No permitamos el encarcelamiento de David Morera

Del 28 de julio al 4 de agosto, se desarrolló una huelga de trabajadores del Estado, por el reajuste salarial del segundo semestre. La burocracia sindical convocó a la huelga, levantando una reivindicación muy mínima, un 5,3% de reajuste pagadero en un solo tracto, contra el pago en dos tractos que ofrecía el Gobierno. Pese a los proyectos del Gobierno para privatizar el ICE, el INS, la banca estatal y otras empresas públicas, la burocracia no quiso levantar la lucha contra estos proyectos y los ataques a la seguridad social. No obstante lo cual, el movimiento contó con mucha participación de los trabajadores de los sectores que se sumaron, lo que refleja el profundo descontento popular con el Gobierno de Rodríguez. El paro fue sumamente fuerte y combativo, especialmente en los hospitales y clínicas de la CCSS, ya que los trabajadores hospitalarios estaban luchando por un pliego de reivindicaciones propio.

En el marco de la huelga, un contingente de trabajadores del Hospital San Juan de Dios se presentó el viernes 30 de julio a las oficinas de la Presidencia Ejecutiva de la CCSS, para demandar que se negociara su pliego de peticiones. Fue un acto pacífico y se retiraron sin que se produjeran incidentes violentos de ningún tipo.

El martes 3, la burocracia sindical negoció con el Gobierno un acuerdo, donde se aceptaba la propuesta de reajuste que hizo finalmente el Gobierno y éste se comprometía a que no habría represalias de ningún tipo contra los huelguistas y sus dirigentes. Algunos hospitales, como el San Juan de Dios, cuya dirigencia rechazaba el acuerdo, puesto que no se negociaron las peticiones del sector Salud, se mantuvieron en huelga al día siguiente, para analizarlo en Asamblea General de trabajadores. En una clara provocación, la policía entró a los hospitales, pero los trabajadores inteligentemente evitaron todo tipo de incidente, y el movimiento finalmente se depuso para evitar el aislamiento.

Las cosas, sin embargo, no terminaron ahí. Por la combatividad de los trabajadores del Hospital San Juan de Dios, el Gobierno quiere golpearlos. Las autoridades de la Caja han interpuesto una acusación de secuestro extorsivo agravado, coacción, motín, desacato e instigación a cometer delito, contra el compañero David Morera, dirigente de la Seccional del Sindicato UNDECA en este Hospital, por la presencia de los trabajadores del San Juan el viernes 30 en las Oficinas de la Presidencia Ejecutiva.

Es una maniobra intimidatoria del Gobierno, ante la andanada de proyectos antipopulares que quiere hacer pasar en la Asamblea Legislativa.

Llamamos al movimiento obrero internacional y a todas las organizaciones y personalidades democráticas, a pronunciarse contra la represión al compañero David Morera y los trabajadores del HSJD. El compañero enfrenta acusasiones que pueden significarle más de quince años de cárcel.

Hay que dirigirle telegramas y pronunciamientos al Dr. Rodolfo Piza Rocafort, Presidente Ejecutivo de la CCSS, exigiéndole que se retiren las acusaciones contra David Morera y que se respete el compromiso del Gobierno de no perseguir ni a los dirigentes ni a los trabajadores que participaron en el movimiento huelguístico de julio-agosto.