elementos esenciales: el reconocimiento del FSLN como partido y una comunicación sistemática, directa y sin intermediarios. (...) Somos antimperialistas porque el proceso de acumulación capitalista provoca agresiones contra nuestros pueblos. Eso no significa que estemos exclusivamente contra el imperialismo norteamericano". [53]

Consecuentemente, las relaciones entre el FSLN y el gobierno de los Estados Unidos se caracterizan por un mayor acercamiento y colaboración. Una pequeña muestra de este acercamiento lo hizo la embajada norteamericana en Managua al emitir, por primera vez desde 1979, una nota de condena por el asesinato de un destacado militante sandinista a manos de un grupo "recontra". Días después, Daniel Ortega manifestó públicamente" en nombre de la Dirección Nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional (..) nuestro reconocimiento ante la declaración emitida por la misión diplomática que usted preside, el día 24 de marzo del corriente, en la cual condena el brutal asesinato de que fue víctima el vicealcalde el municipio de Wiwilí, compañero Javier Barahona". [54]

El rol que el FSLN ha desempeñado en los últimos cuatro años por la estabilización política de Nicaragua, le ha merecido el reconocimiento elogioso del gobierno de los Estados Unidos.

La propiedad

El conflicto sobre la propiedad divide aguas no solo en la sociedad nicaragüense sino también dentro del FSLN. Para la IDS el FSLN debe respetar "la propiedad pública y privada, así como cualquier otra forma de propiedad; lucha por la democratización de la propiedad; y fomenta y estimula todas las formas de propiedad asociativa (..) En consecuencia, el FSLN rechaza la confiscación como política de Estado. El FSLN asume el proyecto de los nuevos sujetos económicos del sector reformado, como eje para desarrollar y democratizar la economía, busca como ésta responda a las mayorías y no a la minorías (..)". [55] Esta exaltación de las diversas formas de propiedad y de los "nuevos sujetos económicos", así como la oposición a cualquier forma de confiscación, es una apología a la propiedad privada por parte de la nueva burguesía sandinista. Solo los propietarios pueden exaltar las virtudes y beneficios de la propiedad privada.

Sin embargo, sobre este punto es conveniente separar la paja del grano. Se requiere separar, el problema de inseguridad en la propiedad que tienen miles de campesinos y pobladores urbanos, beneficiados por las medidas tardías del gobierno sandinista en 1990, del conflicto interburgues que todavía existe entre los antiguos propietarios y la nueva burguesía sandinista. El fenómeno económico de la "piñata" y las modificaciones a la propiedad rural, ha tenido grandes repercusiones sociales y todavía no ha sido estudiado en toda su magnitud. No es lo mismo poseer unas cuantas manzanas de tierra que tener el dominio sobre diez mil. De igual manera, no es lo mismo ser beneficiario de un lote de terreno o de una casa pequeña, que ser propietario de una mansión. Este problema aunque tienen una raíz común constituye en realidad dos problemas totalmente diferentes con dos actitudes a tomar. Ante el primero se trata de luchar contra el enriquecimiento de una capa de funcionarios, en el segundo de defender los beneficios sociales de esas medidas tardías.

Finalmente, la corriente del "sandinismo por las mayorías" tiene sobre la propiedad privada una posición mucho más categórica, al afirmar que el FSLN debe " proclamar sin dualidades nuestro respeto a la propiedad privada y a todas las demás formas legítimas de propiedad: comunal, asociativa, cooperativa. Y debemos declarar nuestro rechazo, ahora y en el futuro, a cualquier forma de confiscación". [56]

En relación a la propiedad, no hay diferencias entre ambas corrientes. Polemizando contra las ambivalencias de la IDS, el Dr Ramírez Mercado va mucho más lejos al declarar que "ya es hora de dejarnos de eufemismos de que existe la propiedad privada y la social. Una propiedad en mano de los trabajadores, titulada de manera legítima, también es privada. Tenemos que decir claramente que estamos por la propiedad privada, que en este país no deben haber más confiscaciones por razones políticas". [57]

Ambas corrientes defienden a muerte la propiedad privada de los "nuevos sujetos económicos". En relación a este punto, siempre se confunde al pequeño propietario con el gran burgués, a ambos se les coloca el titulo de "propietarios". Parece una ironía de la historia: los grandes confiscadores de la década pasada ahora se oponen a ella porque defienden lo que acumularon mientras el país se hundía en la bancarrota económica.

Piñata

El problema de la propiedad esta ligado a la "piñata". Existe un clamor generalizado de las bases sandinistas de castigar a quienes se enriquecieron, causándole daño a la imagen del FSLN. Este sentimiento es mucho más fuerte en los sectores populares, quienes soportan la embestida del plan de ajustes del gobierno. La Asamblea del Crucero formó una Comisión de Etica para conocer denuncias, pero esta todavía no ha elaborado un informe público.

La IDS plantea una posición extraña en relación a los abusos de la "piñata", al hacer un llamado" a la militancia partidaria para que los casos individuales y abusos con los bienes del Estado sean llevados a los tribunales comunes competentes" [58] Ello significaría que el FSLN como partido renuncia a valorar el comportamiento violatorio de la moral revolucionaria de sus militantes y miembros, dejándole estas atribuciones a los tribunales comunes, es decir, al Estado burgués.

Por su parte, la corriente del "sandinismo por las mayorías" afirma que el FSLN debe "rechazar por inmoral y contraria a nuestros principios toda forma de enriquecimiento ilícito, o cualquier forma de negociados oscuros y de actos de corrupción, dentro y fuera de nuestras filas". [59] Aunque manifiesta su rechazo formal al "enriquecimiento ilícito", no propone medidas concretas a tomar en relación a los militantes o miembros que sean hallados culpables.

Diferencias de métodos

Hemos tratado de demostrar que no hay diferencias políticas sustanciales entre los miembros de la Dirección Nacional, por un lado, y los documentos de las diversas corrientes al interior del FSLN. Existen discrepancias sobre los métodos para encarar la batalla electoral que se avecina en 1996. Nuevamente corresponde al Dr Ramírez Mercado sintetizar las divergencias "(..) El problema del sandinismo no es ideológico; es un problema de métodos políticos para volver al poder". [60]

5.- El congreso extraordinario

El arto 18 de los Estatutos del FSLN, aprobado en 1991, permite al Congreso conformado por 600 delegados reunirse en sesiones extraordinarias, transformando un mandato temporal en permanente, al menos por cuatro años mientras se convoca a otro congreso ordinario. Normalmente los partidos eligen delegados para sus congresos y después de la elección de autoridades, éste se disuelve hasta la convocatoria de un nuevo congreso. Sin embargo, esta novedosa disposición antidemocrática impide que las bases cambien a los delegados en ese período de tiempo, es decir, mantiene "congelados" a los delegados por cuatro años y reafirma el control del partido por parte de las autoridades electas en el pasado congreso.

Invocando el arto 18 de los Estatutos, Daniel Ortega llamó el 19 de Julio de 1993 a la realización de un congreso extraordinario en Mayo de 1994. Este llamamiento fue posteriormente ratificado por la Asamblea Sandinista el 28 de Agosto del mismo año.

A veces tenemos la impresión de que los miembros de la Dirección Nacional del FSLN están muy claros de los objetivos que persiguen. Bayardo Arce Castaño declaró que "la sesión extraordinaria del Congreso no definirá candidaturas, eso corresponderá al II Congreso Ordinario, el cual se desarrollara posteriormente" [61] En ese mismo sentido se pronunció Henry Ruíz, miembro de la Dirección Nacional, quien aclaró que"en la sesión extraordinaria del Congreso, tenemos que resolver el problema programático que el FSLN necesita para retomar el poder, también no cabe duda que hay que renovar, corregir y fortalecer la conducción del partido (..) debe haber un segundo congreso del FSLN para decidir el tema de las alianzas -opino que a las elecciones debemos ir con alianzas- y los candidatos que nos permitan ganar el consenso de las mayorías de éste país (..)". [62]

Pero la realización del Congreso extraordinario presenta algunos problemas debido a que, según Tomás Borge, "(..) hay alrededor de una docena de muertos y otro tanto se fueron del país por asuntos económicos (...) acordamos reponer a los que evidentemente no pueden estar en el Congreso". [63] El mecanismo para reponer a los ausentes, aún no esta claro debido a que esta sesión extraordinario del Congreso no contempla la elección de delegados para el mismo. La realización de congresos departamentales del FSLN no es para reponer siquiera a los ausentes, sino para elegir "observadores. El carácter antidemocrático de las sesiones extraordinarias de un Congreso con delegados inamovibles por cuatro años, no presagia que en esa instancia se discutan los problemas de los pobres.

Para el Dr Ramírez Mercado lo más importante es que " el próximo Congreso de mayo transforme al partido y lo ponga en pie de lucha electoral y arrastre la confianza de miles nicaragüenses. [64] Días después volvió a insistir que después del Congreso de mayo" hay que acelerar en términos organizativos el perfil proselitista, ampliar el consenso social, trabajar para convertirse en el partido ganador". [65]

En este debate sobre la renovación del FSLN, solamente la solitaria voz de Mónica Baltodano, concejal de Managua, ha argumentado que la preocupación central debe ser elaborar " una propuesta de salida a los problemas económicos y sociales del pueblo nicaragüense. En segundo lugar, a partir del reconocimiento de nuestros errores y desaciertos y a partir del compromiso de que no los volveremos a cometer, también renovar su mensaje, tomando en cuenta que las condiciones han cambiado". [66]

6.- El documento oficial

Hasta después que las corrientes emitieron sus documentos, la Dirección Nacional del FSLN publicó el documento "Precisiones a los Principios y el Programa del FSLN", el cual en sus partes medulares se refiere a los mismos temas que éstas abordaron ante la opinión pública. En pocas palabras, entre la Dirección Nacional y las corrientes no hay ninguna diferencia sustancial.

La crítica de Mónica Baltodano es completamente válida. Este debería ser el aspecto central de la discusión: qué programa presenta el FSLN para luchar contra la crisis económica? Con que programa y con que consignas van a luchar los sandinistas contra el gobierno que aplica el ESAF?. Mientras el conjunto de los dirigentes sandinista aceptan la estrategia electoral y se preparan para los comicios de 1996, la población nicaragüense está desempleada y con hambre.

El documento de la Dirección Nacional es una declaración de buenas intenciones democráticas, un programa a realizarse cuando el FSLN acceda nuevamente el gobierno, y no un plan de lucha y movilización popular para conquistar el poder.

Sobre el gobierno

Para la Dirección Nacional, el FSLN debe desarrollar una "oposición transparente contra las políticas gubernamentales que están provocando la postración del país y el empobrecimiento de las grandes mayorías. Al mismo tiempo, y en tono cándido insiste en que el FSLN debe demandar que el "Estado sea el principal promotor del desarrollo nacional (..) y sin pretensión estatizante, garantizar una función reguladora de la actividad económica en beneficio de la mayoría". Estos planteamientos por el lado positivo, sin ningún sentido crítico, dejan las manos libres al Gobierno de la Sra Chamorro para aplicar el plan de ajustes, que se ha traducido en el desempleo de más de 30,OOO empleados públicos, en la venta de casi todas las empresas del Estado, y la inminente licitación pública de TELCOR e INE. Bajo circunstancias concretas, el Estado en Nicaragua está haciendo precisamente todo lo contrario que el FSLN se ha planteado.

Descartar la lucha armada

Sobre ese tema, La Dirección Nacional repite lo mismo que se aprobó en la Asamblea del Crucero, en el Congreso de 1991, al afirmar que "el FSLN no tiene la pretensión de detentar un poder absoluto. Para el Frente Sandinista la vía electoral es la única válida para conquistar el gobierno. Consecuentes con nuestro compromiso democrático proclamamos que hoy la lucha armada no tiene cabida ni justificación en Nicaragua."

Propiedad privada

Este es uno de los temas que unifica a la nueva burguesía que nació del hundimiento de la revolución de 1979. Por eso, el documento asegura que "el FSLN respeta y defiende la estabilidad de la propiedad privada. (..) El FSLN se opone a la confiscación de la propiedad en cualquiera de sus formas de gestión (..) lucha por la inmediata legalización de la propiedad de los trabajadores y campesinos en condiciones concesionales, así como por la justa indemnización de los sectores inadecuadamente afectados en sus bienes.

El carácter del FSLN

Las innovaciones teóricas son verdaderamente formidables. El documento insiste en que el FSLN " es pluriclasista en su composición, de acuerdo a la propia composición de la población nicaragüense". O sea que el FSLN ya no se autodenominará , como en realidad ya no lo es, el partido de los obreros y campesinos - como proclamaba en 1979 - sino el partido de toda la sociedad, al reflejar en su seno toda la estratificación de la misma.

Quizás el elemento más interesante de ese documento, porque no lo abordan ninguna de las corrientes, es que "el Frente debe privilegiar y defender a los campesinos como el sector más importante en estos momentos, por su ubicación económica y por su peso político". Esta atención especial al campesinado fue aprobada en el Congreso de 1991, y sigue siendo motivo de preocupación porque las próximas elecciones, como ocurrió en 1990, serán decididas por el voto campesino. Pero el documento no explica cual será el programa de lucha para ganarse la confianza de ese campesinado hambriento.

Relación con los Estados Unidos

Sobre este punto no hay diferencias con las corrientes de opinión, ya que la Dirección Nacional afirma tajantemente que "el FSLN se plantea una relación entre Estados Unidos y Nicaragua, en la que se preserven los intereses mutuos y las divergencias históricas se resuelvan de mutua conveniencia. Los hechos juzgados por la Corte Internacional de Justicia de la Haya no pueden volver a repetirse. (..)"

7.- Perspectivas

No hay duda de que el FSLN ya es un partido electoral. El Congreso extraordinario del FSLN discutirá como ganar las próximas elecciones en 1996, pero no sobre como encabezar las luchas obreras y populares contra el gobierno en las próximas semanas. Aunque la Asamblea Sandinista votó una combativa resolución contra el ESAF, llamando a "(..) crear una Comisión Coordinadora de las diversas instancias sandinistas, la que tendrá el objetivo de apoyar las expresiones y acciones de rechazo de los diversos sectores y gremios (..)" [67], Daniel Ortega desconcertó a las bases sandinistas al firmar que "(..) no estamos por afectar la implementación de ninguna política gubernamental. Estamos alertando del boicot que significa el ESAF para la economía nacional". [68] Una vez más podemos apreciar la flagrante contradicción entre las aspiraciones de la base sandinista, retomada en esta ocasión por la Asamblea Sandinista, y la distorsión que sobre las mismas hace el máximo dirigente del FSLN.

Se está discutiendo el programa, los principios y los estatutos, pero no el programa que el FSLN debe levantar para luchar contra el ESAF. Es muy poco lo que pueden esperar las bases sandinistas del Congreso extraordinario. El FSLN dejó de ser hace mucho tiempo un partido para la lucha, ahora defiende los intereses de nuevos grupos económicos.

Muchos sandinistas están preocupados por una posible división del FSLN, debido a los fuertes ataques públicos entre los dirigentes de ambas corrientes. Hemos tratado de demostrar en nuestro análisis que, por el momento, es una alternativa poco probable aunque no imposible. Resulta extremadamente difícil hacer pronósticos sobre lo que ocurrirá en el Congreso, pero si queda claro que ninguna de las corrientes representan los intereses de los trabajadores.

Para responder a esa legítima preocupación sobre la unidad del FSLN, Bayardo Arce Castaño escribió recientemente "el juego cambió cuando la Asamblea Sandinista, que ya aprobó la Reforma Constitucional de indudable largo efecto, ahora -de manera unánime- decidió no avalar la firma de los compromisos que el gobierno ha negociado con el Fondo Monetario Internacional (...) el sandinismo ha agudizado su debate sobre su posición ante el gobierno, al punto de ubicar el tema en la agenda del Congreso (...) No hay división en esta programática válida para los próximos tres años. [69] Aunque se reafirme la unidad entre los dirigentes sandinistas, el FSLN ya no es un partido revolucionario y es muy poco lo que las bases pueden esperar de ellos. De todas maneras, los sandinistas "chapiollos" tienen la palabra.

Notas:
  [12] Cardenal Fernando, El Nuevo Diario, 14 de abril de 1994, pág. 4.

[13] BI especial Nº 10, Julio de 1990, Barricada.

[14] Op Cit.

[15] Op Cit.

[16] Op Cit.

[17] Op Cit.

[18] Op Cit.

[19] Op Cit.

[20] Entrevista a Daniel Ortega, publicada en ENVIO # 115, mayo de 1991.

[21] Entrevista a Daniel Ortega, revista Envío, mayo de 1991, Nº 115.

[22] Ventana, suplemento político cultural del diario Barricada, Managua 15 de julio de 1991.

[23] La Avispa Nº 3, Febrero-Marzo de 1991, Managua.

[24] Barricada Internacional...

[25] El Nuevo Diario, 14 de abril de 1994, pág. 4.

[26] Barricada, 10 de abril de 1994, pág. 7.

[27] Ernesto Espinoza Dávila, Secretario General de UNE, carta en El Nuevo Diario, 4 de abril de 1994, pág. 6.

[28] Entrevista en Barricada, 10 de Marzo de 1994, pág. 7.

[29] Barricada, 8 de Marzo de 1994, pág. 8.

[30] Revista El País, Nº 20, Febrero de 1994, pág. 65.

[31] El Nuevo Diario, 17 de Febrero de 1994, pág 8.

[32] Barricada, 10 de abril de 1994, pág. 7.

[33] Barricada, 11 de marzo de 1994, pág. 5.

[34] Plataforma de la IDS, El Nuevo Diario, Febrero de 1994.

[35] Op Cit, El Nuevo Diario, 17 de febrero de 1994.

[36] Sandinismo por las Mayorías, El Nuevo Diario, 15 de Febrero de 1994.

[37] Op Cit.

[38] El Nuevo Diario, 10 de Marzo de 1994, pág. 4.

[39] Entrevista en Barricada, 11 de marzo de 1994, pág. 5.

[40] Op Cit

[41] Sandinismo por las Mayorías, El Nuevo Diario, 15 de Febrero de 1994.

[42] Plataforma de la IDS, El Nuevo Diario, Febrero de 1994.

[43] El Nuevo Diario, 17 de Febrero de 1994, pág. 8.

[44] Plataforma de la IDS, El Nuevo Diario, Febrero de 1994.

[45] Sandinismo por las Mayorías, El Nuevo Diario, 15 de Febrero de 1994.

[46] Revista El País, Nº 20, Febrero de 1994, pág. 62.

[47] El Nuevo Diario, 14 de abril de 1994, pág. 8.

[48] Plataforma de la IDS, El Nuevo Diario, Febrero de 1994.

[49] Estrofa del Himno del FSLN.

[50] Plataforma de la IDS, El Nuevo Diario, Febrero de 1994.

[51] Barricada, 16 de Marzo de 1994, págs. 1 y 8.

[52] Sandinismo por las Mayorías, El Nuevo Diario, 15 de Febrero de 1994.

[53] Barricada, 24 de Febrero de 1994, pág. 9.

[54] El Nuevo Diario, 6 de abril de 1994, pág. 2.

[55] Plataforma de la IDS, El Nuevo Diario, Febrero de 1994.

[56] Sandinismo por las Mayorías, El Nuevo Diario, 15 de Febrero de 1994.

[57] Revista El País, Nº 20, Febrero de 1994, pág. 63.

[58] Op Cit

[59] Sandinismo por las Mayorías, El Nuevo Diario, 15 de Febrero de 1994.

[60] Revista El País, Nº 20, Febrero de 1994, pág. 65.

[61] Barricada, 15 de abril de 1994, pág. 11

[62] Barricada, 24 de Febrero de 1994, pág. 9.

[63] EL Nuevo Diario, 19 de Febrero de 1994, pág. 8.

[64] El Nuevo Diario, 5 de marzo de 1994, pág. 8.

[65] Barricada, 11 de marzo de 1994, pág. 5.

[66] Barricada, 10 de abril de 1994, pág. 7.

[67] Resolución del 11 de abril de 1994, publicada en El Nuevo Diario del 13 de abril de 1994, pág. 2.

[68] Barricada, 14 de abril de 1994, pág. 1.

[69] Barricada, 15 de abril de 1994, pág. 11.

 

Costa Rica:

La educación, el sindicalismo magisterial y nuestras propuestas

Por Víctor Segura R., Tendencia Lucha Magisterial

Día a día escuchamos a la opinión pública y la población en general haciendo referencia a la pésima calidad de la educación pública en Costa Rica, criticando el sinnúmero de actividades promovidas por los maestros para financiar los gastos ordinarios del quehacer de la institución, donde muchas veces son los padres de familia los que terminan subsidiando las necesidades mas elementales de la escuela o Colegio donde están matriculados sus hijos.

Se vienen promoviendo una serie de cambios significativos que procuran concretar la globalización de la economía, mediante la aplicación de los P.A.E.s (Programas de Ajuste Estructural), lo que implicará profundas modificaciones sociales y políticas en el Modelo Educativo Costarricense.

Para entender los cambios en el próximo período, es necesario hacer un breve recuento de cuál es el panorama general que configura la política educativa, y el papel de las organizaciones gremiales frente a tales transformaciones .

Antecedentes Generales del Sindicalismo en Costa Rica

La influencia de la burocracia sindical [70] sobre el movimiento de masas ha venido decayendo sensiblemente. La derrota de la huelga bananera del 84, desarticuló a la izquierda stalinista provocando un alto grado de dispersión y atomización en las estructuras sindicales, a tal extremo que ni siquiera la burocracia reformista, furgón de cola del Partido Liberación Nacional (P.L.N.), logró beneficiarse y centralizar al movimiento de masas en sus centrales sindicales.

Se gestaron una enorme cantidad de sindicatos independientes, es común ver 8 o más organizaciones sindicales en un Ministerio o Institución autónoma. La gran mayoría de trabajadores organizados se concentran en el sector público.

El Sector Público

A febrero de 1993, hay 103,982 trabajadores sindicalizados de un total de 160.893 empleados públicos. [71] De esta cifra, el grueso de los sindicalizados están ubicados en el Gobierno Central y las Instituciones Autónomas; 48% y 75 % de sus renglones respectivos.

Merece especial atención la existencia de 45,025 "afiliados independientes" [72], o dicho de otro modo, la presencia de sindicatos no afiliados a las centrales, federaciones y confederaciones tradicionales.

Por otra parte, la Central de Trabajadores Rerum Novarum (C.T.R.N.), es la organización mas numerosa de la burocracia sindical, contando con 44,854 afiliados a febrero del 93.

En la década pasada, producto de la división de la izquierda, y el derrumbe de los regímenes de la Ex URSS y Europa del Este, con la consiguiente campaña imperialista sobre "la muerte del socialismo", el proceso de atomización sindical se acentuó, además de que la burocracia sindical pasó de su clásica política reformista de cierta defensa de lo que han denominado "Estado social de Derecho", a una política solapada y abierta de apoyo a los P.A.E.s, a través de la "concertación social". Así, por ejemplo, no solo han desmovilizado a los trabajadores en sus lucha reivindicativas, sino que han pasado a aceptar la privatización vía cooperativas (proyecto de ley de democratización del sector público).

En todo caso, es importante establecer algunos matices sobre el comportamiento de la burocracia sindical, y en particular la del Magisterio Nacional.

En primer término, el Magisterio Nacional no escapa a la dispersión y atomización del sindicalismo en el Sector Público. Existen 12 sindicatos inscritos en el Ministerio de Educación Pública, de los cuáles 8 son independientes, dos pertenecen a la C.T.R.N, 1 a la C.T.C.R. y 1 a CONPROSEP. [73]

De ellos, los más significativos son la ANDE, APSE y el SEC, este último ha experimentado un significativo crecimiento en los últimos 5 años, llegando a tener a cerca de 20,000 afiliados para Octubre de 1993.

El SEC en su estructura de afiliados cuenta con una heterogeneidad ocupacional, representando a los sectores más jóvenes y de mayor inestabilidad laboral ( interinos - aspirantes), los sectores administrativos y conserjes, a los cuáles prácticamente se les niega cabida en la ANDE. En esa medida el SEC tiene una composición interior más plebeya, de donde surgen activistas de base en las luchas. En ese marco la cúpula del SEC maneja inteligentemente un discurso populista para ganarlos a su política capituladora de la concertación social, contando con un buen margen de maniobra y credibilidad.

Sin embargo, es necesario recordar que existe una afiliación compartida entre las organizaciones mas significativas, lo que da cierta grado de organicidad y cohesión al Consejo Intermagisterial Asociado (CIMA), instancia coordinadora que agrupa a las dirigencias del conjunto de los sindicatos magisteriales.

Por tanto, somos concluyentes en la importancia cualitativa del SEC, por las características ya señaladas y por ser la instancia donde existen mayores probabilidades de participar tendencialmente, debido a su relativa apertura en la estructura organizativa, en comparación a las otras agrupaciones que son profundamente antidemocráticas.

No quiere decir que la burocracia dirigente del SEC sea mejor que el resto de los sindicatos magisteriales. Por el contrario, éstos manejan un discurso más radical para controlar a las bases del magisterio, pero en última instancia también son responsables directos de las capitulaciones al gobierno, que permanentemente vienen ejecutando el conjunto de las cúpulas sindicales magisteriales, más allá de sus diferentes matices.

La política educativa del Gobierno

Como parte de las transformaciones propuestas en los P.A.E.s, iniciados durante la administración Monge, la contención del gasto público "en áreas no prioritarias " y el desfinanciamiento paulatino de los programas sociales es alarmante. Observamos una disminución creciente del presupuesto en la Educación Pública, cuya tendencia toca su punto más bajo en 1990, al destinarse el 20.02 % del presupuesto nacional (¢ 22.047.488.500). [74]

Derivado de la situación anterior, se mantiene un congelamiento de la estructura salarial, que disminuye progresivamente en términos reales, hasta llegar a ser insostenible en el año 89. En ese marco, se instituye el Consejo Nacional de Salarios donde, en contubernio con la burocracia sindical, se concertan los decretos salariales del Gobierno, sujetos a los lineamientos establecidos por los Organismos Financieros Imperialistas (FMI, Banco Mundial, etc.) en materia salarial.

Este problema presupuestario guarda una estrecha relación con las condiciones de trabajo deplorables en las que se desenvuelve el educador, entre las cuales citamos las siguientes:

Estas condiciones generales de trabajo, hacen que el educador cuente con un recargo general de trabajo en pésimas condiciones materiales, sin incentivos mínimos en su desempeño.

Otro elemento a considerar, está referido a las llamadas "reformas curriculares". Se empieza a hablar de la lecto-escritura, la solución de problemas, la enseñanza de las matemáticas, la desconcentración administrativa y la incorporación de organizaciones privadas y comunidades en las Juntas Administrativas, para buscar la eficiencia del educador y el mayor aprovechamiento en el aprendizaje de los educandos.

Obviamente, existe el mismo componente privatizador que se aplica en otras instituciones del Estado. Se afirma falsamente que habría un salto de calidad en la prestación del servicio, orientado a la elitización y reducción de la educación pública.

Adicionalmente, al modelo educativo se le asigna un papel de soporte ideológico a los nuevos ejes de acumulación y rearticulación capitalista en el marco de las "economías globalizadas", en la medida que se incorporan "ideas innovadoras" sobre la competitividad, la autogestión, la eficiencia, la revolución tecnológica y la producción de bienes no tradicionales en los colegios agropecuarios.

Este proceso de liquidación de la educación pública ya se ha implementado en otros países centroamericanos, como es el caso de Honduras, dando como resultado que los educadores pierdan automáticamente toda sus garantías sociales, quedando al arbitrio de compañías privadas los contratos de personal y sus regulaciones . Además, en el afán de buscar la eficiencia en el rendimiento, se estará reduciendo paulatinamente el acceso de amplios sectores del movimiento de masas a la educación pública, y en mucho mayor proporción a la educación superior.

Otro aspecto de la política educativa que se ha promovido en los últimos años, es la creación de Universidades privadas, donde estas cuentan con la cancha abierta en su accionar, de manera que se han convertido en verdaderos centros mercantiles de la enseñanza que llevan inevitablemente a una elitización acelerada de la educación superior.

En el marco de las políticas de apertura de los mercados, y bajo la necesidad de contar con mano de obra joven para insertarlos en los circuitos de superexplotación en las Zonas Francas, se implementan los Exámenes de Sexto Grado y los Exámenes de Bachillerato.

El desfinanciamiento de los Colegios Agropecuarios y Técnicos es con el expreso propósito de imponerles un cambio en la "mentalidad" a los profesores, promoviendo así nuevas actividades en la producción de bienes agrícolas no tradicionales e incorporarlos de manera subsidiaria a la explotación monopólica de las transnacionales. De ahí el condicionamiento de la aprobación del FIDEICOMISO, para financiar a los colegios técnicos.

Quieren arrebatar las conquistas históricas

Una de las más duras batallas emprendidas por los docentes, ha sido la defensa de su Régimen Especial de Pensiones.

Las políticas fondomonetaristas del Gobierno condujeron a la conformación de un Régimen Unico de Pensiones a partir del año 90, de manera que todos los empleados públicos se pensionen por edad y no por años de servicio. Lo que implica en lo concreto trabajar entre 40 y 45 años para una institución,

negando toda posibilidad de descansar en la vejez porque, como dicen muchos trabajadores, una vez pensionado a los 65 años..." vamos directamente al hueco".

Esta crucial lucha contra el RUC la perdieron la mayoría de los empleados públicos, salvo el Magisterio Nacional que logró mantener su Régimen Especial, aunque con variantes.

Si el proceso de desconcentración administrativa se inicia, estaríamos asistiendo a la perdida de los derechos más elementales del trabajador en cuanto a su estabilidad laboral, pérdida de anualidades, años de servicio y el poder adquisitivo del salario real.

Está pendiente el caso de las cocineras de comedores escolares, quiénes lograron su incorporación laboral, despúes de mantenerse firmes durante seis meses, sin recibir un sólo centavo de sus salarios, y sin que la burocracia sindical moviera un sólo dedo en su defensa. Fue una lucha heroica y desesperada a la vez, pues lógicamente con la aplicación de la movilidad laboral forzosa, las tres mil empleadas de comedores escolares se encontrarían sin trabajo, con escasos márgenes de ser contratadas en otro lugar. Sin embargo, se cierne la amenaza potencial en cuanto a los compromisos de reducción de planillas, ya que el gobierno de Figueres deberá cumplir con las metas establecidas por la administración anterior.

Balance de las Huelgas del Magisterio

La huelga del 89 marcó un punto de inflexión en la dinámica asumida por el Gobierno y su concertación con la burocracia sindical. Se mantuvieron luchas episódicas, desgranadas y de carácter defensivo durante la década de los 80.

La irrupción del Magisterio Nacional en la Huelga General indefinida gestada en Octubre del 89, trajo consigo nuevos elementos en los métodos de lucha del sector:

Los resultados de esta huelga quedaron en buena medida mediatizadas a través de la formación de Comisiones. Sin embargo, se quebró la política salarial a los diferentes gobiernos en los últimos 8 años, al menos en el sector magisterial. Pero como no se ha hecho efectivo el reconocimiento profesional y la dedicación exclusiva, el aumento a la base salarial hecha en tractos devaluados, podemos concluir que en realidad se ha logrado poca cosa.

Huelgas del 92 - 93

Las huelgas del 92 - 93 son una expresión de los puntos pendientes del 89, de manera tal que las reivindicaciones en estas luchas han sido las mismas: por el cumplimiento del reconocimiento profesional en todos sus extremos, el pago de los aumentos a los pensionados, el reconocimiento del décimo tercer mes ( actualmente conocido como incentivo didáctico ), y la aprobación del Fideicomiso.

Un elemento detonante de estas luchas fue la defensa irrestricta del Régimen Especial de Pensiones del Magisterio Nacional, donde ya existía un artículo transitorio del Ejecutivo que le daba una garantía de no unificar el Régimen, pero con algunas cláusulas que excluían a los docentes incorporados a partir del 92.

La burocracia del S.E.C, aprovechando que el P.L.N, se encontraba en Convenciones Internas, donde algunos de ellos participaron orgánicamente ( "política entrista del SEC "), decidió lanzar la huelga por decreto, para prestigiarse y así poder optar por lo menos a un cargo en la Asamblea Legislativa. Esta es una vieja política que siempre han implementado en situaciones similares, pero con pésimos resultados.

El Gobierno, aprovechando la maniobra de la burocracia, cuestionó las motivaciones de la huelga y su sinrazón e inició una ofensiva política para reventar la huelga y aislarla del resto de la población, lográndolo relativamente. Se desató así una millonaria e incisiva campaña gubernamental a través de los medios de comunicación masivos, bajo el estribillo: "Un Maestro nunca debe ir a Huelga", como si no fuésemos trabajadores.

Mientras tanto, con la experiencia del 92, se volvió a dar el fenómeno del desbordamiento de las bases, hecho que incluso recuerdan los burócratas con mucho desagrado, calificando a sus responsables de "grupos chusmas, cabezas calientes". Como una respuesta al desbordamiento, la burocracia les impuso desde arriba la estructura organizativa de la huelga del 93, a través de 81 regionales cantonales, dispersando y estableciendo un control burocrático con la estructura de dirigentes ligados a ella. Este manejo antidemocrático terminó por crear una dispersión sin precedentes y el desgranamiento de las bases, dándose rasgos de pasividad e inmovilismo en algunas regiones.

Las concentraciones de San José en los primeros días no sobrepasaban los 300 compañeros, cuando en actos similares en años anteriores asistían miles. Esta situación no ocurrió en Julio 93.

La burocracia mantuvo un control absoluto en los lineamientos político-organizativos de la huelga, conteniendo la lucha a tal extremo, que el Gobierno de Calderón se dio el lujo de orquestar una campaña ideológica de tal envergadura, que se empezó a diezmar la voluntad de lucha de algunos sectores de maestros que se incorporaban a sus trabajos, por temor a mayores represalias.

El Gobierno terminó pactando con la ANDE la deposición de la huelga, desconociendo al resto de la burocracia, causando una conmoción entre los trabajadores. El día que la ANDE hizo pública su claudicación al Gobierno " sin consultar a las bases", la regional de San José desbordó a la dirigencia realizando una marcha, tomándose las instalaciones de ANDE, acusándolos de traidores, incluso con la amenaza de desafiliarse masivamente.

Al producirse la ruptura del CIMA, al tomar la dirigencia de ANDE el camino unilateral de negociación y levantamiento de la huelga, en medio de la confusión de los trabajadores y la ofensiva del Gobierno, el resto de la burocracia tuvo que convocar a una Marcha Nacional, a la que le venían dando largas, a fin de abrir un portillo de diálogo con el Gobierno.

La marcha agrupó a aproximadamente unos 7,000 trabajadores, cuyo eje central era la negociación y la denuncia de la dirigencia de ANDE. Pocos días después con la intermediación del Monseñor Arrieta, la burocracia firmó un acuerdo en los mismos términos que firmara la ANDE una semana atrás.

El resultado final de esta huelga logró un objetivo ya previsto y ganado en la lucha del año anterior: la mantención del Régimen Especial de Pensiones del Magisterio Nacional.

Un Hecho inédito en los resultados de la negociación

A pocos días de finalizada la huelga, el Gobierno anunció la rebaja salarial de los días no laborados a los huelguistas del Magisterio Nacional. La burocracia ANDINA, vuelve nuevamente a adelantarse en su claudicación, al proponer recuperar los días de huelga, ampliando el ciclo lectivo a final de año, y utilizarlos en capacitación. El SEC por su parte criticó públicamente a la ANDE y definió mecanismos judiciales de enfrentamiento, resultando que alrededor de 9000 educadores salieron perjudicados con rebajas salariales que oscilaron entre ¢ 5,000.oo - ¢ 15,000.oo.

Conclusión y Perspectiva Inmediata

Esta última huelga general del Magisterio se convirtió en una derrota parcial, por cuanto los trabajadores fueron presa del manejo político por parte de un sector de la burocracia. No contaron con objetivos claros, salvo la reforma al artículo de la Ley marco que estaba en la agenda de la Asamblea Legislativa y al cual le daba largas el P.L.N. Al mismo tiempo, la burocracia centralizó y copó la estructura organizativa de la Huelga. El Gobierno golpeó ideológicamente con su campaña "un maestro nunca debe ir a huelga", logrando aislarla de la simpatía de la población, dividiendo al movimiento a partir de ANDE, rompiendo así la unidad del Magisterio. En ese contexto el resto de la burocracia claudicó a los pocos días, y finalmente, después de la desmovilización, el gobierno golpeó a un sector de los huelguistas, cuestionándose así el derecho a huelga y la libertad sindical del gremio.

La perspectiva a corto plazo es hacia una pérdida de credibilidad de los trabajadores hacia la ANDE, y algún grado de desgranamiento de ese sector que termine siendo capitalizado por el SEC - APSE. Por la afinidad político- organizativa de la burocracia con el P.L.N., es probable que se cimiente más aún la Concertación Social, y que no hayan amagos de huelga de parte del CIMA. En lo inmediato es improbable una presión de las bases, porque todavía tienen fresca la amarga experiencia de las rebajas salariales.

A organizar la Tendencia de Lucha Magisterial

De acuerdo al análisis anterior, debemos luchar por consolidar y extender la tendencia "Lucha Magisterial", cómo corriente que agrupe a los sectores más combativos del magisterio. Esta tendencia debe luchar por los siguientes objetivos programáticos:

 

Costa Rica: Giro mundial a la derecha

La crisis de direccion en el movimiento obrero y popular

Por Héctor Monestel

"... un Sindicato no está orientado a los conflictos y pugnas, sino para trabajar conjuntamente, ya sea en las diferentes comisiones bipartitas o con proyectos que se envían al Consejo Universitario, u otros espacios (..) Si no tenemos conciencia clara de esto (..) nunca habremos comprendido cuál es nuestra misión. " Estas son palabras de Ligia Córdoba, ex Secretaria General del Sindicato de Empleados de la Universidad de Costa Rica - SINDEU, 93-94 - aparecidas en el boletín SINDEU INFORMATIVO de Marzo 94, Pág 8.

Hemos querido destacarlas casi a modo de epígrafe porque tienen la virtud de exponer de forma clara y esencial los fundamentos ideológicos, políticos y metodológicos del llamado " Nuevo Sindicalismo". Es una concepción sindical que trasciende a una dirigente aislada, y la que predomina en los últimos años no sólo en un sindicato universitario o sector del movimiento sindical en Costa Rica, sino que es una concepción generalizada en el marco del " Nuevo Orden Mundial ".

En esas palabras hallamos la conciliación obrero-patronal y los métodos burocráticos de resolver los conflictos. Más aún, se supone que esa es la misión de los sindicatos. La colaboración de clases, la negación de la democracia obrera y de los métodos de movilización en las luchas, son tan viejos y anacrónicos como la socialdemocracia del siglo pasado y el stalinismo del siglo XX. Esos postulados son por el contrario de lo más reaccionario y conservador que halla parido el pensamiento político a esta altura de la Historia.

La crisis del sindicalismo y la sociedad ciertamente estriba en el predominio del Viejo Sindicalismo encubierto hoy como " Nuevo Sindicalismo ".

1.- La asimilacion de las direcciones sindicales

En otras oportunidades hemos dicho que se ha operado un ajuste al Ajuste por parte de las direcciones políticas y sindicales de movimiento obrero y popular embarcadas hoy en los acuerdos de Concertación Social. No se combate el Ajuste, se coexiste con él y se le dosifica a los trabajadores.

Esta asimilación de las direcciones al Ajuste y a la "reacción democrática" son indispensables para que pueda funcionar el " Nuevo Orden Mundial ". El imperialismo yanky y europeo de manera consciente y planificada invierten miles de millones de dólares en este proceso de asimilación a través de la promoción y financiamiento de las llamados organismos no gubernamentales (ONGs), fundaciones, asociaciones y dirigentes sindicales e intelectuales que con un rostro " progre ", en su penoso desamparo, se acomodan social y económicamente al sistema y a la política. La misma gestión en el Estado capitalista es facilitada a la izquierda reciclada de extracción social burocrática y pequeñoburguesa ( Eduardo Doryan, Juan Diego Castro, Arnoldo Mora, Humberto Vargas, hoy ministros y asistentes de la burguesía criolla ).

Otra extensa gama de la intelectualidad reciclada hace snobismo ecológico sin ninguna perspectiva histórica-política de tan dramática calamidad de nuestro tiempo, o se atrinchera en instituciones públicas y académicas ( Banco Popular, Universidades, FLACSO, CSUCA, IIS ) especulando con los nuevos paradigmas de la Planificación Estratégica o por último, se enquistan en organizaciones sociales como " facilitadores " " asesores " y " consultores " especializados y multidisciplinarios, ideólogos de las "terapias participativas ".

El imperialismo y la burguesía - que no son nada tontos - saben compensar a estos sectores que con su giro a la derecha encuentran en el mismo Ajuste un nada despreciable modus vivendi, base material de sus nuevos intereses y expectativas de vida. Presas del escepticismo se conduelen por la " muerte del socialismo " y sólo se les oye en sus círculos privados, desde sus confortables circunstancias, balbucear con todo que "no ha muerto la utopía".¡ Hipócrita pose mientras a los trabajadores de este país y del mundo entero se los está llevando la... muerte !

No por casualidad los convenios con el FMI-BM-BID ( PAE 3 ) contemplan recursos expresamente dirigidos a dar " participación " a los sindicatos y organizaciones sociales en los planes de privatización y movilidad laboral. No por casualidad proyectos de ley como los de Cesantía, Empleo Público y Movilidad Laboral ofrecen atractivas prebendas económicas a la nueva gestión sindical. De conjunto pues asistimos a un acomodo social y económico de la intelectualidad y de las burocracias sindicales a los planes de ajuste.

El problema que se le presenta al movimiento sindical y popular no estriba tanto en la cómoda tragedia individual que desgarra a sus dirigentes tradicionales. Al fin y al cabo, individualmente que se pudran y se corrompan si eso les reconforta. El verdadero problema que enfrentan los trabajadores en este tramo de la Historia es que no sólo han perdido aliados en la intelectualidad y la pequeña burguesía sino que la gran mayoría de esos sectores y dirigentes burocráticos pasan decididamente a jugar el sucio rol de mantener desmovilizados a los trabajadores en el interior mismo de las organizaciones naturales del movimiento sindical y popular. Su tarea es amarrarlos a los pactos de Concertación Social, ilusionarlos en procesos electorales, ilusionarlos en la confianza hacia las instituciones del régimen democrático burgués y parlamentario, en fin, ilusionarlos en el reducto de la reacción democrática y la contrarrevolución económica del imperialismo.

2.- Gremialismo chovinista y solidarizacion

Los apologetas del " nuevo orden mundial " llaman ahora " posmodernidad" al período que se abre a partir del " fin de la guerra fría ". En su adocenamiento teórico y social conceptos clásicos de la Economía Política Marxista tales como lucha de clases, imperialismo, fuerzas productivas, fuerza de trabajo. etc, han sido borrados de sus jergas. Ahora se trata de " sociedad civil ", " globalización ", " flexibilización ", " espacios democráticos " etc. Así pues tenemos ahora un sindicalismo posmoderno , el " Nuevo Sindicalismo " en contraposición al sindicalismo ¡superado! y ¡¡ conservador!! que hablaba en términos de Economía Política.

Y por supuesto que el sindicalismo posmoderno tiene muchos rasgos distintivos. [75] Sin embargo queremos destacar dos de los ás nefastos de su gestión práctica cotidiana: el gremialismo chovinista y la solidarización.

Llamamos gremialismo chovinista a la práctica meramente sindicalera y localista. Es un sindicalismo que no tiene interés en ir más allá de la institución o empresa en la que está asentado. No tiene ningún interés en extender y vincular política y organizativamente sus demandas particulares con las del conjunto del movimiento sindical y popular. Cada sindicato está en su patio. Ante el plan único de ajuste, pinches planes sindicato por sindicato de la forma más empírica. Ante la unidad centralizada de los patronos, el Gobierno y el imperialismo en torno a los Planes de Ajuste, la más ultraliberal división de los burócratas sindicales en sus respectivos feudos. He ahí el chovinismo sindical.

Cuando en coyunturas de luchas más amplias, ¡ generalmente impuestas por las bases !, vemos entonces - como en Julio del año pasado - a los grandes aparatos del país ( Consejo Permanente de los Trabajadores-CPT, Consejo Intermagisterial Asociado-CIMA, Asociación Nacional de Empleados Públicos-ANEP ) haciendo hasta lo imposible por dividir las jornadas y escabullendo la apremiante necesidad de dotarse de un plan de lucha unificado contra el Gobierno y sus planes de ajuste, es decir, el mismo chovinismo sólo que elevado a la millonésima potencia. Mas sin embargo - ¡ que curioso ! - estos mismos aparatos en coyunturas de " paz laboral " sí que conforman una auténtica unidad burocrática y centralizada ¡ pero por las alturas !, en el Consejo Superior de Trabajo, en el Consejo de Salarios, en " Encerronas " con el Gobierno e instancias similares. No hay duda: lo que es la sangre a los vampiros, es la desmovilización de los trabajadores a los burócratas sindicales: su caldo de vida.

Y llamamos solidarización de los sindicatos [76]a la pérdida del carácter histórico de lucha de los sindicatos que ha sido acompañada por un proceso degenerativo en el que las principales actividades de los sindicatos vienen a ser de un inofensivo carácter social y asistencialista: ventas de electrodomésticos, útiles, manzanas y juguetes, tours vacacionales y así por el estilo. No estamos diciendo que esta práctica sindical este mal en principio. Lo que decimos es que esa ha sido la orientación fundamental que los burócratas, militantes ahora del " Nuevo Sindicalismo ", le están imprimiendo a los sindicatos para desviarlos de sus objetivos de lucha. Lo que decimos es que para esas actividades ya existen e incluso pueden crearse organizaciones más naturales como las cooperativas, las mutuales, juntas de ahorro y préstamo y nada menos y nada más que las asociaciones solidaristas. Suele suceder más bien que cuando los dirigentes se meten a ¡ competir ! sin ningún control de las bases y sin la experiencia en estas actividades los resultados son desastrosos, afloran elementos de corrupción, etc.

Este proceso de solidarización de los sindicatos llega a tener su máxima expresión en proyectos de ley como el de Movilidad Laboral y muy especialmente en el de Cesantía.

Bien se sabe que el mismo imperialismo ( AID,FMI,BM,BID,CEE ) pone millones de dólares para financiar a las organizaciones laborales que se apunten a engatusar a los trabajadores en los planes de privatización e informalización de ciertas actividades públicas consideradas no estratégicas y más bien como " cargas " para el Estado. Esto implica un virtual debilitamiento y autoliquidación de los mismos sindicatos que por obvias razones y para empezar reducen así sus afiliaciones. Implica que el centro de atención de los sindicatos pasa a ser la gestión gerencial-administrativa y la negociación comercial. E implica además un tráfico inmoral de las necesidades y situación desesperada en que se hallan los trabajadores gracias precisamente a la creciente inestabilidad laboral y a los salarios de hambre que negocian sus propios dirigentes. ¡ Basta ver el resultado en la privatización de los estancos-abastecedores del Consejo Nacional de Producción-CNP ! Los trabajadores quedaron sin el santo y eso sí, con la limosna de los pulpos comerciales del " libre mercado " que se los engulleron al fin y al cabo.

Con todo, la expresión más acabada de la solidarización de los sindicatos es el Proyecto de Ley de Cesantía en los términos en que este ha sido planteado. La razón de ser del Solidarismo que consiste en administrar esos fondos y por esa vía golpear a los sindicatos, hoy los mismos burócratas sindicales del CPT, ANEP, Rerum Novarum, CIMA y la generalidad de las direcciones sindicales de este país abogan por asumirla y hasta se pelean por convertirse en corredores de la Bolsa Nacional de Valores con los millones de colones propiedad de los trabajadores. Mayor grado de degeneración y desnaturalización de la actividad sindical no puede verse: sindicatos metidos a " garroteras del crédito " e inversionistas lo cual por sí acaparará toda la atención profesional del sindicato en un aparato que compite en el mercado de valores... ¡ lindo modus vivendi para más de un vividor del movimiento sindical !

Por último, si la crisis que atraviesa el movimiento sindical es palmaria en el sector público y su acoplamiento a la Reforma del Estado, en el sector privado sí que es en verdad dramática y eso que aún no hacemos parte formal de un TLC o bloque parecido. Lo cierto es que en las zonas francas, en las plantaciones bananeras, en los grandes establecimientos comerciales, etc, la patronal criolla y los monopolios imperialistas han contado con el silencio y la colaboración cómplices ante los procesos de apertura comercial y reconversión industrial ya bastante avanzados. La superexplotación de la clase obrera agrícola e industrial se da sin ningún pudor. La " Flexibilización Laboral " se implanta sin mayores obstáculos. ( Por cierto: deberíamos prestarle atención y dotarnos de una política para encarar los efectos y procedimientos de la explotación de trabajadores nicaragüenses en las plantaciones de café, caña y banano en Costa Rica en la perspectiva de la unidad, solidaridad y garantías sociales de los trabajadores de ambos países).

3.- La politica de concertacion social

El gremialismo chovinista suele preocuparse por borrar la memoria política,social y económica de los trabajadores.

Si en un sindicato en particular, en una lucha salarial también particular, terminamos perdiendo 3 o 5 % de poder adquisitivo, esta será en efecto una pérdida económica que podría ser recuperada con la movilización particular de los trabajadores en una nueva lucha. Pero cuando la pérdida acumulada llega a un 36% promedio general para todos los trabajadores del país a consecuencia de la aplicación de un plan salarial generalizado - tal y como se planteó en la última jornada nacional del sector público en Julio del año pasado - el problema del sindicato particular deja de ser ya un problema económico particular y pasa a ser un problema político general.

Si en una negociación de convención colectiva no logramos o hasta perdemos, por ejemplo, que la patronal reconozca tiempo de estudio para los trabajadores, esta será todavía una pérdida económica-social en el marco de las condiciones de trabajo y carrera administrativa o profesional particular de los trabajadores así afectados. Pero cuando, en razón de un plan de ajuste generalizado se pierde el derecho general de negociar las mismas convenciones, se eliminan los laudos, se propaga la inestabilidad laboral y va adquiriendo preponderancia la contratación por servicios, se crean leyes especiales y proyectos que desmantelan lo conquistado por los trabajadores en el Código de Trabajo dejando a este como un mamotreto de museo, etc, el problema ya no es sólo económico-social particular y pasa a ser también un problema político general.

Y en este mismo orden de nuestra realidad, si por ejemplo, el imperialismo europeo conculca y condiciona las exportaciones de banano de los países de América Latina y si eso significara tan sólo una reducción relativamente baja de la capacidad de exportación de la fruta, hasta ahí podría considerarse como un problema económico particular que podría ser resuelto con medidas compensatorias de igual signo o con una poca de vergüenza nacionalista burguesa de nuestros Calderón, Figueres, Gavirias, Cristianis, Chamorros, Endaras, etc. Pero, cuando se trata de países como el nuestro, semicolonial y dependiente del imperialismo, al que se le imponen pagos de deuda externa por mucho más de un tercio de su PIB, privatizaciones de sectores estratégicos de su economía, planes de flexibilización laboral generalizados, destrucción de sus fronteras económicas y bases productivas a través de tratados de libre comercio y reducciones arancelarias - GATTs, TLCs, PAEs -, Reformas del Estado y Reconversiones Industriales, etc, el problema entonces no es económico: es un problema político cualitativamente superior que replantea de manera acuciante las relaciones del país en el " Nuevo Orden Mundial " del imperialismo y por tanto el problema histórico irresuelto de nuestra independencia y soberanía nacionales.

Esta es la memoria de los trabajadores que decíamos suelen borrar los burócratas del " Nuevo Sindicalismo ". Embarcados en su chovinismo sindical, en sus procesos de solidarización y en sus acuerdos de Concertación Social con el Plan de Ajuste, hacen todo lo posible por ocultar el carácter indiscutiblemente político y generalizado que objetivamente asumen las luchas reivindicativas en este período. Sumidos en la solidarización de los sindicatos, despolitizan en todo la actividad sindical. Mientras los trabajadores sigamos bajo la dirección del " Nuevo Sindicalismo ", adaptado por completo a esta política de contrarrevolución económica y de reacción democrática del imperialismo, se profundizarán sin duda los retrocesos y derrotas en nuestros niveles de vida, de trabajo y de soberanía nacional.

La conclusión que extraemos es categórica: la crisis del movimiento sindical se reduce a la crisis de su Dirección. Las direcciones tradicionales de turno han dado un giro descomunal a la derecha y no han surgido aún direcciones de recambio, clasistas, de lucha y antiburocráticas.

4.- Construir el sindicalismo unitario e independiente

La capitulación del " Nuevo Sindicalismo " a los Planes de Ajuste plantea especialmente a los dirigentes clasistas y luchadores de base la tarea política de barrer a los burócratas conciliadores de la dirección de sus sindicatos. No es esta por cierto una tarea fácil. Como ya hemos visto es una burocracia con un fuerte respaldo y patrocinio del Gobierno y los patronos, corrompida por las prebendas del Ajuste y por tanto con intereses sociales, materiales y económicos en él. No podemos caer en el error de subestimar su capacidad de influencia y maniobra. Maestros como son de la división y de la desmoralización, ellos mismos han contribuido a generar incluso apatía y descreimiento de los trabajadores en la organización sindical misma en tanto estas, bajo su dirección, no tienen una política para revertir el deterioro creciente de las condiciones de vida y de trabajo.

Qué significa esto?: significa simple y llanamente que hay que pelear por la dirección política y organizativa de los sindicatos y de las grandes instancias. Significa que hay que dotarse de un plan de lucha sindical unitario y nacional que responda políticamente al plan unitario y nacional del Gobierno, los patronos, el FMI y la burocracia sindical. Significa que mientras los sindicatos y centrales estén en manos de dirigencias oportunistas y conciliadoras nuestra tarea es ¡ exigirles ! que rompan sus pactos de concertación. El CPT, CIMA, ANEP, CTCR, RN, FETRAL, tienen la obligación de organizar un encuentro nacional, unitario y democrático bajo el principio ¡ Qué las bases decidan ! y votar allí el plan de lucha y movilización de los trabajadores.

Y es que en nuestra perspectiva partimos también de lo que la realidad nos ha demostrado: pese a la política oportunista de las actuales dirigencias, a sus métodos burocráticos y leguleyos de dar las luchas, y al avance en la aplicación de los planes de ajuste, ¡ los trabajadores no han dejado de luchar, hay manifiesto descontento en muchos sectores de base que en coyunturas de lucha desbordan a sus dirigentes y les imponen métodos democráticos de lucha y movilización !

Estos fenómenos de desbordamientos se han venido dando de manera reiterada en cada lucha particular y general del movimiento sindical en los últimos 3 o 4 años por lo menos. [77] Más aún: hubo incluso intentos de cooptar estos procesos en instancias organizativas como fue hace ya tiempo el FRENOL ( Frente Nacional de Organizaciones Laborales ) y más recientemente el adefesio llamado Concertación Sindical ( Proyecto del FAN-Frente Amplio Nacional ). Hoy la propia ANEP pretende promoverse como dirección alternativa ante los otros grandes aparatos. Sin embargo todos estos intentos son eso, intentos de cooptación-desmovilización que en última instancia abortan en el tanto al igual que aquellos grandes aparatos del CPT-RN-CTCR-CIMA ¡ NO ROMPEN CON LA POLITICA DE CONCERTACION SOCIAL Y DE AJUSTE AL AJUSTE PACTADA ENTRE LAS CUPULAS Y EL GOBIERNO !, es decir, no vienen a llenar ningún espacio vacío y terminan diluidos como segundones de abordo en el tren de los ajustes.

A nosotros nos parece que mientras esos fenómenos de desbordamientos sigan teniendo el carácter espontáneo, inorgánico y efímero que hasta ahora han presentado le será muy difícil a los trabajadores superar la crisis de su dirección sindical y con ello, derrotar los planes de hambre de los organismos financieros internacionales. Sin embargo, vemos en ellos la base social de apoyo en la perspectiva de construir direcciones alternativas, clasistas y antiburocráticas que reagrupen y organicen a los sectores más combativos y de vanguardia de los sindicatos. Descartamos toda hipotética regeneración de las cúpulas tradicionales.

Los luchadores, dirigentes y trabajadores de base que nos consideremos ubicados en esta trinchera tenemos urgente necesidad de organizarnos. Es preciso dotarse de un plan político y organizativo de lucha que partiendo de la recuperación de cada sindicato en particular encare a su vez la tarea de dotarse de una perspectiva igualmente política, nacional, organizada y unitaria de lucha contra el Plan de Ajuste.

Ello implica recuperar el principio de la independencia de clase del movimiento sindical, luchar por un sindicalismo independiente de los patronos y del Estado, independiente del Gobierno y del imperialismo.

Proponemos pues sacar al movimiento sindical de su crisis y estancamiento actuales construyendo una Corriente Sindical Unitaria Independiente que se planteé como dirección alternativa rompiendo con la política de Concertación Social y con el proceso de asimilación y degeneración del "Nuevo Sindicalismo" hoy adaptado por completo a la reacción democrática y contrarrevolución económica del imperialismo.

 

México:

Chiapas: Que las negociaciones sean públicas

Por Alberto Ramírez Ocampo

El 1 de enero del presente año se inició una masiva insurrección en Chiapas, Estado de México. Miles de campesinos e indígenas hambrientos se rebelaron contra la opresión, explotación y miseria a que han sido sometidos por el sistema de dominación capitalista, y en particular por el régimen reaccionario y fraudulento del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Esta rebelión cayó como "un rayo en cielo sereno". Sorprendió al mundo. Su estallido es a contramarcha de la tendencia de las guerrillas latinoamericanas, de abandonar la vía armada como método de lucha para obtener reivindicaciones y tomar el poder político. ¿Por qué se insurreccionaron los campesinos e indígenas chiapanecos?

La situacion de Chiapas

Chiapas es un Estado situado en dirección suroccidental de la capital de México. Se encuentra ubicado entre los Estados de Tabasco, Oaxaca, Veracruz, la República de Guatemala y el Océano Pacífico. Tiene una extensión territorial de 73,887 km2 y su población está calculada en más o menos 2 millones de habitantes, la mayoría de ascendencia indígena. De acuerdo a "El Socialista", periódico del Partido Obrero Socialista-Zapatista de México (POS-Z), Chiapas "...es el primer productor de café, tercero de maíz y ganado y cuarto de petróleo. Territorio abundante en recursos naturales, es uno de los más ricos de la República. Sin embargo, tiene una de las concentraciones poblacionales más paupérrimas de la nación. Más de 70 por ciento de los habitantes... no cuentan con energía eléctrica, aún cuando...se producen el 60 por ciento de la consumida en el país.(..) El 30 por ciento de la población mayor de 15 años es analfabeta... Más del 80 por ciento de la población ocupada padece niveles brutales de miseria...En 1992 Chiapas vio morir por hambre a más de 15 mil niños; el 66,74 por ciento de sus habitantes registra graves índices de desnutrición, la más alta del país". [78]

La crisis del modelo económico y político mexicano

México ha sido pintado por la propaganda burguesa e imperialista como un modelo de país en "vía de desarrollo", producto de la aplicación de los planes de ajuste económicos diseñado por los organismos financieros internacionales. En los anuarios estadísticos de la ONU, el FMI y otros organismos internacionales, México aparece en primer lugar en los bajos índices de desempleo, así como de otras variables económicas. Sin embargo, la insurrección de Chiapas vino a desenmascarar esa falsa imagen de los Estados Unidos Mexicanos. La careta fue echada al suelo. La tan pregonada estabilidad política y económica ha sido cuestionada por los sucesos de Chiapas. Esos hechos hablan mejor que cualquier cifra.

La firma y entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México, Canadá y Estados Unidos, lejos de desarrollar al primero como algunos creen, lo convertirá en un país más pobre y miserable. Con el TLC sale beneficiado especialmente EEUU, quien concentrará el 85 por ciento del comercio de ese bloque económico, el más importante del mundo en la actualidad e integrado por unos 370 millones de habitantes. México apenas centralizará el 4 por ciento del comercio. EEUU en los hechos absorverá una gran parte de la economía mexicana, provocando a corto y mediano plazo la quiebra generalizada de miles de pequeños y medianos negocios. Lo que provocará un mayor desempleo y concentración de capital. Alfonso Bravo Mier, director de la Cámara Nacional de Comercio de Toluca, declaró recientemente que con la entrada en vigor del TLC "se verá el cierre de por lo menos el 50 por ciento de éstas, pues el acuerdo comercial solo consideró protección para las grandes empresas". [79]

Por otra parte, sólo para ilustrar a nuestros lectores brindamos las siguientes cifras de la miseria de México: en 1993 hubieron 8 millones de personas que ingresaron al desempleo, 1 millón 700 mil mexicanos buscarán empleo en los próximos 7 años en EEUU, la pobreza absoluta paso de 9,9 millones de personas en 1980 a 12,4 en la actualidad, 25 millones de campesinos, es decir, la tercera parte de la población mexicana están en la extrema pobreza. Y como todos sabemos, las cifras estadísticas son apenas una aproximación a la verdadera realidad que es mucho más terrible y dramática que los datos numéricos. Las causas de la insurrección de Chiapas se encuentran en situación de hambre y miseria creciente de México.

A la crisis económica mexicana se le ha agregado la crisis política del régimen. El día 23 de marzo fue asesinado a manos de pistoleros contratados, Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del PRI para las elecciones del mes de agosto del presente año. Ese asesinato político refleja las fisuras y contradicciones que actualmente existen entre las distintas alas que conforman al PRI. Según informaciones periodísticas, el asesinato de Colosio fue dirigido por Rodolfo Riva Palacio miembro del PRI en el Estado de Tijuana. Sin embargo, éste fue puesto en libertad recientemente por falta de pruebas. Más allá de que si eso es cierto o no, la verdad es que existen graves contradicciones entre la cúpula priísta. Se dice que hay un sector claramente a favor de la "apertura" y "modernización" de México, lo cual implica por consecuencia una mayor apertura y reformas políticas en el régimen reaccionario bonapartista del PRI. Por el otro lado, se encuentra un sector que se mantiene con el viejo esquema del PRI mexicano. Aunque no existe mucha claridad sobre las causas de ese asesinato, nosotros nos inclinamos a considerar esa hipótesis.

La verdad es que el PRI tanto con la entrada en vigor del TLC así como con la insurrección de Chiapas, no puede seguir manteniendo el viejo modelo de régimen bonapartista reaccionario, asentado sobre la base del fraude electoral sistemático. El modelo político del PRI que tiene 64 años de estar gobernando México ha entrado en una crisis profunda. La muerte del candidato presidencial es un indicativo de ello. Incluso, podemos ver algunas sorpresas en las elecciones que se realizarán en el mes de agosto en México. Si el PRI no ha perdido las elecciones en anteriores ocasiones, es una probabilidad muy real que en ahora si se produzca ese fenómeno. En esta oportunidad le será muy difícil al PRI realizar el fraude, de hacerlo provocará una crisis política de gigantescas dimensiones.

Las Negociaciones EZLN-Gobierno

El 21 de febrero del año en curso se iniciaron las conversaciones entre la guerrilla del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y el gobierno mexicano. El inicio de ese diálogo se produjo en medio de una ola de tomas de haciendas y alcaldías de distintos Municipios por parte de campesinos. Las demandas de la guerrilla zapatista en esas negociaciones son "el reparto agrario, con una modificación del articulo 27 de la Constitución es junto con la democracia y demandas de justicia, las principales peticiones del EZLN...". [80]

Ya para el 26 de Febrero la prensa internacional informaba que la guerrilla zapatista y el gobierno habían pactado el 50 por ciento de la reivindicaciones de los alzados en armas. El sub-comandante Marcos informó que las demandas resueltas se encontraban "...la electrificación de zonas indígenas, redistribución de recursos económicos, impactos del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre las comunidades indígenas y castigo a la discriminación". [81]

También dijo que "...recibieron respuesta (..) sobre alimentación, ayuda a las víctimas de la guerra, requerimientos de las mujeres indígenas, multiplicación de organismos no gubernamentales de los derechos humanos, la creación de la Comisión de Paz que supervisará los probables acuerdos y ayuda humanitaria.". [82]

Esas declaraciones del principal dirigente nos indica el carácter de las negociaciones que se realizan entre el EZLN y el gobierno mexicano. El diario La nación de Costa Rica comentaba que "Las partes en el diálogo no han revelado detalles de los acuerdos de principio ni la forma de su eventual aplicación pues se limitan a informar sobre los logros en la mesa, no permiten preguntas sobre la profundidad de lo convenido en la catedral de San Cristobal".(idem). Hemos citado esta larga nota porque, precisamente queremos polemizar con el carácter que actualmente tienen las negociaciones que adelanta el EZLN con el gobierno.

Los socialistas agrupados en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) de Costa Rica consideramos que toda organización en lucha tiene el legítimo derecho de negociar con el enemigo. No estamos en contra de las negociaciones cuando la correlación de fuerzas obliga a ello. No obstante lo anterior, creemos que toda negociación debe cumplir algunos requisitos básicos y mínimos: que no se traicionen los objetivos de la lucha iniciada y que las negociaciones sean públicas y no secretas. Pensamos que el EZLN está haciendo diplomacia secreta con un problema que atañe directamente a 2 millones de habitantes de Chiapas y a más de 70 millones de mexicanos. Cuando "las partes en el diálogo...no permiten preguntas sobre la profundidad de lo convenido en la catedral de San Cristobal", esto tiene un nombre: ¡diplomacia secreta!. Es más, esta posición se contradice con la postura inicial del EZLN que sostenía "que el diálogo sea público". [83]

Cualquiera se podría preguntar ¿que tiene de malo que las negociaciones sean secretas?. Las negociaciones secretas son incorrectas y dañinas porque nadie tiene control sobre lo que se está negociando. Además, los luchadores y la población de Chiapas tienen el derecho legítimo a estar informada y decidir sobre su lucha y los objetivos planteados en ese combate. Ninguna dirección, por sabia que sea, puede decidir por ellos. Por otra parte, la historia de las luchas, insurrecciones y revoluciones que se han negociado secretamente, han conducido a grandes traiciones y derrotas: la historia reciente del FSLN y el FMLN así nos lo indican!

En relación a los reivindicaciones iniciales de la insurrección chiapaneca, nos parece que el EZLN lentamente viene cediendo al gobierno mexicano, abandonando algunos aspectos políticos y democráticos que son medulares para la solución de las causas que generaron la rebelión. Por ejemplo, abandonaron la lucha por echar abajo el Tratado de Libre de Comercio (TLC) que perjudica directamente a los campesinos e indígenas, así como a los trabajadores mexicanos. Abandonaron también la petición de que se vaya Salinas y se constituya un gobierno provisional. Todo parece indicar que la dirección del EZLN prepara una rendición negociada en la mesa de conversaciones con el régimen del PRI, a cambio de la solución de algunas reivindicaciones en la región de Chiapas y de espacios políticos para los partidos de oposición y el EZLN en particular.

Esta posición política de la dirección guerrillera del EZLN tiene que ver con el carácter de clase y el programa político que levantan. Como no es una dirección formada en el movimiento obrero y sus luchas, no se plantea la toma del poder por los trabajadores a escala de todo el Estado mexicano, única forma en que podrían resolverse de raíz todos los problemas que sufre el pueblo chiapaneco. Muchos políticos y periódicos burgueses mexicanos señalan ese carácter de la dirección ezelenista. La revista "Motivos", del Partido de la Revolución Democrática (PRD), dice que el EZLN "plantea en sustancia la misma línea (del PRD) de alcanzar un régimen democrático, con elecciones limpias...". En otras palabras, el EZLN quiere conseguir con las armas lo que la oposición burguesa y reformista no pudo conseguir a través de las urnas. El EZLN se constituye en un instrumento de presión militar para reformar y democratizar el régimen bonapartista del PRI.

Los trabajadores mexicanos, a la par que apoyan la lucha de los indígenas y campesinos chiapanecos y luchan para derribar el régimen del PRI, tienen por delante la tarea de construir un partido socialista revolucionario. Solo una dirección obrera, socialista e internacionalista, puede conducir consecuentemente la lucha contra el sistema capitalista.

Impulsemos la solidaridad con los indígenas

Más allá de las diferencias que mantenemos con el EZLN, apoyamos militarmente y de manera incondicional la revuelta de los indígenas y los campesinos de Chiapas. Hacemos un llamado a todos los sindicatos, confederaciones sindicales y organizaciones políticas que simpaticen con la insurrección de Chiapas, a constituir conjuntamente un comité de solidaridad con el pueblo chiapaneco, que tenga como objetivo realizar una serie de actividades de solidaridad tales como: páneles, mitines, recolecta de ayuda económica y otros tipos de acciones que puedan ser discutidas por el propio Comité.

Notas:
  [70] Entiéndase por burocracia sindical a grupos directivos que se privilegian de la administración del sindicato, eliminando toda gestión democrática en su accionar, siendo además correa de transmisión directa o indirectamente de las políticas oficiales.

[71] Arce Rodrigo. "El sindicalismo en Costa Rica", pág. 42.

[72] Op Cit.

[73] Ibidem.

[74] Arce, Rodrigo. "El Sindicalismo en Costa Rica".

[75] Hay con todo un rasgo esencial común entre el Nuevo Sindicalismo Posmoderno y el de viejo cuño stalinista o socialdemócrata: su colaboracionismo de clases. La denuncia y la lucha del saqueo imperialista se mediatizaba en aras de la alianza con "sectores progresistas de la burguesía nacional". Hoy no existe ni por asomo esa orientación, la adaptación es completa a la política imperialista y con ello, al conjunto de los patronos nacionales.

[76] Alusivo al Movimiento Solidarista que son organizaciones patronales con participación obrera, creadas en Costa Rica por ley especial y cuyo financiamiento proviene del "aporte patronal" y los fondos de prestaciones de los trabajadores. Su promoción y desarrollo apuntan a impedir la organización independiente de los trabajadores en sindicatos. Su ideología y su modelo se ha extendido por toda América Latina. Entre sus actividades comunes están las inversiones financieras y comerciales y el asistencialismo a través de ventas de electrodomésticos, créditos, turismo laboral, etc.

[77] El cambio de gobierno Arias-Calderón se dio justamente en medio de una jornada de lucha del Frente Magisterial. En Junio del año 91 hubo una nueva jornada nacional del sector público. El Frente Magisterial vuelve a la huelga en Marzo del 92. En Octubre de ese año cae Thelmo Vargas en el marco de las jornadas universitarias. En el segundo semestre del mismo 92 se protagonizan gran cantidad de luchas aisladas en instituciones públicas de las que destacamos la que dieron los trabajadores de Hacienda, la huelga más larga en la historia del país. En Julio del 93 vuelve a darse una jornada nacional del sector público que como nunca antes tendía a unificarse con el Magisterio y el sector de la FETRAL de Limón ( La maniobra inicialmente político-electorera de las cúpulas sindicales vinculadas al Partido Liberación Nacional es rebasada por las bases que las obligan a ir mas allá de lo previsto ) Otro tanto sucede en el ICE ya a principios de este año y en la plena antesala de las elecciones nacionales. Traemos a colación este breve recuento de las principales jornadas de los últimos 4 años. Dejamos de mencionar no sabemos cuántas otras luchas y movilizaciones particulares que se dieron durante todo este período para no citar ya las de la década de los 80, mucho mas constantes y generalizadas.

[78] El Socialista Nº. 183, 1a quincena de Enero de 1994, pág. 6.

[79] El Socialista Nº. 183. pág. 8.

[80] La Nación, 24 de Febrero de 1994, pág. 24 A.

[81] La Nación, 26 de Febrero, pág. 22 A.

[82] Ibídem.

[83] La Nación, 25 de Enero de 1994.


 
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